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Compartimos en las siguientes líneas siete lugares imperdibles para cualquier amante del vino de perfil explorador en Madrid. Una pequeña ruta por algunas de las barras de vinos por copas mejor surtidas de la capital.

Por Esther Ibañez

Hoy elegimos vinos por copas. Por ello seleccionamos 7 locales con solera o con corta vida que han demostrado contar con una atractiva oferta de vinos para disfrutar en pequeños sorbos. Una oportunidad de dar un paseo por las regiones vinícolas del mundo copa a copa que todo winelover apreciará.

 

Vinos con Coravin en la Taberna Averías (Ponzano,16. Madrid)

Un Coravin y un catálogo inmenso de vinos de todo el mundo disponibles por copas. ¿Sueñas con catar un determinado Borgoña?, ¿Has oído hablar de los vinos neozelandeses pero nunca has tenido oportunidad de probar uno?, ¿Los vinos sudafricanos siguen siendo un misterio para ti?

En la Taberna Averías seguramente encontrarás vinos que respondan tus inquietudes. Ubicados en una de las principales arterias gastronómicas de Madrid, la Taberna Averías es un regalo para cualquier explorador del vino. 

Cerca del Parque del Retiro: Taberna Laredo (Dr. Castelo,30. Madrid)

Un clásico reposado, de esos a los que el tiempo y su fiel parroquia ha otorgado el estatus de lugar de culto. Magnífica cocina de producto acompañada por una selección de vinos por copas de primer nivel que cambia mensualmente.

Propuestas de Italia, Francia o Portugal entre una gran representación de los mejores vinos de la geografía española conforman la carta de este elegante restaurante junto al Parque del Retiro.

50 vinos por copas en Angelita (Reina, 4. Madrid)

 Los hermanos Villalón llevan regentando desde hace unos años un local pegado a la Gran Vía madrileña que se ha convertido en imprescindible para cualquier amante del vino.

Un equipo de sumilleres capitaneados por David Villalón y Rubén Moreiro sirven por copas e incluso medias copas un catálogo de medio centenar de vinos.

Si se quiere disfrutar de la botella completa las posibilidades se extienden en una magnífica carta compuesta por más de medio millar de escogidos vinos. Mucha Borgoña, muchas referencias de pequeños productores españoles y un capítulo dedicado al Jerez serían un somero resumen de lo que podemos encontrar en la carta de Angelita.

vinos por copas en la fisna

Tienda y taberna en La Fisna (Amparo, 91. Madrid)

Tras este concepto mixto a caballo entre tienda de vinos y taberna se encuentra la sumiller Delia Baeza. En su catálogo destacan Borgoñas, vinos del Ródano o pequeños elaboradores en Champagne. Capítulo aparte se dedica a los vinos biodinámicos.

Ofrecen una selección de medio centenar de vinos por copas a precios muy contenidos, con la ventaja de poder adquirir la botella completa si el winelover ha sentido el flechazo con alguno de los vinos catados.

El misterio del Palo Cortado (Espronceda, 18. Madrid) 

En este establecimiento reina el Sur: los aromas de los vinos finos, generosos y amontillados de Jerez protagonizan la carta de vinos por copas.

Situados en el entorno de la calle Ponzano, acompañan sus vinos con bocados típicos andaluces: salazones, encurtidos, mojamas, carne mechada o albóndigas de choco.

Trabajan con pequeñas casas jerezanas para ofrecer finos, manzanillas, olorosos o creams de producciones limitadas y etiquetas difíciles de conseguir en el mercado.

Vinos italianos en Propaganda (Libertad, 12. Madrid)

El vino italiano va ganando presencia progresivamente en el mercado español. Establecimientos como Propaganda nos acercan a la riquísima variedad de vinos transalpina con la ventaja de ofrecer un buen número de ellos por copas.

¿Has probado alguna vez un amarone della Valpolicella? ¿has oído hablar del mítico Sassicaia y no sabes dónde conseguirlo?

