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¿A quién no le gusta el helado artesano, especialmente en verano? Este año la mayoría de nosotros haremos turismo nacional y viajaremos para descubrir los secretos de nuestro país, así que deleitarse con la gastronomía de las distintas regiones de España será uno de los grandes atractivos del verano. Hoy nos escapamos a Palma de Mallorca para contaros donde podéis refrescaros con un helado artesano. 

Redacción

Helados artesanos para comer en cucurucho, tarrina, copa o batido. Solos para degustar su sabor en su máximo esplendor o acompañados de toppings, siropes, fruta fresca, cremas o frutos secos. En todas las medidas, adaptados a intolerancias alimentarias y para todos los públicos. Algunos incluso son helados artesanos laureados en certámenes de prestigio mundial. Los helados son una propuesta culinaria que admite los ingredientes más inverosímiles, prueba de ello es que cada vez se incorporan más sabores y texturas. Iniciamos una ruta por la Palma de Mallorca más refrescante

Ca’n Joan de s’Aigo

Afamada por ser una de las catedrales de la restauración en la capital balear, fue fundada -tal como rezan los azulejos de sus paredes-, en el año 1700. Es la cafetería más antigua de la Palma de Mallorca y se alza como uno de los lugares más famosos de la ciudad.

Sillas y lámparas clásicas y mesas de mármol en un local que sirve unos helados dignos de homenaje, como el de avellana o el de fresa. Propuestas que los entendidos acompañan sabiamente con sus deliciosas ensaimadas y pastas caseras.

Merece mención especial su helado de almendra, cuya calidad alcanzó durante muchos años tanta fiabilidad que llegó a ser recetado por los médicos como una propuesta ideal para los enfermos por las cualidades analgésicas del hielo –buenas para las inflamaciones-, y la materia prima, la almendra, digestiva y de gran aporte energético. En la actualidad continúa elaborándose de la misma forma que hace 300 años.

Helado artesano en Palma

FOTOGRAFIA : Helado de Almendra y Quarto / @Toni Alcover

Gelats Paco

Se trata de una de las heladerías míticas de Palma que lleva deleitando a los paladares de locales y visitantes desde 1950. Este comercio emblemático dispone de una carta con más de 50 sabores, algunos tan originales como el de natillas con ensaimada o el de queso fresco con naranja, y pueden acompañarse con dulces típicos mallorquines como los deliciosos quartos, las magdalenas y la coca de la padrina (de naranja).

Otros gustos han llegado a su oferta a través de de sus viajes, como el de, incorporado después de su visita a Francia; el de tarta inglesa después de viajar a Italia o el de sacher, por su ruta por Austria.

Ca’n Miquel

Reconocido como uno de los templos del helado artesano con más encanto de Palma, este establecimiento ha apostado desde 1979 por aunar tienda y fábrica en el mismo lugar. Aquí elaboran helados preparados con leche fresca de granja y frutas locales como los higos chumbos o los de variedad cuello de dama.

La paleta de sabores de Ca’n Miquel abarca exclusivas variedades de helados artesanos que van desde la menta, el romero o la albahaca infusionadas hasta el caqui, la granada, la rosa de Alejandría o sus infinitas variedades de chocolate (a la pimienta, jamaicano o con parmesano). Más de 100 sabores entre los que destacan originales propuestas como el helado de trempó, el de crema de gambas de Sóller, olivas partidas, salmón ahumado, esclata-sangs (níscalos) o queso mahonés, que ponen en valor el sabor de los productos autóctonos.

helado artesano en palma

FOTOGRAFIA : Gelats Paco atiende a sus clientes desde hace 70 años en Palma de Mallorca.

Rivareno

Esta heladería de esencia italiana que se hace llamar ‘El laboratorio del gelato italiano’ elabora sus helados con un porcentaje superior al 55% en frutas, con una cremosidad e intensidad que los colocan en el pódium de los imperdibles en la capital balear. Una intensidad de sabor que te enamorará si eliges la auténtica panna cota, el coco con virutas de dulce y fresco coco de Sri Lanka, o el azafrán con sésamo.

La especialidad de la casa, el Cremino Rivareno, que une chocolate blanco, avellana y nata intercalando capas de crema de gianduia.

Iceberg

Palma cuenta con varios locales de esta cadena de heladerías que elabora helados artesanos naturales con leche y cremas frescas de vacas felices y frutas maduradas al sol. La heladería ha sido galardonada en importantes certámenes heladeros y concursos nacionales, como el Gelato World Tour del año 2014 en el que quedó en cuarto lugar como ‘Mejor Helado del Mundo’ con su ‘Sorbete de naranjas de Sóller, hierbabuena y cardamomo’. Una variedad que impactó al jurado por originalidad y sabor. Además, su maestro heladero Carlos Enríquez figura en el ranking mundial de heladeros artesanos y ocupó la plaza 47 a nivel mundial y a nivel nacional la número 2.

 

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helado artesano

FOTOGRAFIA : Icberg es una heladería inovadora e irresistible / @Iceberg

En Palma de Mallorca lo pagano se mezcla con lo religioso el día 1 de Noviembre. El denominador común entre las costumbres de divinos y herejes son los confites típicos de Todos los Santos, que endulzan las celebraciones con delicias típicas mallorquinas para todos los gustos.

