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La Champagne es de esos lugares que consiguen concentrar la magia que envuelve la Navidad. Nosotros hemos querido vivir las emociones que nos trae esta época del año acercándonos a Reims y Epernay, las capitales del Champagne. En esta región de Francia, la Navidad es sinónimo de celebración, de festivales de luces y de mercadillos de artesanía y delicias dulces.

Redacción

La Champagne está muy cerca, a 45 minutos en tren de París, y es un plan muy apetecible para cualquier winelover, pues pocos vinos como los champagnes han alcanzado la categoría de mitos.

Sus maisons de champagne se visten también en esta época de Navidad con sus mejores galas. Las largas noches invernales proporcionan un marco perfecto para que luces y destellos conformen una estampa navideña incomparable.

Es un placer disfrutar de la iluminación especial de la Avenue de Champagne en Épernay, donde muchas de las grandes maisons de champagne tienen su sede, lucen en los días previos a la Navidad.

Anochece muy temprano, es lo propio de este tiempo, pero bien abrigados y con los pómulos rosados podremos ser partícipes de todos los eventos que se han programado. En el 2018 el gran espectáculo Habits de Lumiere  tendrá lugar el fin de semana del 14-16 de diciembre en Épernay.

El mundo de las novelas de Julio Verne es la inspiración que tendrán este año las instalaciones, creaciones artísticas y espectáculos de luz y sonido en una de las mecas del champagne.

Reims nos recibe con toda la grandiosidad que le otorga contar con tres monumentos reconocidos en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco.

Estos son la catedral de Notre-Dame, cuyos muros han presenciado la coronación de nada menos que 33 reyes, el Palacio de Tau y la antigua Abadía de Sant Remi.

Además, míticas casas de champagne tienen su sede en Reims, como Veuve-Clicquot, Pommery, Louis Roederer, Taittinger, Krug, Mumm o la Maison Ruinart. Y es que también este patrimonio vinícola y enológico forma parte del listado de la Unesco.

Si quieres saber más de Champagne puedes leer nuestro artículo El terroir excepcional del Champagne

Foto: Habits de Lumière se celebra una sola vez al año en Epernay / @ Christophe Manquillet

Deliciosos Mercadillos Navideños llenos de especies

Los mercadillos navideños son otro de los atractivos que nos ofrece la región de La Champagne pre-navideña. Artesanía en madera, preciosos adornos para nuestro árbol de navidad, dulces tradicionales o la reputada mostaza de Reims no faltarán en nuestras compras.

Las especias dulces y el jengibre, que trasladan nuestros paladares a los sabores propios de la Navidad, estarán presentes en infusiones, dulces o en el delicioso pain d´épices típico de esta zona.

Probaremos también el sugerente aroma a vainilla de los biscuits roses de la mítica Maison Fossier, mojados en champagne, que es la manera más propia de degustarlos. ¿Sabías que esta fábrica de galletas es la más antigua de Francia? Se fundó en 1756.

Dormir en La Champagne

Nos va a costar elegir un alojamiento en esta zona, pues la oferta es variada y de mucha calidad. El recientemente remodelado Continental hotel de Reims es una muy buena opción: tiene cuatro estrellas y es el único hotel boutique de la ciudad.

Nos reservamos un par de horas para tomarnos relajadamente un champagne en los elegantes salones que dan a la plaza Drouet d’Erlon.

Foto: Receta elaborada con Biscuit Rose de Reims, de Fossier / @ Biscuits Fossier

Escapada de 72 horas… ¿estás listo/a?

Nunca dejamos pasar una escapada, por breve que sea, sin incluir en ella la degustación de la gastronomía propia de la zona. Los productos de la región de Champagne son un espectáculo: magret de pato, jamón de Reims o un surtido infinito de quesos.

Entre nuestras direcciones más especiales se encuentra Au petit comptoir  donde tenemos reservado un “menu surprise” que consiste una degustación de seis platos elegidos por el chef de los que nada se nos ha anticipado.

La ilusión, las sorpresas y la paz que anticipa la llegada de la Navidad nos han acompañado en estos días en La Champagne.

Y como buenos winelovers no hemos perdido ni una sola oportunidad de tomarnos una copa de los champagnes mundialmente conocidos y de descubrir otros, elaborados por pequeños productores que nos han sorprendido mucho.

En la vinoteca Trèsors de Champagne que se encuentra justo detrás del emblemático mercado de Reims, Les Halles de Boulingrin, hemos hecho nuestras últimas compras de champagnes: ¡este año nosotros pondremos las burbujas en nuestras cenas familiares de Navidad!

habits de lumiere en la champagne
Foto: Espectáculo Habits de Lumière en La Champagne / @ Christophe Manquillet

¿Quieres viajar a La Champagne? Contáctanos y te organizaremos el mejor viaje gastronómico a esta región: hola@winestyletravel.com 

Te proponemos una ruta para disfrutar en tres o cuatro días y descubrir una de las regiones del vino más conocidas de España: Ribera del Duero, en la provincia de Castilla y León. Aquí hemos encontrado propuestas que van del turismo rural más sencillo a la hotelería de lujo al más puro nivel internacional. 

Por Glòria Vallès

Entre Soria y Valladolid, avanzando por la carretera N-122, el río Duero fluye amable entre viñedos de Tempranillo y de algunas variedades francesas como la Cabernet Sauvignon, la Merlot o la Malbec.

Sabíamos que en esta región se elaboran algunos de los mejores vinos tintos de España, pero no conocíamos su oferta turística alrededor del mundo del vino y la gastronomía.

