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Jonas Tofterup recibirá el próximo mes de noviembre el reconocimiento de Master of Wine de modo oficial, y se convertirá así en el único danés con este título. Tofterup, afincado desde hace años en la Costa del Sol nos cuenta el minucioso trabajo que realizó para conocer si los viajes en avión o carretera llegan a afectar sensorialmente a los vinos y también nos aporta datos sobre tendencias de consumo de vino.

Esther Ibáñez

El primer Master of Wine danés vive en España y es partidario de formar a quienes se encargan de servir, comunicar o vender vino. Jonas Tofterup ha creado su propia Academia en Málaga, Iberian Wine Academy. Te dejamos una entrevista llena de información, opiniones y un poco de humor 😉

De origen danés pero viviendo en el sur de España. Jonas Tofterup, cuéntenos la razón.

Inicialmente no fue mi culpa. Mis padres decidieron mudarse a Málaga con la familia en 1991 cuando tenía tan solo 5 añitos. Ocho años más tarde mis padres se divorciaron y volví a Dinamarca con mi madre.

Al volver a Dinamarca, tenía bien claro que iba a volver a España algún día. Varios años después, durante una visita a mi padre, conocí a una “granaína” que trabajaba en Málaga. Lo recuerdo perfectamente, fue una noche de muchas locuras en Puerto Marina en Benalmádena, el 11 de julio 2010 cuando España ganó el Mundial de Fútbol.

Bueno, y como mucha gente sabe… dos tetas tiran más que dos carretas, así que tenía que organizar mi vida para mudarme a la Costa del Sol. Y no me quejo, estoy felizmente casado con ella y España es mi hogar. Llevo viviendo aquí en Málaga más tiempo que cualquier otra parte del mundo.

Jonas Tofertup MW

Es el primer danés que alcanza el título de MW ¿Qué consideración tiene el vino en Dinamarca? ¿Qué opinión tienen del vino español?

El mercado del vino en Dinamarca está muy desarrollado y el vino forma parte del día a día de muchos daneses. Es el país no-productor que consume más vino en el mundo (exceptuando pequeños estados, como Mónaco o Andorra).

El consumo medio anual de un adulto en Dinamarca son entorno 36 litros, esto es aproximadamente el doble que España. A los daneses les gusta mucho el vino español, es el segundo más consumido en Dinamarca (después del italiano).

Sobre todo, los daneses tienen mucho aprecio a los vinos de Ribera del Duero, por ser vinos con mucho cuerpo, pero también porque tenemos a un compatriota, Peter Sisseck, elaborando vinos allí.

¿Qué quería ser de mayor? ¿Estaba el vino entre sus planes?

La verdad es que siempre he querido estar en el mundo del vino. Cuando tenia 12 años mi profe del cole nos pidió que escribiéramos un ensayo sobre qué haríamos cuando tuviéramos 25 años. Yo, con mucho orgullo, escribí que iba hacer vinos con mi hermano mayor. Hoy soy enólogo y estoy elaborando algunos vinos con mi hermano.

¿Recuerda cuál fue el primer vino que probó?

En algunas cenas en casa, cuando tenía unos 10 años, me dejaban probar un poco de vino, ¡eran otros tiempos…! Pero el primer vino que compré y compartí con la familia fue en mi cumpleaños de 15 años. Fue un Cautivo Reserva de Rioja. Recuerdo perfectamente que lo compre en Birdie Vinos en Fuengirola con mis padres.

¿Cuál es el país que más admira a nivel vinícola? ¿Por qué? ¿Qué regiones o estilos de vino de ese país son sus favoritos?

¡Me resulta imposible responder a esa pregunta! Hay tantos vinos impactantes por todo el mundo; Jerez, Ribeira Sacra, Champagne, Borgoña, Burdeos, Mosela, Barolo, Madeira, Napa… puedo enumerar muchísimos ¡y seguro que me olvido alguno!