En Propaganda son especialistas en vino italiano y cuentan con un surtido variadísimo. Es también justo destacar la decoración y el ambiente que han logrado crear en su local de la calle Libertad.

20 años de vinos en Entrevinos (Ferraz, 36. Madrid)

Godellos gallegos, manzanillas en rama, cavas, oportos, tintos de Pinot Noir o vinos de hielo canadienses… la variedad es una de las grandes bazas de esta taberna que cuenta con más de 20 años de historia en la madrileña calle Ferraz.

La cocina con que puede acompañarse cada copa de vino es sencilla pero basada en un producto de alta calidad: chacinas, salazones o quesos. Las conversaciones en Entrevinos discurren en un ambiente acogedor bajo una atmósfera de taberna clásica. Un lugar perfecto donde tomarse una copa de vino.

vinos por copas en palo cortado

Si te gusta la gastronomía y los vinos, puedes viajar a los mejores viñedos, bodegas, hoteles y destinos gastronómicos del mundo: hola@winestyletravel.com 

El maridaje que más nos gusta en otoño nos llega de la mano de un gran sumiller. Raúl Igual, Mejor Sumiller de España 2010, nos propone cinco vinos que maridan a la perfección con las elaboraciones propias de esta estación: damos la bienvenida a los guisos, a las crucíferas y a la contundencia.

Por Esther Ibañez

En este maridaje de otoño que nos trae Raúl Igual los vinos están a la par. Se abren paso las largas crianzas, tanto en blancos como en tintos y los vinos generosos, aquellos que se antojan perfectos para las largas sobremesas en días desapacibles.

Maridaje de otoño en el primer plato

La primera propuesta de maridaje que nos hace Raúl Igual es un lomo de salmón, un pescado en el que el punto de cocción se antoja clave. Por ello en el restaurante Yain lo cocinan con un soplete en el momento, en la sala, frente al comensal.

Es la mejor manera de conservar su textura grasa, sellando el exterior como si de un tataki se tratase. Acompañan al pescado una hamburguesa de habitas aderezada con un Ras-El Hanout que el chef elabora con distintas especias en el propio restaurante. El toque cítrico lo da una salsa de naranja y una emulsión de aceitunas verdes.

El maridaje de otoño que nos sugiere Raúl Igual es Tricó (D.O. Rías Baixas), el vino blanco para acompañar a este plato de salmón. Una expresión del albariño madura, donde se aprecia el trabajo con las lías y lo bien que le sienta al vino su redondeo en botella.

Maridaje sorprendente en el segundo plato

Seguiremos con uno de los tótems de la cocina de este restaurante de Teruel, y por ende símbolo del pescado de interior: el bacalao.

El lomo de bacalao que desalan diariamente en Yaín, en su punto justo de sabrosura y terneza, se sirve sobre un fondo de crema ligera de coliflor.

Otra de las verduras clave del invierno, la lombarda salteada, aporta tanto su sabor como su colorido vestido a este plato. Han querido buscarle, desde las cocinas del Yaín, una guarnición que aporte contenido respetando al bacalao, el producto principal.

¿Y el vino? Sorprendente. Un largo viaje por el Mediterráneo nos lleva al vino que propone el sumiller Raúl Igual: Chateau Musar, (Valle de Beqaa, Líbano).

Un fabuloso blanco de larga crianza, que ha pasado cuatro años en barricas usadas y otros tantos redondeándose en botella.

Un vino blanco para un maridaje único que pide servirse a 12-14º y que copia maneras de un tinto. Se elabora con dos variedades de uvas blancas la Obaideh (emparentada con la Chardonnay) y la Merwah (emparentada con la Semillón).

Seguimos: maridaje del tercer plato

El siguiente plato funciona como un pre-carne en el menú degustación del restaurante que nos ocupa. Son unas manitas de cerdo cocidas, que se deshuesan y se envuelven en forma de canelón.

Se cortan finamente en forma de círculos y se saltean. Sobre ellas se sirve el gambón a la plancha. Esta suerte de mar y montaña descansa sobre un fondo de patata de Cella y se salpica con un fondo concentrado elaborado con los huesecillos de las manitas de cerdo.