“Ribera es la respuesta de España a Borgoña y la cuna de algunos de los mejores vinos del mundo”, cuenta Pedro Ballesteros Torres MW en Decanter.

Así que hemos aprovechado unos días de invierno para ir hasta la Ribera del Duero a pisar el terroir. Y para conocer, de primera mano, qué tipo de turismo (y enoturismo) se puede disfrutar aquí.

Lo primero a tener en cuenta: con el coche – ya sea propio, de alquiler, o con chofer- cruzando el valle de un extremo al otro sobre ruedas, es como la conoceremos mejor. 115 kilómetros para comerse y beberse Castilla.

plano de Ribera del Duero

De punta a punta de la Ribera del Duero

Llegando en avión o AVE a Valladolid, la ruta en coche por la Ruta del Vino de la Ribera del Duero empieza en Quintanilla de Onésimo y Valbuena del Duero.

Aquí encontramos la mítica e histórica Vega Sicilia y la más reciente Dominio de Pingus. Son dos de las bodegas más prestigiosas de España, y ambas imposibles de visitar si no eres uno de sus distribuidores o clientes distinguidos.

Fue justamente Vega Sicilia una de las bodegas que promovieron la creación de la DO Ribera del Duero en 1982, y Peter Sisseck, enólogo de Pingus, quien defiende hoy en día la tradición del blend en los tintos españoles (puedes leer más sobre este tema en Decanter).

La bodega que sí podemos visitar y que tiene la finca junto a los viñedos de Vega Sicilia es Finca Villacreces. La mejor forma de hacerlo es en bicicleta rodeando los viñedos de la propiedad hasta el río Duero, y terminando con un picnic acompañado de una copa de Pruno y una de Finca Villacreces.

Siguiendo por la misma carretera, podemos llegar a comer al restaurante de Emina, del Grupo Matarromera. Sin pretensiones, el establecimiento ofrece una excelente relación calidad-precio para quienes quieran disfrutar de la gastronomía tradicional y un muy buen servicio. El lechazo con cualquiera de los vinos tintos del grupo y en especial el CM Prestigio 2015, es una delicia.

La ruta sigue  hacia Pedrosa del Duero al día siguiente, después de disfrutar de un excelente desayuno en el Monasterio de Santa María de Valbuena. En esta población, Pago de Capellanes preside el paisaje con una arquitectura moderna y muy bien integrada.

Muy cerca, Dominio de Cair nos propone una de las visitas más originales de la zona, ideal para curiosos: cata de barricas para descubrir la diferencia entre la crianza en barricas de roble americano y de roble francés. Si el presupuesto lo permite, no hay que perderse una copa de su vino El Pendón de la Aguilera.

Podríamos seguir visitando Pago de Carrovejas, Aalto, y muchas bodegas más, pero para un fin de semana la selección ha sido equilibrada y dejamos varias propuestas pendientes para la próxima vez.

El boom del vino tinto "moderno"

En los años 90, la Ribera del Duero saltó a la fama por convertirse en una alternativa moderna a los clásicos tintos de La Rioja. En pocos años, se multiplicaron el número de bodegas y empezaron a aparecer propuestas de hotelería de calidad.

Llegaron propiedades como el Monasterio de Valbuena Castillo Termal y Abadía Retuerta Le Domaine (si bien Abadía Retuerta no pertenece a la DO Ribera del Duero, la finca está ubicada en esta región y es el lugar ideal para los clientes que buscan lujo con estándares internacionales).

El Monasterio de Santa María de Valbuena (S.XII) fue convertido en hotel hace unos años, y ofrece para los amantes de las aguas termales una amplia carta de propuestas wellness. Resulta impresionante caminar por sus amplios pasillos, propios de un monasterio Cisterciense totalmente reformado y decorado con mucho gusto.

Y no nos podremos ir de Ribera del Duero sin pisar por lo menos una vez el Castillo de Peñafiel. ¿La mejor forma de descubrirlo? Con una experiencia con drones que nos permiten ver el monumento a vista de pájaro.

Del cereal al viñedo: la nueva Ribera del Duero

Ribera del Duero es una región tradicionalmente rural, en la que el cultivo de cereal y del azúcar ayudaron a desarrollar una economía local durante muchos años. A partir de los 80 estos cultivos dejaron paso al viñedo, que en menos de diez años llegó a su esplendor aprovechando la máxima expresión del terruño para la elaboración de grandes vinos tintos.

«En lugar de coincidir con una definición de perfil arquetípico, los mejores vinos de Ribera son interpretaciones virtuosas de diversos terruños y una sola variedad de uva, a veces mezclada, pero siempre dominante, Tempranillo», comenta Pedro Ballesteros MW en Decanter.

El clima y el suelo juegan aquí un papel importante. Con una altitud media de 850 metros de altura, en agosto las temperaturas durante el día pueden llegar a 35 grados y por la noche descender a 12. Un clima continental que ayuda a conservar la acidez y que en verano es muy cálido y en invierno puede traer heladas frecuentes.

Eso nos lleva a la mejor época del año para visitar la Ribera del Duero: si queremos una escapada romántica para disfrrutar e buenos vinos, wine spa y una excelente gastronomía, cualquier momento es bueno. Si buscamos actividades de exterior, de abril a octubre sería la época ideal, quizás evitando los meses de julio y agosto por el calor.

 

COPYRIGHT FOTOS Y MAPA: DO Ribera del Duero (©José I. Berdón), Ruta del Vino Ribera del Duero, Finca Villacreces y Raul Gassol

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