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Conversar con Laura Catena es aventurarse en una línea de tiempo que parece continua, una historia que combina pasado, presente y futuro. Como esas películas donde el guion va en todas direcciones, Laura comparte sus recuerdos y proyectos de forma alternativa, y nos lleva junto a ella y a la familia Catena en un viaje que recorre mucho más que viñedos.

Diana Silva 

“Mi padre siempre dice que no hay que empujar a los hijos a trabajar en el negocio familiar. Una vez le pregunte por qué no me había dicho que era tan divertido [el negocio] del vino y él me respondió que si me hubiera dicho yo no estaría hoy trabajando con él”.

Laura Catena se involucró en la bodega de la familia, Catena Zapata,  varios años después de que su padre, Nicolás Catena, comenzara una revolución en la producción de vinos de calidad en Argentina y se aventurara plantar en el viñedo Adrianna – Gualtallary (1500 msnm). En él buscaba un clima más frío, necesario para producir vinos más elegantes.

“Creo que entré justo en el momento en que mi padre ya se había animado a tomar el gran paso. Ya había descubierto el tema de la altura (en los viñedos), pero ahora había que hacer el trabajo para entenderla en profundidad» 

Una doctora que se convirtió en bodeguera

Cuando empecé (en Catena Zapata), me frustraba ver que todo llevaba tanto tiempo, cada cosecha es diferente. La investigación es difícil en el viñedo, porque un año llueve, otro hay helada, … pero hay que tener paciencia”.

Ese es el lado científico, curioso, metódico de la Laura Catena doctora y bióloga, que se manifiesta en su ejercicio como profesional en el California Pacific Medical Center (EE.UU.) y como directora del Catena Institute donde, entre otras cosas, estudian actualmente 135 clones de Malbec.

“Un viñedo normal en otras regiones tiene, por ejemplo, cinco clones o cinco personitas repetidas. Nosotros tenemos 135 ‘personitas’, que estudiamos y preservamos… Hoy las tenemos plantadas en todos nuestros viñedos en Mendoza”. Y este es solo uno de los proyectos que llevan adelante en el Instituto.

FOTO :  El viñedo Adrianna Vineyard es la apuesta de Catena Zapata por los vinos de altitud. En él investigan los efectos de la altitud en la variedad Malbec, entre otros proyectos / @ Catena Zapata

Pioneros en la investigación sobre Malbec

Simultáneamente, la investigadora Daniela Mezzatesta está estudiando el gusto del Malbec en dos parcelas que están una al lado de la otra, que tienen la misma selección de plantas y suelos diferentes, para entender el sabor del Malbec dependiendo del suelo.

Además en el Catena Institute están estudiando los microbios presentes en sus distintos suelos -un factor muy importante para la producción de vino orgánico-, dado que son esenciales para que la planta sobreviva a condiciones como calor, sequía, o diversas enfermedades que atacan a las vides.

Por otro lado, están investigando los lugares que dan los vinos con más capacidad de envejecimiento para determinar cuál debe ser la procedencia de las uvas que se utilicen en la producción de un Nicolás Catena Zapata, uno de las parcelas de Adrianna o un Estiba Reservada.

 


EN EL CATENA INSTITUTE ESTÁN ESTUDIANDO LOS MICROBIOS PRESENTES EN SUS DISTINTOS SUELOS, UN FACTOR MUY IMPORTANTE PARA LA PRODUCCIÓN DE VINO ORGÁNICO 


Laura Catena con James Suckling

FOTO : James Suckling, uno de los tres críticos más importantes del mundo, otorgó 100 puntos al vino Adrianna Vineyard River Stones Malbec 2017, proveniente de una pequeña parcela de 2.6 hectáreas del Viñedo Adrianna. / @ Catena Zapata

El vino de Laura Catena se elabora en familia

Laura habla de estos proyectos de investigación con la misma pasión que expresa al comparar un vino con una obra de arte, porque desde su perspectiva utilizar la ciencia permite entender por qué una parcela produce gran sabor y cómo preservarlo, tal como se estudian un cuadro de Da Vinci y los procesos de restauración, “en muchas áreas el rol de la ciencia es preservar… Y nosotros estamos haciendo el trabajo para que se pueda seguir tomando vino dentro de 100 años”.

Sin embargo, ese futuro que parece tan lejano se viene construyendo desde los inicios de la bodega Catena Zapata en 1902, desde las primeras exportaciones de Cabernet Sauvignon y Chardonnay en los años 1990 y 1991 respectivamente, desde la selección de esos 135 clones de Malbec que se están estudiando desde 1995 y, por supuesto, desde la consolidación de un equipo que trabaja como tal.

