¿Por qué hay vinos caros y vinos baratos?

25 marzo, 2018

champagne veuve cliquot

Los supermercados, las tiendas especializadas y las bodegas están llenos de vinos, y resulta muy difícil para el consumidor de vino que no tiene conocimientos técnicos, poder elegir. Te explicamos los cinco puntos principales que determinan el precio de un vino. 

Redacción

Los libros y artículos sobre vinos de menos de diez euros están de moda desde hace unos años, y no es de extrañar. La crisis económica ha obligado a muchas familias a ajustar las cuentas mensuales y calcular cada compra. Los vinos baratos triunfan, pero ¿son iguales que los vinos caros?

Estas recomendaciones son realmente útiles porque el mundo del vino no lo pone nada fácil a la hora de ayudar a elegir un vino por parte de alguien que se considera un desconocedor del producto. Algunos consumidores eligen por precio, otros por el diseño de la etiqueta, muchos por recomendación, muchos otros por costumbre…

Lo que la gran mayoría de personas que no son profesionales ni aficionados al mundo del vino no sabe, es por qué hay vinos caros y vinos baratos, y cuál es la diferencia.

cultivo de la vid
FOTO: DO Ribera del Duero

Estos son los cinco puntos que determinan el precio de un vino:

1. El viñedo: dónde está y cómo se cuida

El precio de la tierra cambia en función de la región donde se encuentra. Pasa exactamente lo mismo que con el precio de la vivienda: hay regiones más caras que otras, y regiones muy baratas.

Cuánto ha costado comprar el viñedo es uno de los factores que puede determinar el precio del vino. Pero mucho más importante es cómo se cuida y qué tipo de trabajos se realizan en este viñedo.

El trabajo manual en el viñedo, como se realiza en Priorat, es mucho más costoso que el que se realiza con máquinas, por ejemplo en viñedos de gran producción en Castilla La Mancha.

 2. Elaboración y conservación del vino en la bodega

Los equipos industriales necesarios para elaborar vino no son baratos. Algunas bodegas los comparten, principalmente la embotelladora, pero otras tareas como el prensado se deben realizar en la propia bodega con maquinaria de calidad.

Así mismo, el vino es un producto que a diferencia de otros como la cerveza o la leche, precisa de un tiempo de reposo antes de salir a la venta. Esto implica tener espacio para guardarlo. No solamente las barricas donde se realiza la crianza, sino también las botellas con el vino dentro.

Los stocks tiene un elevado coste para las bodegas, que no pueden empezar a recoger el fruto económico de la vendimia hasta pasados varios meses o años.

3. Packaging: hay botellas y botellas

El peso del cristal, el tipo de corcho, el diseño e impresión de la etiqueta… Son todo factores que pueden hacer subir el precio de coste del vino y, en consecuencia, el precio de venta.

viñedos de vinos caros y vinos baratos
FOTO: Cite du Champagne - Champagne Collet

4. Distribución y venta, el gran secreto del vino

¿Te has preguntado alguna vez por qué las bodegas, que tradicionalmente se han dedicado al sector industrial, cada vez están potenciando las visitas de enoturismo?

La realidad es que para poder poner las botellas de vino en el mercado, ls bodegas a venderlas a precios ajustados para salvar el margen de todos los intermediarios. En cambio, si compras el vino directo a bodega, el beneficio es mayor para el productor. Y si se trata de una bodega pequeña muchas veces es imprescindible para poder subsistir. 

El transporte y la distribución de vinos está muy regulado y tiene costes elevados, especialmente en vinos que se destinan a la exportación. En una venta en exportación, puede haber hasta tres intermediarios entre la bodega y el consumidor final.

Además del transportista, el distribuidor, y el importador, las tiendas y restaurantes tienen también sus márgenes, a veces elevados – especialmente en restaurantes-.

Además, al tratarse de una bebida alcohólica, está sometida a impuestos elevados de importación, en algunos países más que en otros. Brasil es un claro ejemplo de elevados costes de importación para los vinos.

5. El mercado: el gran decisor en el precio de un vino

Es el tradicional juego de la oferta y la demanda. Hay bodegas en Borgoña y Burdeos, Francia, que tiene sus cosechas vendidas mucho antes de realizar la vendimia.

Hay otras bodegas que se encuentran en regiones poco conocidas, y por lo tanto poco demandadas. Por ejemplo, el precio que está dispuesto a pagar un consumidor por un prosecco o un espumoso genérico no es el mismo que pagaría por un champagne.

El interés que tiene cada mercado por una tipología de vinos, y por lo tanto la intensidad de la demanda, determina el precio del vino.

Y aquí también tiene mucho peso la marca. Como en otros sectores, la notoriedad de marca, el branding, la inversión en marketing… son elementos que convierten a una marca en más o menos demandada, pero que también elevan su precio de venta.

 

En definitiva,  la próxima vez que vayas a comprar un vino podrás valorar un poco mejor por qué tiene el precio que tiene. Habitualmente si es un vino barato, tendrá unas características, y si es un vino caro, otras. A partir de cierto precio, por ejemplo los 25 – 30 euros por botella, ya no estaríamos hablando de caro o barato sino que tenemos que incluir el concepto de “valor añadido”. Pero este punto lo dejamos para otro día 😉

Y si tienes dudas de qué vino elegir en una ocasión en especial, puedes consultar nuestras recomendaciones de Vinos y Bodegas o enviarnos un email. ¡Estaremos encantados de darte una recomendación!

viñedo viejo
FOTO: Vintae.

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