Pocos vinos son tan capaces de contentar la intensidad de un plato así como lo hace un oloroso. Raúl Igual nos lleva a Jerez para elegir un Lustau Almacenista Pata de Gallina que tiene una edad media que ronda los treinta años.

Un poco más de maridaje de otoño

Avanzamos en el menú con un guiso típicamente otoñal: las carrilleras de cerdo ibérico. Para este plato se aprovecha la panceta curada, que finamente cortada se dispone enrollando las carrilleras, dispuesta a cederle toda la cremosidad propia de la grasa en cuanto se funde.

El sabrosísimo resultado comparte plato con una salsa reducida de chocolate y café amargo. Y para este plato el sumiller nos presenta con orgullo su propio vino, que elabora en Cariñena.

Se llama Pavlos y es una garnacha de altura con doce meses de crianza en barrica. El guiño al connoisseur aparece aquí cuando nos confiesa que adquirió las barricas usadas en el propio Chateau Angélus bordelés.

El dulce final del Raúl Igual

Llegamos a los postres con un clásico de la casa: Adictos al chocolate. Un plato de cremoso chocolate, con toques de regaliz, cacao en virutas y una bola de helado de vainilla. Acompañado todo por una tierra de chocolate con fresas.

Para el final, para acompañar la sobremesa e incluso recuperar la copa tras el café, Raúl elige un Madeira. Nada menos que un Henriques & Henriques Terrantez de 20 años.

Las notas de naranja y otras frutas cítricas que aparecen en la larga crianza a la que ha sido sometido, contrasta a la perfección con el postre de chocolate.

¿Y quién es Raúl Igual?

Presentamos a quien ha sido nuestro guía por este viaje otoñal de vinos y platos:  Raúl Igual (1979), un sumiller turolense con un amplio currículum.

Desde hace más de una década compagina la dirección del restaurante Yain con una intensa actividad formativa y docente siempre en el entorno de la hostelería y la sumillería.

En su haber está haber formado parte del equipo de sumilleres de elBulli y contar con el título de “Avanced Sommelier of the Court of Master Sommelier’s Education Program” y haberse alzado en 2010 como mejor sommelier en San Sebastián Gastronómika.

Su restaurante, enclavado en plena judería de Teruel, tiene nombre y espíritu de vino, pues es así, yain, como se denomina al vino en hebreo.

Con él y con algunos de los platos más destacados de su establecimiento, hemos conocido vinos para inspirar viajes enológicos otoñales o para sentarse a contemplar el cambio de paleta de color que produce esta estación en la naturaleza que nos rodea.

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Fillaboa en las dos añadas que hemos probado, 2016 y 2017, es vino blanco que nos traslada con sus aromas directamente a la DO Rías Baixas. Albariño clásico, elegante y fresco a la vez.

PANEL DE CATA: SARA VALENZUELA, MIGUEL ANGEL GARROTE, LLUÍS ROMERO Y GLÒRIA VALLÈS

El Fillaboa 2017 es un vino de Pago, un albariño de elegante color amarillo, racial y expresivo procedente de Masaveu Bodegas.  Limpio y brillante, en él destacan principalmente aromas primarios, propios de la fermentación a baja temperatura, que recuerdan a la fruta de hueso,  a la fruta blanca y incluso a ligeros toques cítricos.

La entrada es ágil y envolvente gracias a una integrada acidez y una buena sensación corpórea. La intensa carga frutal, apreciada en nariz, se confirma con un retrogusto intenso de recuerdos a melocotón, a albaricoque, a nectarinas, a piña madura.

La persistencia, para deleite de nuestros sentidos, es apreciable y elegante dejándonos la sensación de que este es sin ninguna duda un buen vino.

Dadas las características de este albariño, el reposo en botellero en condiciones de cava, favorecerá la aparición de aromas más complejos y rico en matices.