En general prefiero estilos de vino con personalidad; vinos que demuestran tipicidad de su origen y la variedad.

Y en España, ¿Cuál es la región vinícola preferida de Jonas Tofterup?

Lo mismo que antes. Es muy difícil decir, ya que se hacen excelentes vinos en todos los rincones del país. Pero las regiones que me impactan más son Jerez y Ribeira Sacra. Jerez por sus vinos súper complejos y viejísimos. Ribeira Sacra por el paisaje tan extremo y sus vinos elegantes y crujientes.

Decanter Magazine

FOTO: Captura de pantalla de la revista Decanter sobre el artículo de Jonas Tofterup MW en relación al transporte de vino

Su estudio para convertirse en MW versa sobre la incidencia del transporte en los vinos, ¿Cuál fue la metodología empleada para investigar este tema?

Para resumirlo, tenía 48 botellas del mismo lote de Viña Mayor reserva de Ribera del Duero. Eran vinos que nunca habían salido de la bodega. Hice tres lotes y conservé uno como testigo.

Al primer lote lo envíe ida y vuelta a Escandinavia, en avión, dos meses antes de los análisis. El segundo lote hizo el mismo viaje dos días antes de los análisis. El tercer tratamiento fue transportado en camión durante una jornada completa un día antes los análisis.

Todos los lotes y el testigo fueron analizados químicamente en laboratorio y sensorialmente en “triangular” por un panel de cata muy cualificado, todos en el mismo día.

En una cata triangular los catadores tienen tres copas de vino, de las cuales, dos corresponden al mismo lote y la otra a un lote distinto. Los catadores tienen que percibir qué vino es el más diferente a los otros dos.

Si más de 65% del panel selecciona el mismo vino, se puede afirmar que este vino es significativamente distinto a los otros. El panel cató casi todas las combinaciones de lotes y testigos.

¿Cuáles fueron sus conclusiones más destacadas?

El transporte no tenia ningún impacto sensorial sobre el vino. Sin embargo, los vinos transportados por avión tenían un poco menos sulfuroso libre y una leve tonalidad más marrón (ambos estadísticamente significativos).

Estos resultados indican que una pequeña cantidad de oxígeno atraviesa el corcho durante el viaje aéreo (posiblemente por los cambios de presión en la cabina).

En principio esto no debe tener importancia para vinos en general, excepto vinos que viajen varias veces por avión antes de ser abiertos. Por ejemplo, vinos de coleccionistas que se venden en subastas varias veces antes de ser consumidos. Es posible que estos vinos pueden estar más oxidados de lo que deberían.

Jonas Tofertup MW

¿Cómo cree Jonas Tofterup MW que el vino debe dirigirse a los jóvenes para que se introduzcan en un consumo responsable?

Esto es una pregunta difícil y es un tema que preocupa a la industria del vino aquí en España, ya que es un país con relativamente poco consumo de vino entre los jóvenes. Resulta difícil dirigirse a los jóvenes y  también al resto de consumidores en general.

El vino parece un mundo muy complicado si no lo conoces. Las cervezas o los gin-tonics son mucho más sencillos de entender y creo que la gente opta por estas bebidas por este motivo.

El mundo del vino necesita que alguien te introduzca y te guíe un poco al principio. Por eso creo que en la industria del vino deberíamos poner mucho más esfuerzo en educar al personal de la hostelería.

Tienen que saber recomendar vino y no solo preguntar “¿quieres blanco o tinto?” o “¿quieres Ribera o Rioja?”, sin realmente entender lo que están ofreciendo. Ese es mi objetivo, por eso he creado una academia en Málaga para formar a verdaderos “embajadores” del vino.

Como Master of Wine  ¿Qué tendencias en el mundo del vino a nivel global se atreve a predecir?

El consumo de vinos rosados ha ido creciendo en muchos mercados (sobre todo USA, UK y Escandinavia), y parece que esta moda está llegando a muchos más países. Hoy día, parece que hay una moda “pink”, puedes ver móviles, portátiles, gin & tonic, decoración, etc. en color rosa.