“Yo venía de la medicina, que tiene mucho trabajo en equipo, sobre todo en la sala de emergencia… Y eso pude incorporarlo a la bodega. Están los enólogos, el equipo comercial, pero no somos una bodega con muchísimas personas. Para mí, cada persona que viaja a vender mi vino tiene que ser como parte de la familia… Me gusta conocer a la gente con la que trabajo desde un punto de vista personal”.

FOTO :  De Nicolás Catena decía la crítica de vinos del Financial Times, Jancis Robinson, que puso los vinos argentinos en el mapa mundial centrándose en la calidad, además de iniciar una dinastía vinícola / @ Catena Zapata

Uno de los miembros de ese equipo es Alejandro Vigil, Director de Enología de la bodega y paladar clave en el desarrollo de algunos de los mejores vinos argentinos.

Desde el primer día yo tengo un enorme respeto por él y creo que él tiene un enorme respeto por mí. Pero nos llevó mucho tiempo entender los métodos de trabajar de cada uno”.

Una década después, lograron aceitar una maquinaria que ha conseguido cinco máximos puntajes en los últimos dos años, además de innumerables éxitos dentro y fuera de Argentina.

Alejandro Vigil es seguramente el enólogo más famoso de Argentina después de conseguir 100 puntos Parker, hemos escrito sobre él anteriormente, en Casa El Enemigo, el corazón de Alejandro Vigil y en «Catando el vino Malbec El Enemigo 2015».

Laura Catena y Alejandro Vigil

FOTO :  Laura Catena con el enólogo Alejandro Vigil / @ Catena Zapata

Pero el éxito es algo que para Laura no se mide exclusivamente en puntajes “tienes que tener un objetivo alto pero también celebrar cada escalón que vas subiendo”. Para ella, cada cosecha debe ser vista como el resultado de su mejor trabajo, aunque a veces el clima no les permita producir ese vino de 100 puntos.

“No quiero que la gente que trabaja conmigo, viva pensando que el mejor día y el mejor vino va a ser el próximo… Tenemos la suerte de ser productores de vino, que es algo tan hermoso, digno de celebrarlo”.

Sus palabras, inspiradoras y potentes, parecen marcar el fin de la conversación, pero su pasión puede más cuando le pregunto qué secretos cree que se ocultan en una botella de vino. “Para mí la cultura del vino no tiene par en el mundo… Cada viñedo da un sabor distinto, cada enólogo lo produce de una forma diferente, cada familia tiene sus tradiciones. Creo que hasta el vino más simple tiene una gran historia detrás, y eso es lo que hace para mí del vino el producto más interesante del mundo… El vino es arte comestible”.

Luego de una pausa, suspira y agrega que además “tiene base en la naturaleza. Creo que todos estamos buscando acercarnos a la naturaleza, mientras más vivimos en las ciudades más la añoramos y el vino es algo que nos acerca [a ella] a través de su historia, de su sabor”.

Antes de despedirnos le pregunto por sus innumerables viajes y si tiene algún destino al que siempre desea volver, su lugar favorito en el mundo. “Para mí es Gualtallary, donde está el viñedo Adrianna, que es una zona muy rural donde no hay ni siquiera un pueblo. Es campo, donde te tomás un mate con el frescor de la mañana y mirás la montaña. No me aburre nunca”.

Su respuesta está compuesta de naturaleza, viñedo y familia, esos tres pilares que nos acompañaron en un recorrido no lineal, pero que han convertido a Laura Catena en una mujer capaz de asumir exitosamente diversos roles -profesionales y personales-, sin perder la sonrisa ni las ganas de conversar sobre el Malbec argentino por horas.

FOTO :  Adrianna Vineyard en invierno / @ Catena Zapata

Cuando hablamos de Mendoza a nadie se le ocurre dejar de lado el Malbec. Es la variedad por excelencia en esta región de vinos de Argentina y esta semana hemos descubierto uno de sus grandes Malbec, la edición especial Catena Malbec Argentino 2015. 

PANEL DE CATA : Sharon Grundy, Martí Escoda, Miquel Àngel Garrote, Glòria Vallès. Fecha de Cata 18 septiembre 2019

Por Glòria Vallès

Hoy os hablamos de la bodega Catena Zapata y de dos de sus vinos más internacionales, pero la cata de este mes se ha centrado también en otros vinos de Argentina y Chile, y no solamente en Malbec.

Hemos catado Lago Ranco 2017, Riesling de Casa Silva (Chile), Single Vineyard Sangiovese 2015 de Bodega Benegas y Sombrero Blend 2017 de Huentala Wines (estos dos últimos, también de Mendoza, concretamente de la región de Valle de Uco).