Dos añadas de Fillaboa, dos expresiones distintas

En ambas añadas Fillaboa 2016 y Fillaboa 2017, disfrutamos con estos vinos de la expresión del albariño de Galicia. Todo lo que esperamos de un albariño de calidad.

Si en la elaboración del Fillaboa 2017 el enólogo ha tratado justamente de potenciar los aromas primarios, en el Fillaboa 2016 hay sin duda una expresión clara de los aromas secundarios propios del contacto con las lías.

En Fillaboa 2017 se hizo una fermentación en acero inoxidable a baja temperatura, y dejando al final el vino en contacto con las lías. En Fillaboa 2016 se utilizaron levaduras autóctonas seleccionadas, y el vino se mantuvo sobre las lías finas durante 13 meses.

Dos expresiones de una sola variedad que nos permiten disfrutar de ambos vinos en momentos y con maridajes que podrían ser bien diferentes.  

vendimia fillaboa

El Fillaboa 2016 Selección Especial Finca Monte Alto es un albariño extraordinario del que se han elaborado poco más de 6,400 botellas. Procede del pago Monte Alto, uno de las parcelas más emblemáticas de Fillaboa.

Finca ubicada a unos 150 m sobre el nivel del mar con 6,7 hectáreas. El viñedo tiene unos 28 años y el suelo es de textura franco arenosa, con abundancia de canto rodado por su proximidad al río Miño.

La campaña 2016 fue una de las más singulares de la historia de Fillaboa, con abundantes precipitaciones en primavera y una sequía acusada durante el verano.

La brotación fue irregular, con ralentizaciones en el crecimiento llegando a junio con un retraso de 15 días con respecto a años anteriores.

La maduración fue óptima, con una uva con Grado alcohólico probable alto y unos niveles de acidez medio bajos en comparación con lo que es el albariño en las cosechas anteriores.

De todas estas condiciones singulares nació un gran vino blanco, con intensidad aromática y suavidad en el tacto. Muy recomendable hacerse con varias botellas.

La buena hija: Fillaboa

Nos cuentan desde Bodegas Masaveu que Fillaboa es una de las posesiones vinícolas más extensas de Galicia, bañada en su entorno por los ríos Tea y Miño. Próximo a la finca, existe un puente medieval y un muro de piedra de 1.600 metros que enmarca la finca.

El nombre viene de una leyenda local con muchos paralelismos con el cuento de “La Cenicienta” de Charles Perrault, en la que dos hijas de un Conde envidiaban a su hermana menor a la que su padre le dejó en herencia las mejores tierras, llamadas por sus paisanos las “terras fartas da fillaboa”.

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Vinos blancos isleños que proceden de lugares fascinantes, de suelos volcánicos, de islas azotadas por mil y un vientos. Seguir cultivando estos vinos es un acto de tenacidad.

Por Esther Ibañez

Crear vinos blancos isleños significa volver a levantar una y otra vez los muretes circulares que protegen cada una de las cepas de La Geria lanzaroteña, entre otros. Una prueba del infatigable tesón de unos viticultores.

¿Qué vinos se obtienen de tanto esfuerzo? Auténticas joyas enológicas de bajas producciones. Repasaremos algunas islas mediterráneas y atlánticas para anotar un buen número de variedades autóctonas y de conducciones vitícolas singulares.

viñedos de assyrtiko en santorini
Foto: Paisaje de viñedos de Santorini / @ Wines from Santorini

Assyrtiko de Santorini: la tradición del vino griego

Santorini, la bellísima isla griega en el archipiélago de Las Cicladas atesora un tipo de vino blanco muy apreciado por su fina acidez.

Elaborado con la variedad Assyrtiko, se caracteriza por proceder de los suelos volcánicos propios de la isla, lo cual le confiere una especial mineralidad.

La forma en la que se protegen las uvas del incesante viento y de los potentes rayos solares del Mediterráneo es una de sus características más destacables: se realiza una especie de nido trenzado redondo alrededor de cada una de las cepas, usando sus propios brazos.