Puede ser que esta moda continúe, pero creo que los vinos blancos, en general, van crecer y ser más demandados ya que los consumidores van a pedir vinos más ligeros.

Creo que el vino ecológico también va a seguir cobrando más importancia. Los consumidores, sobre todo los jóvenes, son cada vez más consientes del medio ambiente y va a aumentar más su demanda.

Se ve claramente que los supermercados están apostando por productos ecológicos, y vino no es ninguna excepción. Esto es una gran ventaja para España, ya que tenemos un clima ideal para cultivar uvas ecológicas. Así que estoy muy animado con esta tendencia.

Portadora con orgullo de uno de los grandes apellidos del vino en España, María José López de Heredia se considera Biznieta y con ello demuestra que lleva a todos sus antepasados en su mochila diaria.

Esther Ibáñez

Tenaz y autoexigente, María José López de Heredia es también conservadora de un importante legado histórico vinícola en todos los sentidos, incluso en el epistolar. Sería difícil trazar un somero mapa del vino español sin incluir sus Viña Tondonia.

 

Es una de las mujeres más relevantes en el sector del vino, pero ¿cómo es María José López de Heredia?

¡Uff, qué difícil!. Siempre he considerado que las definiciones son limitantes y el ser humano, cualquiera, es insondable. ¡Y es tan difícil conocerse a uno mismo! No me considero tan relevante. No soy brillante, soy hormiguita constante y trabajadora, a la antigua usanza.

En relación con el sector del vino soy una persona afortunada por haber tenido grandes ejemplos entre mis antepasados y también entre los que actualmente me rodean, que ama su trabajo y que lucha cada día por alcanzar templanza y felicidad en todo lo que me toca realizar.

Creo que soy romántica y apasionada, muy instintiva y a veces me gustaría ser más racional.

López de Heredia Viña Tondonia

¿Qué es lo que más le gusta hacer en la vida?

Aparte de lo que hago cada día, me gusta  leer, que también lo hago cada día. No solo sobre vino sino sobre cualquier cosa. No es solo un placer sino casi una necesidad.

¿Cómo diría que es su estilo de liderazgo al frente de López de Heredia? ¿Qué estrategias aplica para que funcionen los distintos equipos que componen la empresa?

Como dirigente me queda mucho por aprender y por conseguir. Soy Biznieta y, por lo tanto, conservadora en el sentido de “conservar”, preservar. No soy una directiva al uso. Pero en mi espíritu está muy profundamente el procurar hacer todo desde el corazón y la ética, especialmente en relación con las decisiones complicadas.

Con respecto a todo aquello que tiene que ver con las personas, que lo es casi todo en la vida, más con el ejemplo y nunca dejando de aprender de los demás. No soy buena enseñando pero sí rodeándome de personas que hacen las cosas mejor que yo y que son un activo para nuestra empresa y nuestro futuro.

Vivo con la idea de que todo se puede hacer mejor y me pongo a mí misma el listón alto ya que tuve buenos ejemplos por lo que soy exigente con los demás.

López de Heredia

FOTO : Crédito: ©Archivo RLdHVT-Placa para marcar cajas de madera, circa 1886

¿Cuál es el mayor reto/desafío al que se enfrenta una bodega centenaria como López de Heredia?

Algo tan simple y tan complejo como la supervivencia, manteniendo altos niveles de calidad en todo lo que hacemos: cultivo del viñedo, elaboración de vino y servicio y atención a nuestros favorecedores.

Somos algo más que Centenarios. En el 2027 cumpliremos 150 años si Dios quiere y eso implica adaptarnos a los tiempos, a la naturaleza, seguir siendo coherentes en un universo complejo y global donde cada vez parece ser más complicada la coherencia entre lo que se hace y el entorno. Pero en el fondo es el mismo reto de siempre.

Sobre sus vinos ¿Cuál es su predilecto? ¿Por qué?

