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El Bajío: el Nuevo Mundo del vino mexicano

Por Josafat Pichardo

Si bien El Bajío está lejos de asemejarse a la principal región productora de vinos de Mexico, Baja California, también es cierto que esta zona ubicada al nordeste de México DF, tiene una riqueza vinícola, histórica y cultural que hará maravillar a quien la visite. En ella encontramos tres ciudades y cuatro Pueblos Mágicos, además de varios lugares considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como el Camino Real de Tierra Adentro.

La región del Bajío, compuesta por los estados mexicanos de Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes, destaca por su gran riqueza cultural, histórica y gastronómica. Es la nueva región del vino mexicano, país que inició su historia en el mundo del vino con los primeros viñedos que llegaron a México de la mano de los españoles, durante la época de la Conquista. México plantó viñedo mucho antes de que Chile o Argentina y la cultura del viñedo es por lo tanto histórica aquí, aunque recién en los últimos tiempos empieza a florecer.

Desde hace diez o quince años, El Bajío, que históricamente ha sido un gran centro económico e industrial de México, también es territorio vinícola para la producción de vinos de calidad, si bien la mayor parte de las uvas que aquí se cultivan se dedican a la producción de brandy. 

Se podría decir que así como el mundo está dividido en “Viejo y Nuevo Mundo”, México también lo está, y a esta región, ubicada al centro – norte de Mexico podríamos denominarla como El Nuevo Mundo del vino Mexicano. Querétaro, por ejemplo, produce en total alrededor de 3 millones de botellas, gran parte de las cuales se destinan a mercados de exportación.

Pero, ¿Qué es lo que hace particulares a los vinos del Bajío? Sus viñedos no se encuentran entre los paralelos 30 y 50, por lo tanto están fuera de la llamada franja donde es ideal cultivar viñedo. Pero la altitud, los inviernos húmedos y los veranos cálidos y secos, así como las nieblas matutinas y los suelos de arcilla que retienen la humedad, facilitan el cultivo. Si bien las nieblas nos podrían recordar al valle de Napa en California, esta región es más seca y generalmente más cálida.


EN EL BAJÍO SE PUEDE CULTIVAR VIÑEDO GRACIAS A LA ELEVADA ALTITUD Y EL CLIMA SECO, QUE EVITA LOS EXCESOS DE HUMEDAD EN LA PLANTA


Una ruta enogastronómica por El Bajío

Comenzamos nuestra ruta gastronómica desde Mexico DF y dirigiéndonos hacia el Noreste, a Querétaro. La primera finca que encontramos es viñedos La Redonda, a 15 minutos del Pueblo Mágico de Tequisquiapan.

Las viñas aireadas y soleadas de La Redonda están ubicadas a 1,950 metros sobre el nivel del mar e invitan a probar ese terroir en la copa; hablamos de 50 hectáreas de varietales como Malbec, Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Merlot, Sauvignon Blanc y Chenin Blanc.

Esta bodega nació cuando el enólogo italiano Vittorio Giaginto Bortoluz en 1951 decidió mudarse a San Juan del Río para sembrar sus propias viñas, dando así el inicio de lo que hoy día es una de las vinícolas más importantes de la región.

En  La Redonda la experiencia que nos espera es recorrer en sus viñedos, participar en una de las catas dirigidas por el sommelier de la bodega y comer en el restaurante “La Trattoría”, que ofrece una de las mejores propuestas gastronómicas de la zona.

Bajío en Mexico

Camino a Freixenet por el Bajío mexicano

Seguimos en nuestra ruta gastronómica, ahora hacia la bodega que Cavas Freixenet tiene en México: Finca Sala Vivé. Está ubicada a 10 minutos de otro Pueblo Mágico: Bernal. Cavas Freixenet tiene aquí 48 hectáreas de viñedos y a 25 metros de profundidad resguarda vinos blancos, tintos y rosados, además de su mayor tesoro: los espumosos que se elaboran también en México con el tradicional méthode champenoise.

Freixenet y La Redonda ofrecen diversos festivales durante el año, siendo el más importante de ellos el Festival 100 Vinos Mexicanos, organizado por La Redonda el primer fin de semana de marzo, y donde se reúnen las bodegas más importantes del país para exponer sus mejores etiquetas y añadas.

Otros festivales que La Redonda ofrece para este año son: Wine, Colors and Music Fest en mayo, La Fiesta de la Vendimia en Julio, Wine & Circus Fest en Octubre y Wine Winter Fest en Noviembre; por su parte Freixenet ofrece el Bubbles Fest en Mayo, el Festival de la Paella en Junio, la Cena en la Intimidad en Julio, la Fiesta de la Vendimia en Agosto, el Vinart Jazz en Noviembre y el Concierto de Navidad en Diciembre.