Los vinos blancos elaborados con Assyrtiko en Santorini son la viva imagen de la riqueza del patrimonio vinícola mediterráneo y de la fortaleza de sus gentes frente a las inclemencias meteorológicas.

Puedes hacerte una idea de lo que sería un viaje gastronómico a Grecia o ver a David Seijas presentando un vino blanco elaborado con Assirtyko en Grecia

vinos blancos de las azores
@Foto: Viñedos de las Azores / @ Azores Wine Company

Bianco del Etna: el vino blanco siciliano que pide altura

Etna es uno de los volcanes más activos de Europa y, en sus faldas, situados a mil metros de altura encontramos los viñedos de una casta blanca muy antigua: la Carricante.

La Carricante tiene una buena capacidad de envejecimiento y, convenientemente elaborada -se recomienda que realice la fermentación maloláctica-, entrega sugerentes notas minerales mezcladas con aromas a manzana o flor de azahar.

Como otras muchas variedades, la Carricante que se utiliza para elaborar los vinos blancos de Etna DOC ha sido denostada durante décadas y vive hoy un hermoso resurgir de la mano de enólogos que han sabido comprender y potenciar sus características.

Si quieres viajar a Sicilia y conocer los vinos blancos de Etna deberías alojarte en el Talé Hotel Boutique.

 

vinos blancos de bodega ribas
Foto: Bodega Ribas en Mallorca / @ Bodega Ribas

Mallorca: conocer la Prensal, la Giró Ros o la Malvasía de Banyalbufar

 

La condición de insularidad de las islas ha hecho que se preserven algunas variedades de uva autóctonas, tan minoritarias como valiosas desde el punto de vista botánico.

En Mallorca tres de ellas pueden ejemplificar a lo que nos referimos: la Prensal, la Malvasía de Banyalbufar o la Giró Ros son uvas blancas que están viviendo una recuperación por parte de viticultores de la isla.

Gracias a ellos se puede volver a disfrutar de la frutosidad de los vinos elaborados con Prensal, la capacidad aromática de los blancos de Malvasía y la intensidad propia de los vinos blancos basados en la Giró Ros.

Además la disposición de los viñedos en escarpadas laderas de la Malvasía de Banyalbufar ha hecho de esta pequeña localidad al norte de la isla de Mallorca un interesante destino para el enoturismo.

enoturismo en Lanzarote
Foto: Grupo de enoturismo en los viñedos en Lanzarote / @ Esther Ibañez

Malvasía de Lanzarote, vinos blancos volcánicos.

La viticultura en la isla canaria de Lanzarote conforma un fascinante paisaje lunar. Los suelos volcánicos que posee la isla, con tonos negros y rojizos, producto de antiguas erupciones salpicado de formaciones basálticas donde se asientan las cepas.

Para protegerlas del viento se hallan en oquedades, hoyos y grietas. Es imposible que todo este substrato no se traduzca el vino que se obtiene de sus uvas.

En la Malvasía lanzaroteña encontramos notas de esta mineralidad volcánica tan particular como deliciosa.

Blancos de Pico, vinos blancos en las Islas Azores.

Queda mucho por conocer de los vinos portugueses y Las Azores, el archipiélago luso en medio del Atlántico es incluso más desconocido en el tema vinícola.

En nuestro repaso por los vinos blancos isleños, nos detendremos en su isla más icónica: Pico.

En esta isla que preside una montaña de más de dos mil metros, se cultiva la variedad blanca Verdelho y algunas autóctonas como la Terrantez do Pico, que se caracteriza por sus notas cítricas.

El Arinto dos Açores es otra casta blanca que no se encuentra en otro lugar del mundo. Merece la pena descubrirlas y ampliar nuestro listado de variedades del mundo catadas con estas joyas blancas.

 

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Los supermercados, las tiendas especializadas y las bodegas están llenos de vinos, y resulta muy difícil para el consumidor de vino que no tiene conocimientos técnicos, poder elegir. Te explicamos los cinco puntos principales que determinan el precio de un vino. 