Siempre pienso que lo mejor es enemigo de lo bueno. Me gustan muchos vinos y no sé explicar el porqué. Porque la afectividad creo que no se puede explicar. Soy muy bebedora y según el momento el predilecto sería uno u otro.

Aunque para responder a la pregunta, me gustan las burbujas, siempre las burbujas y no sé explicar el porqué.

¿Cuáles se consideran las mejores añadas de su López de Heredia?

Una vez más, lo mejor es enemigo de lo bueno. Según nuestro padre la mejor añada de nuestra Casa era la de 1947 pero para nuestro abuelo era la de 1934 y para mucha gente es la de 1964.

Cuando se tienen 142 años de historia ha habido bastantes buenas añadas: 1954, 1968, 1973, 1981, 2007 por poner una más reciente…pero la filosofía de nuestro bisabuelo y fundador era conseguir mantener una calidad alta estable año tras año y creo que ese reconocimiento es el que nos han dado nuestros consumidores fieles encontrando placer en añadas no reconocidas.

A veces la mejor añada es la que a uno le gusta porque la conjunción de los astros hacen de un momento y un vino una experiencia inolvidable.

 

¿Quieres conocer las bodegas históricas de Rioja? No te pierdas el post La milla de oro del vino de La Rioja: el barrio de la Estación de Haro

¿Cuál es el mayor tesoro de la bodega López de Heredia?

Nuestros fieles favorecedores. Escuché a Pedro Ballesteros decir que no hay buenos vinos sino buenos clientes.

¿Qué comentario han hecho de alguno de sus vinos que le haya gustado/ sorprendido o halagado? ¿Quién lo hizo?

¡Está bueno!

Muchos anónimos, con nombres y apellidos, a lo largo de la historia. Tengo en mente publicar las poesías y piropos de nuestros libros de visitas. Hay gente verdaderamente ingeniosa e inspirada.

 ¿Con qué bodega comparten historias o filosofías similares?

Sin duda con una bodega familiar de muchas generaciones de Sanlúcar de Barrameda: Hidalgo-La Gitana …por tantas cosas.

Descríbanos un momento perfecto y el vino que se estaría tomando.

El aperitivo o la puesta de sol, con una copa de Pastrana, frente a la desembocadura del Guadalquivir, con compañía.

 

¿Quieres conocer otras Mujeres del Vino? Sígue nuestra serie de entrevistas Mujeres y Liderazgo en el sector del vino

María José López de Heredia

FOTO DE PORTADA : ©Archivo RLdHVT-Retrato María José López de Heredia-Fotografía Imanol Legross.

Por Isabel Acevedo

La sumiller Meritxell Falgueras da 200 pistas para beber con glamour sin alcohol en su libro “Qué beber cuando no bebes”

¿Es posible saborear una buena comida o pasar un rato especial sin necesidad de beber alcohol? Meritxell Falgueras, periodista y sumiller procedente de una familia de cinco generaciones dedicadas al mundo del vino, se ha adentrado en el universo de las bebidas “sin”, para desmitificarlas y para demostrar que es posible encontrar glamour sin alcohol. “Qué beber cuando no bebes” (Editorial Cooked by Urano) es un compendio de combinados y bebidas 0% alcohol, pero también es un manual ágil, ameno y muy práctico para saber qué beber y cómo beber en cada momento de la vida y del día. Una demostración de que alguien tan arraigada al mundo del vino puede también abrir otros caminos para beberse la vida a tragos, pero sin una gota de alcohol.

La primera pregunta que suscita su libro es saber cómo alguien como usted, tan profundamente unida al universo vinícola, se decanta por escribir un libro como éste.