Volviendo a Catena Zapata, de esta bodega decía Jancis Robinson en el Financial Times que «Nicolás Catena Zapata ha logrado posicionar a Argentina dentro del mapa vitivinícola mundial, focalizándose totalmente en la calidad. Es fantástico saber que ha comenzado una nueva dinastía de vinos».

Una bodega singular que ha tenido un rol de liderazgo en posicionar la variedad Malbec argentina a nivel mundial, y una de las mejores bodegas de Sudamérica según las grandes publicaciones.

Robert Parker daba 98 puntos a su Nicolás Catena Zapata 2004 del que aseguraba era “el equivalente argentino de una gran cosecha de Lafite-Rothschild”.

Si quieres saber más del Malbec de Argentina no te pierdas esta Entrevista a Ricardo Santos, pionero en la exportación de Malbec argentino al mundo.

 

Ahora sí, te hablamos de los dos vinos de Catena Zapata catados este mes en Winestyle Travel, y de por qué esta bodega de Argentina merece toda nuestra atención :

Catena Alta, Chardonnay 2016

Si bien Argentina es conocida mundialmente por el Malbec, decidimos empezar nuestra cata con un vino blanco elaborado con la variedad Chardonnay, cultivada a 1500 metros sobre el nivel del mar.

De color amarillo limón de intensidad media, en nariz nos llama la atención su perfil alto, con generosos aromas primarios y secundarios. Es un vino en evolución en el que sin duda la fruta madura es la que se lleva todo el protagonismo : fruta de hueso, como el melocotón, y fruta tropical, en especial el plátano.

Destacan aromas propios de las levaduras, la maloláctica y el roble, como el brioche, la mantequilla, la vainilla o el pan tostado. Si no estás acostumbrado a catar, imagínate un vino redondo, completo, que nos llena de aquellos aromas dulces que nos resultan tan familiares en una panadería.

El Chardonnay 2016 de Catena Alta es un vino seco, de acidez refrescante y cuerpo esbelto, muy marcado por una intensidad elevada y alcohol presente. Un vino cremoso, con personalidad, del que no quedarás indiferente.

En definitiva nos ha parecido un buen vino, y nos ha hecho viajar con la mente al Nuevo Mundo. Sin duda es ideal para los amantes de la fruta tropical y quienes buscan blancos con cuerpo listos para beber.

Te recomendamos servirlo bien frío y acompañado con comida. Y si te lo puedes permitir, no dudes en subirte al avión y viajar a Argentina para probar este y otros vinos en su tierra, servidos junto a deliciosas recetas de la gastronomía argentina.

 

Aquí te damos algunas ideas de hoteles en los que puedes alojarte en Argentina si te encanta la gastronomía y el lifestyle. Muy probablemente nuestro favorito sea The Vines of Mendoza

Catena Zapata Malbec

FOTO : @Winestyle Travel

Catena Zapata Malbec Argentino 2015

Con Catena Zapata Malbec Argentino 2015 descubrimos un vino de color rubí de intensidad abundante que nos llega a las manos en una preciosa botella con una etiqueta especial, arte que rinde homenaje a la historia de la variedad en Francia y a su posterior auge en Argentina.

Este vino tiene su propia web y en ella podrás descubrir quienes son las cuatro figuras femeninas que encontramos en esta etiqueta  😉

Volviendo al vino, se trata de un Malbec limpio, con aromas expresivos y muy atractivos. Dominan los primarios y secundarios muy bien integrados. Son una buena combinación de fruta negra como el arándano y la cereza, y de madera tostada y nuez moscada procedentes de barriles de roble francés nuevo, de 225 a 500 litros.

En este Malbec Argentino 2015 encontramos notas herbáceas de pimiento verde y una interesante pimienta negra. Su complejidad nos lleva también a notas de trufa y otras setas procedentes de la evolución en botella.

Vino cálido pero con el alcohol bien integrado, con un postgusto largo e intenso que nos deja un toque balsámico al final. Un vino tinto que no acaba, muy bien elaborado.

El Malbec Argentino 2015 de Catena Zapata es es toda una expresión de intenciones para lograr estar entre las mejores selecciones de vino del mundo.

Es un muy buen vino para regalar a los amantes de vinos tintos con cuerpo y alma, pero si no te puedes resistir y vas a comprarlo para ti, lo último que vamos a decirte es que te recomendamos decantarlo.

¡A disfrutar!

Laura Catena Zapata

FOTO : Laura Catena, @Catena Zapata

Laura, la tercera gran revelación