Redacción

Los libros y artículos sobre vinos de menos de diez euros están de moda desde hace unos años, y no es de extrañar. La crisis económica ha obligado a muchas familias a ajustar las cuentas mensuales y calcular cada compra. Los vinos baratos triunfan, pero ¿son iguales que los vinos caros?

Estas recomendaciones son realmente útiles porque el mundo del vino no lo pone nada fácil a la hora de ayudar a elegir un vino por parte de alguien que se considera un desconocedor del producto. Algunos consumidores eligen por precio, otros por el diseño de la etiqueta, muchos por recomendación, muchos otros por costumbre…

Lo que la gran mayoría de personas que no son profesionales ni aficionados al mundo del vino no sabe, es por qué hay vinos caros y vinos baratos, y cuál es la diferencia.

cultivo de la vid
FOTO: DO Ribera del Duero

Estos son los cinco puntos que determinan el precio de un vino:

1. El viñedo: dónde está y cómo se cuida

El precio de la tierra cambia en función de la región donde se encuentra. Pasa exactamente lo mismo que con el precio de la vivienda: hay regiones más caras que otras, y regiones muy baratas.

Cuánto ha costado comprar el viñedo es uno de los factores que puede determinar el precio del vino. Pero mucho más importante es cómo se cuida y qué tipo de trabajos se realizan en este viñedo.

El trabajo manual en el viñedo, como se realiza en Priorat, es mucho más costoso que el que se realiza con máquinas, por ejemplo en viñedos de gran producción en Castilla La Mancha.

 2. Elaboración y conservación del vino en la bodega

Los equipos industriales necesarios para elaborar vino no son baratos. Algunas bodegas los comparten, principalmente la embotelladora, pero otras tareas como el prensado se deben realizar en la propia bodega con maquinaria de calidad.

Así mismo, el vino es un producto que a diferencia de otros como la cerveza o la leche, precisa de un tiempo de reposo antes de salir a la venta. Esto implica tener espacio para guardarlo. No solamente las barricas donde se realiza la crianza, sino también las botellas con el vino dentro.

Los stocks tiene un elevado coste para las bodegas, que no pueden empezar a recoger el fruto económico de la vendimia hasta pasados varios meses o años.

3. Packaging: hay botellas y botellas

El peso del cristal, el tipo de corcho, el diseño e impresión de la etiqueta… Son todo factores que pueden hacer subir el precio de coste del vino y, en consecuencia, el precio de venta.

viñedos de vinos caros y vinos baratos
FOTO: Cite du Champagne - Champagne Collet

4. Distribución y venta, el gran secreto del vino

¿Te has preguntado alguna vez por qué las bodegas, que tradicionalmente se han dedicado al sector industrial, cada vez están potenciando las visitas de enoturismo?

La realidad es que para poder poner las botellas de vino en el mercado, ls bodegas a venderlas a precios ajustados para salvar el margen de todos los intermediarios. En cambio, si compras el vino directo a bodega, el beneficio es mayor para el productor. Y si se trata de una bodega pequeña muchas veces es imprescindible para poder subsistir. 

El transporte y la distribución de vinos está muy regulado y tiene costes elevados, especialmente en vinos que se destinan a la exportación. En una venta en exportación, puede haber hasta tres intermediarios entre la bodega y el consumidor final.

Además del transportista, el distribuidor, y el importador, las tiendas y restaurantes tienen también sus márgenes, a veces elevados – especialmente en restaurantes-.

Además, al tratarse de una bebida alcohólica, está sometida a impuestos elevados de importación, en algunos países más que en otros. Brasil es un claro ejemplo de elevados costes de importación para los vinos.

5. El mercado: el gran decisor en el precio de un vino

Es el tradicional juego de la oferta y la demanda. Hay bodegas en Borgoña y Burdeos, Francia, que tiene sus cosechas vendidas mucho antes de realizar la vendimia.

