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Maridaje de otoño con el sumiller Raúl Igual

6 noviembre, 2018

El maridaje que más nos gusta en otoño nos llega de la mano de un gran sumiller. Raúl Igual, Mejor Sumiller de España 2010, nos propone cinco vinos que maridan a la perfección con las elaboraciones propias de esta estación: damos la bienvenida a los guisos, a las crucíferas y a la contundencia.

Por Esther Ibañez

En este maridaje de otoño que nos trae Raúl Igual los vinos están a la par. Se abren paso las largas crianzas, tanto en blancos como en tintos y los vinos generosos, aquellos que se antojan perfectos para las largas sobremesas en días desapacibles.

Maridaje de otoño en el primer plato

La primera propuesta de maridaje que nos hace Raúl Igual es un lomo de salmón, un pescado en el que el punto de cocción se antoja clave. Por ello en el restaurante Yain lo cocinan con un soplete en el momento, en la sala, frente al comensal.

Es la mejor manera de conservar su textura grasa, sellando el exterior como si de un tataki se tratase. Acompañan al pescado una hamburguesa de habitas aderezada con un Ras-El Hanout que el chef elabora con distintas especias en el propio restaurante. El toque cítrico lo da una salsa de naranja y una emulsión de aceitunas verdes.

El maridaje de otoño que nos sugiere Raúl Igual es Tricó (D.O. Rías Baixas), el vino blanco para acompañar a este plato de salmón. Una expresión del albariño madura, donde se aprecia el trabajo con las lías y lo bien que le sienta al vino su redondeo en botella.

Maridaje sorprendente en el segundo plato

Seguiremos con uno de los tótems de la cocina de este restaurante de Teruel, y por ende símbolo del pescado de interior: el bacalao.

El lomo de bacalao que desalan diariamente en Yaín, en su punto justo de sabrosura y terneza, se sirve sobre un fondo de crema ligera de coliflor.

Otra de las verduras clave del invierno, la lombarda salteada, aporta tanto su sabor como su colorido vestido a este plato. Han querido buscarle, desde las cocinas del Yaín, una guarnición que aporte contenido respetando al bacalao, el producto principal.

¿Y el vino? Sorprendente. Un largo viaje por el Mediterráneo nos lleva al vino que propone el sumiller Raúl Igual: Chateau Musar, (Valle de Beqaa, Líbano).

Un fabuloso blanco de larga crianza, que ha pasado cuatro años en barricas usadas y otros tantos redondeándose en botella.

Un vino blanco para un maridaje único que pide servirse a 12-14º y que copia maneras de un tinto. Se elabora con dos variedades de uvas blancas la Obaideh (emparentada con la Chardonnay) y la Merwah (emparentada con la Semillón).

Seguimos: maridaje del tercer plato

El siguiente plato funciona como un pre-carne en el menú degustación del restaurante que nos ocupa. Son unas manitas de cerdo cocidas, que se deshuesan y se envuelven en forma de canelón.

Se cortan finamente en forma de círculos y se saltean. Sobre ellas se sirve el gambón a la plancha. Esta suerte de mar y montaña descansa sobre un fondo de patata de Cella y se salpica con un fondo concentrado elaborado con los huesecillos de las manitas de cerdo.

Pocos vinos son tan capaces de contentar la intensidad de un plato así como lo hace un oloroso. Raúl Igual nos lleva a Jerez para elegir un Lustau Almacenista Pata de Gallina que tiene una edad media que ronda los treinta años.

Un poco más de maridaje de otoño

Avanzamos en el menú con un guiso típicamente otoñal: las carrilleras de cerdo ibérico. Para este plato se aprovecha la panceta curada, que finamente cortada se dispone enrollando las carrilleras, dispuesta a cederle toda la cremosidad propia de la grasa en cuanto se funde.

El sabrosísimo resultado comparte plato con una salsa reducida de chocolate y café amargo. Y para este plato el sumiller nos presenta con orgullo su propio vino, que elabora en Cariñena.

Se llama Pavlos y es una garnacha de altura con doce meses de crianza en barrica. El guiño al connoisseur aparece aquí cuando nos confiesa que adquirió las barricas usadas en el propio Chateau Angélus bordelés.

El dulce final del Raúl Igual

Llegamos a los postres con un clásico de la casa: Adictos al chocolate. Un plato de cremoso chocolate, con toques de regaliz, cacao en virutas y una bola de helado de vainilla. Acompañado todo por una tierra de chocolate con fresas.

Para el final, para acompañar la sobremesa e incluso recuperar la copa tras el café, Raúl elige un Madeira. Nada menos que un Henriques & Henriques Terrantez de 20 años.

Las notas de naranja y otras frutas cítricas que aparecen en la larga crianza a la que ha sido sometido, contrasta a la perfección con el postre de chocolate.

¿Y quién es Raúl Igual?

Presentamos a quien ha sido nuestro guía por este viaje otoñal de vinos y platos:  Raúl Igual (1979), un sumiller turolense con un amplio currículum.

Desde hace más de una década compagina la dirección del restaurante Yain con una intensa actividad formativa y docente siempre en el entorno de la hostelería y la sumillería.

En su haber está haber formado parte del equipo de sumilleres de elBulli y contar con el título de “Avanced Sommelier of the Court of Master Sommelier’s Education Program” y haberse alzado en 2010 como mejor sommelier en San Sebastián Gastronómika.

Su restaurante, enclavado en plena judería de Teruel, tiene nombre y espíritu de vino, pues es así, yain, como se denomina al vino en hebreo.

Con él y con algunos de los platos más destacados de su establecimiento, hemos conocido vinos para inspirar viajes enológicos otoñales o para sentarse a contemplar el cambio de paleta de color que produce esta estación en la naturaleza que nos rodea.

Si te gusta la gastronomía y los vinos, puedes viajar a los mejores viñedos, bodegas, hoteles y destinos gastronómicos del mundo: hola@winestyletravel.com 

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