Bodegas y cultura nacional se entrelazan en las experiencias de enoturismo de Bajío

Frente a la propiedad de Freixenet encontramos Los Azteca Hacienda Mexicana, propiedad muy implicada en la difusión de las tradiciones mexicanas. De las 14 hectáreas de la Hacienda, 3 son viñedos que produjeron su primera cosecha en 2005.

A partir de ahí nació el vino “Pretexto”, un complejo coupage de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Syrah, Merlot, Malbec, y Tempranillo, que pasa de 12 a 15 meses en barricas de roble. En México, las bodegas no siguen los coupage tradicionales del Viejo Mundo, así que podemos encontrar vinos elaborados con combinaciones originales como esta o como un Syrah con Pinot Noir y Malbec.

Los Azteca Hacienda Mexicana ocupa una antigua construcción del siglo XVIII con arboledas, caballerizas y el más importante de sus atractivos: el lienzo charro (ruedo o arena para la selección y manejo del ganado).

La charrería es el Deporte Nacional de México y Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Las escuelas de este deporte suelen reunirse para realizar prácticas y eventos en el lienzo de Los Azteca Hacienda Mexicana, por lo cual es común que en una visita para conocer el viñedo y la bodega los visitantes puedan admirar también un espectáculo de charrería.

Para continuar nuestro viaje gastronómico seguimos hacia San Miguel de Allende, ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad; que junto con el Pueblo Mágico de Dolores Hidalgo – Cuna de la Independencia Nacional – conforman uno de los principales destinos turísticos culturales del Estado de Guanajuato.

Otras cinco bodegas interesantes

Vinícola Toyán se ubica a 10 minutos del centro de San Miguel de Allende y tiene un viñedo de 5,800 parras de Chardonnay, Merlot, Cabernet Sauvignon, y Sauvignon Blanc; la personalidad de sus vinos es el resultado de un proceso de elaboración natural y completamente orgánico, sin químicos o conservantes.

Vinícola Dos Búhos es otra hacienda que desde siempre se dedicó a la producción frutal, ganadera y de hortalizas, y desde 2005 cultivan también  3 hectáreas de viñedo. Todo enmarcado por una bella hacienda típica mexicana, coronada por coquetos jardines y una galería de arte que complementan la experiencia de una muy agradable y que dejan satisfechos alma y espíritu…y la sed de vino.


CUNA DE TIERRA ES UNA DE LAS BODEGAS QUE ESTÁ RECIBIENDO MÁS RECONOCIMIENTOS INTERNACIONALES EN LA REGIÓN DE BAJÍO POR LA FUERTE PERSONALIDAD DE SUS VINOS


El pueblo de Dolores Hidalgo – que además vio nacer al Sr José Alfredo Jiménez, uno de los más importantes exponentes de la música vernácula mexicana – acoge en su territorio a la vinícola Cuna de Tierra; una de las casas que hoy en día está cobrando fama y que no podemos perdernos. Sus vinos están recibiendo reconocimiento en los concursos internacionales como Decanter y Bacchus por su personalidad excepcional y lo particular de sus ensambles.

Seguimos nuestro viaje gastronómico hacia el final de esta ruta para concluir con el estado de Aguascalientes. Aquí conoceremos dos vinícolas más: Vinícola Santa Elena y Hacienda de Letras, ubicadas en el Pueblo Mágico de Pabellón de Arteaga.

Vinícola Santa Elena, fundada en 2006, produce vinos de gran calidad y expresión. Aprendemos que la bodega cosecha y despalilla sus vides a mano para darles el máximo cuidado. Buscan elaborar vinos con cierta longevidad, haciéndolos particularmente aptos para la guarda. Todo ello en un ambiente refinado, elegante y de buen gusto.


LOS VINOS DE BAJÍO SE MARIDAN CON LA CULTURA Y LA CARGA HISTÓRICA QUE RESGUARDAN


 

En el pequeño poblado de San Luis de Letras, siguiendo la ruta gastronómica a 17 kilómetros al norte de la ciudad de Aguascalientes, encontramos Hacienda de Letras, donde un pequeño letrero de madera con el nombre de la bodega inscrito nos transporta al pasado, aquél en donde los vinos se hacían artesanalmente.

Se trata de una hacienda de 7 hectáreas donde podremos catar coupages originales de Chardonnay, Riesling, Syrah, Pinot Noir, Cabernet Franc, Nebbiolo, Cabernet Sauvignon, Malbec y Tempranillo, y adquirirlos a precios accesibles.

Terminamos aquí la ruta, de retorno a México DF y descansando tras una semana intensa de viaje gastronómico por el centro de México. Sin lugar a dudas, El Bajío es el lugar ideal para visitar, donde los vinos se maridan perfectamente con la cultura y la carga histórica que resguardan, dando así a los vinos mexicanos un importante sentido de identidad nacional.

 

Photo Credits: Freixenet y La Redonda

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