Hay otras bodegas que se encuentran en regiones poco conocidas, y por lo tanto poco demandadas. Por ejemplo, el precio que está dispuesto a pagar un consumidor por un prosecco o un espumoso genérico no es el mismo que pagaría por un champagne.

El interés que tiene cada mercado por una tipología de vinos, y por lo tanto la intensidad de la demanda, determina el precio del vino.

Y aquí también tiene mucho peso la marca. Como en otros sectores, la notoriedad de marca, el branding, la inversión en marketing… son elementos que convierten a una marca en más o menos demandada, pero que también elevan su precio de venta.

 

En definitiva,  la próxima vez que vayas a comprar un vino podrás valorar un poco mejor por qué tiene el precio que tiene. Habitualmente si es un vino barato, tendrá unas características, y si es un vino caro, otras. A partir de cierto precio, por ejemplo los 25 – 30 euros por botella, ya no estaríamos hablando de caro o barato sino que tenemos que incluir el concepto de “valor añadido”. Pero este punto lo dejamos para otro día 😉

Y si tienes dudas de qué vino elegir en una ocasión en especial, puedes consultar nuestras recomendaciones de Vinos y Bodegas o enviarnos un email. ¡Estaremos encantados de darte una recomendación!

viñedo viejo
FOTO: Vintae.

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Sumilleres, enólogos y expertos en neurociencia del vino tratan de dar respuesta a esta y otras preguntas en Brain & Wine, el primer Forum Internacional de Neurociencia Enológica, con el objetivo de dar un enfoque científico a la cata de vinos. Porque el método de cata y el método científico… todavía están muy alejados. 

Por Glòria Vallès

Más de 250 profesionales reunieron el lunes 12 de Marzo en el Brain&Wine, el Primer Fórum Internacional de Neurociencia Enológica que tuvo lugar en Barcelona. Allí estuvimos para encontrar respuestas a preguntas como ¿por qué catar vinos es tan difícil? ¿qué sentidos afectan a la cata de vinos? O ¿qué significa que un vino es mejor que otro y cómo se puntúa?

Con el apoyo del grupo Codorniu – Raventós, sumilleres y neurocientíficos como Daniel Low, de la Fundación INECO de Argentina, Ferran Centelles de El Bulli Foundation, Bruno Mesz de la Universidad de Tres de Febrero de Argentina y Qian Janice Wang y Charles Spence de la University of Oxford, están trabajando en un marco científico para el mundo de la cata de vinos, y presentaron en Brain & Wine sus investigaciones, hipótesis y conclusiones.

La jornada estuvo más llena de preguntas que de respuestas definitivas, y fue una oportunidad para descubrir el gran campo de investigación que todavía se puede desarrollar en el sector del vino. Especialmente el que implica al sumiller y a los aficionados del vino, que quieren aprender a catar vinos… y cada vez son más.

Barry Smith, Director del Institute of Philosophy en la University of London, nos dio respuesta a la primera pregunta, ¿por qué es tan difícil catar vinos?: “catar vinos es difícil porque no se trata solamente de disfrutar, requiere concentración y mucha atención en el vino”.

Es decir, el catador debe concentrarse en el vino, no en su percepción del mismo (¿me gusta o no me gusta?). Necesita como mínimo 6 sentidos -olfato, gusto, tacto, vista, oído y la intuición- para catar vinos.


“HAY UNA GRAN COMPLEJIDAD EN LA CATA DE VINOS”. BARRY SMITH


Un ejemplo claro: “el aroma de vainilla lo interpretamos como dulce, pero en realidad en la boca es amargo. La mente hace una asociación entre el aroma de vainilla y el objeto en el que lo ha percibido antes, por ejemplo un helado de vainilla que obviamente es dulce” comenta Barry Smith.

¿El oído, necesario para la cata de vinos?

Ciertamente puede resultar sorprendente para quienes habitualmente catan vinos pensar que el oído es un sentido importante para ello. La investigadora del CrossModal Research Lab en la Univeristy of Oxford, Qian Janice Wang, así lo demostró con varios experimentos.