La verdad es que ha sido la propia vida la que me ha llevado a adentrarme en las bebidas sin. Como digo desde hace ya un tiempo: la vida nos va dando toques y empiezas a relativizar cosa que antes no cuestionabas. Yo viví una situación difícil. Mi mejor amigo con alcoholismo, varios abortos y un embarazo muy complicado, seguido por el diagnóstico de cáncer de un familiar cercano me hicieron ver que había un gran vacío en este aspecto y que di cuenta de que como comunicadora que también soy, tenía la obligación también de comunicar todas las posibilidades que hay más allá del vino. Para mí, después de pasar los últimos 15 años hablando continuamente de vinos, fue todo un reto, pero me ha sorprendido la sutileza y los detalles que hay en algunas bebidas cero, como por ejemplo el agua, sin ir más lejos.

¿Significa que perdemos a una sumiller?

Un sumiller también debe saber sobre bebidas sin alcohol. Pero si a lo que te refieres es que si voy a dejar el mundo del vino, la respuesta es no, nunca dejaré el mundo del vino. Evidentemente estoy unida a él para siempre: soy hija del propietario de una de las tiendas de vinos más longevas de Barcelona ( y estoy casada con un elaborador de vinos toscanos. Además, me encanta el mundo del vino, porque no me lo acabaría nunca. Pero adentrarme en este universo “sin alcohol” me ha abierto muchas puertas y estoy aprendiendo muchísimo, y quiero explicar todo lo que estoy descubriendo.

De hecho, empezaste a ser una reconocida sumiller siendo muy joven y además mujer. Estos factores ¿han condicionado también su decisión de adentrarse en otros caminos?

Siendo franca, sí. Ha sido muy complicado todos estos años lidiar en un mundo tan masculino como es el de los vinos y realmente me siento cansada de tener que luchar el doble que cualquier hombre para que se me reconozca mi labor. Por ello, todo me condujo a tomar este nuevo rumbo.

Hablando de rumbos ¿cómo es la Meritxell Falgueras viajera?

Digamos que “muy viajera”. Toda mi vida he viajado mucho, pero ahora estoy en una faceta vital (vuelvo a estar embarazada de mi segundo hijo), que he frenado bastante. Después vivir de los últimos años en la Toscana, en la tierra de mi marido, he regresado a Barcelona para poder hacer reposo y para que cuando nazca mi hijo pueda tener el apoyo de mi familia. Pero he sido una viajera empedernida. Me fascinaba ir a Asia, y visitar Florencia…

 

EL LUJO ES PODER TENER TIEMPO PARA HACER LO QUE ME GUSTA REALMENTE: LEER, ESCRIBIR, DESCUBRIR Y PROBAR RESTAURANTES Y VINOS

¿Es éste su destino preferido de los que ha visitado a lo largo de su vida?

Aunque parezca mentira y redundante, sí he de elegir un destino sería la Toscana. Es un lugar impresionante, donde he podido combinar mis dos pasiones: mi familia y los vinos. Creo que es el destino ideal para los que nos gustan los caldos de la tierra. Y si hay que elegir un viaje más urbanita, sin duda sería volver a New York. Me considero una persona muy urbanita, una mujer de bar, por eso, me encantan las ciudades y New Yok es la ciudad por antonomasia: cosmopolita, heterogénea, rica, lujosa…

¿Qué es el lujo para Meritxell Falgueras ?

El lujo es no tener que conducir ni cocinar. Me gusta mucho aprovechar el tiempo, así que para mí el lujo es poder tener tiempo para hacer lo que me gusta realmente: leer, escribir, descubrir y probar restaurantes y vinos… Por suerte, soy y vivo como lo había soñado, y eso es realmente un lujo.

¿Es más de té o de café?

De café. Me despierto pensando en la primera taza de café… Y el té, cuando escribo… Es una bebida muy inspiradora.

En su libro recopila 200 recetas o bebidas sin alcohol ¿Con qué combinado se quedaría?

Con el Bloody Mary sin alcohol, y con la Luna de Moscú.

¿Y con cuál de la sin numerables citas que ha recopilado en esta obra?

“Los grandes amores comienzan con champagne y terminan con una infusión”, de Honoré de Balzac.

 

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