Entre ellos, sometió a los participantes a una investigación de la cual se conocerán los resultados próximamente en el que se relación a música y vino. Porque según sus propias palabras, “el sonido, y concretamente la música, interactúan con el vino y lo hacen de forma especial tal y como apuntan diferentes estudios que demuestran que la mayoría de maridajes van asociados a emociones”.

Todos los participantes tuvieron la oportunidad de catar a ciegas mientras escuchaban varios fragmentos de música y aportar sus conclusiones individuales a los resultados de grupo. Una de las conclusiones de la jornada fue, justamente, que la cata en la que participan varios catadores es siempre mejor que la cata individual. Trabajo en equipo.

El sumiller en apuros

“Describir un vino con muchos adjetivos no encaja con el método científico, que está centrado en encontrar los componentes del vino”, explica el profesor Charles Spence, psicólogo experimental especializado en diseño multisensorial con inspiración en la neurociencia (puedes leer aquí una noticia de The Guardian sobre Charles Spence).

Nuestra gran pregunta es: “¿cuando el sumiller describe múltiples aromas, son esos aromas realmente percibidos o podrían ser inducidos?”. Para responder a la pregunta, Charles Spence mostró un ejemplo clásico de cómo la mente completa la información que percibe mediante una imagen de un cubo aparentemente incompleto.

Al final de la sesión, el sumiller Ferran Centelles , representante en España de Jancis Robinson y responsable de Bebidas de elBullifoundation, lanzó justamente una pregunta en este sentido a todos los expertos: “¿es correcto entonces que a los sumilleres se les pida cinco adjetivos de un vino en un examen, si en realidad la mayoría no puede a llegar a percibir tanta información de un vino?”


HAY UNA GRAN DIFERENCIA ENTRE SER CAPAZ DE PERCIBIR, Y PODER EXPRESAR EN PALABRAS LO QUE HAS PERCIBIDO EN LA CATA DE VINOS. 


La pregunta de Ferran Centelles contiene justamente la esencia del por qué se organizó este primer Forum Internacional de Neurociencia Enológica. Brain & Wine trata de dar respuesta a cómo la mente actúa en el momento de catar un vino, y cómo podemos dar un enfoque más científico a la cata de vinos, a menudo dominada por motivaciones hedonísticas.

Si bien Charles Spence apuntaba a que “una aproximación científica puede disuadir de realizar una aproximación más artística o romántica”, Barry Smith aseguraba que “hay una gran diferencia entre ser capaz de percibir, y ser capaz de poner palabras a lo que percibes”.


LA DIFERENCIA ENTRE AMATEURS Y PROFESIONALES ESTÁ EN PODER PONER PALABRAS A LA DESCRIPCIÓN SENSORIAL DEL VINO


Es decir, la gran presión que tienen los sumilleres es en poner palabras a la percepción de los vinos, porque es justamente lo más difícil para la mente. Porque la diferencia entre los amateurs y los profesionales está en poder poner palabras a la percepción sensorial del vino.

“Los sumilleres y los perfumistas hacen lo más difícil del mundo: percibir un aroma que no tiene forma física, y tratar de ponerle nombre” comentó el doctor Josep de Haro, especialista en Patología Sensorial y experto en Gestión de la Sensorialidad. La mente lo que trata es de buscar el origen de ese aroma, de donde proviene.

Un aroma no es “plátano”, plátano es una fruta de la que se desprende un aroma parecido al que encontramos en la copa.

En definitiva, es necesario seguir trabajando para poder dar respuestas más concretas a preguntas tan complejas que involucran la mente del ser humano y su capacidad de percepción.  Desarrollar un marco científico para la cata de vinos es todavía un trabajo que tiene muchos campos por explorar y esperemos tenga continuidad en una próxima edición de Brain & Wine.

 

Si te interesa el trabajo de Ferran Centelles, puedes leer una entrevista que le hicimos para la presentación de su libro ¿Qué Vino con este pato?

Ferran centelles en Vinos y Mente (brain and wine)

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