Redacción

El origen de la fiesta de Todos los Santos puede encontrarse en la celebración celta del Samhain, momento en que se celebraba el inicio del año nuevo, el 1 de noviembre. Estos días abrían el periodo de oscuridad en que la frontera entre vivos y muertos desaparecía y los espíritus volvían a la Tierra, se hacían profecías, hogueras, sacrificios, estruendos y aquelarres.

Posteriormente, durante los 400 años de la dominación romana en tierras celtas, la tradición del Samhain se combinó con dos festivales que ensalzaban por un lado a los difuntos y por otro a la diosa Pomona.

A principios del siglo VII, el papa Bonifacio IV cristianizó la celebración y designó el 1 de noviembre como día de Todos los Santos (All Hallows) y la noche de Samhain pasó a llamarse Noche de Todos los Santos o All-Hallows Eve (más tarde Halloween).

FOTO : @Jaime Juaneda Mendez

La Noche de las Almas, día de Todos los Santos y Día de los Difuntos en Palma

En la tradición mallorquina, la verbena de Todos los Santos es una fiesta popular conocida como la ‘Nit de les Ànimes’ (la Noche de las Almas), que nació por la creencia de que en estas fechas las almas de los antepasados volvían al hogar donde habían nacido.

Por ello era costumbre encender velas, a menudo en el interior de cántaros y frutas de temporada, como las calabazas, que se solían decorar y se colocaban en la puerta de las casas, en las habitaciones o en la cocina para que las pequeñas almas encontraran el camino, así como otras prácticas para guiar a los difuntos durante su visita.

Por otra parte, de acuerdo con el calendario litúrgico, el 1 de noviembre -Día de Todos los Santos-, se celebra la memoria de todos los santos que dedicaron sus vidas a la propagación y defensa de la fe cristiana.

Ya desde la antigüedad se realizaban ceremonias y oraciones, se ofrecían velas, se rezaba el rosario y se tocaban las campanas durante toda la noche para que los difuntos que no habían alcanzado la paz encontraran el camino.

Así, este día está marcado por la visita al cementerio por ser la jornada en que se recuerdan a los difuntos, visten y engalanan sus tumbas con flores y se prenden velas en recuerdo suyo.

Por último, el día 2 de noviembre -Día de los Difuntos o Día de los Muertos- tenían lugar tres misas y era costumbre ir a la iglesia a rezar por los difuntos de cada familia.

Tianna Negre per Tots Sants

FOTO : @ Tianna Negre

“Rosaris ensucrats”, “panellets” y “bunyols”, dulces tradiciones mallorquinas

La gastronomía típica de Todos los Santos que se disfruta cada año en Palma es rica y variada y está elaborada con los productos propios de la temporada: nísperos, bellotas, setas, manzanas, peras, granadas, uvas, castañas, calabazas, membrillos, mandarinas, legumbres, coles, boniatos o caquis, entre muchos otros.

La tradición manda servirlos acompañados de vino rancio, aunque sin duda os recomendamos probar otras armonías con los vinos de las bodegas isleñas, como Ànima Negra , Tianna Negre,  o Can Majoral entre otros.

Durante estas fechas, las pastelerías de Palma se llenan del aroma y el color de los típicos rosarios de caramelos, llamados rosaris ensucrats. Y es que, además de honrar a los difuntos con las habituales ofrendas florales, la tradición dedica un capítulo especial a los más bajitos de la casa.

Así, este día los niños son obsequiados por sus padrinos o madrinas con unos grandes collares elaborados con golosinas, caramelos de distintos colores, bombones y que van personalizados con una figurita de papel.

De todos los tamaños en función de las edades, los rosaris ensucrats alegran los escaparates de las pastelerías baleares, que los cuelgan de sus paredes y ventanas para atraer la atención de los más pequeños. Antiguamente las Ave María se hacían con los “panellets” y los Padre Nuestro con frutas confitadas o azucaradas.

En estas tierras, los rosarios y “panellets” de Todos los Santos tienen origen de una costumbre medieval. Se llamaban “panetets de la mort” o panecillos de la muerte y el día de Todos los Santos se depositaban en las tumbas y en las iglesias, junto con una luminaria encendida. Más tarde esos “panes” se ofrecían como limosna.

Parece que, en el pasado, cada pieza del rosario era un “panellet de mort” o panecillo dulce, elaborado con harina y frutos típicos de la época como castañas, almendras, piñones, calabaza, etc. Otras especialidades típicas de esta celebración son los huesos de santo, los “panellets”, els “bunyols” (buñuelos), los boniatos y las tradicionales castañas.

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Todos los Santos en Palma

FOTO : @ Roberto Pazzi

Viajar y visitar Mallorca ya es todo un lujo. En temporada alta, porque brilla y rebosan sus calles y sus playas, y fuera de temporada, porque el tiempo se detiene y se muestra tal cual es, con su belleza natural y paisajística, pero también, con sus establecimientos abiertos y listos para ser descubiertos y catados sin prisas.

Por Isabel Acevedo

Las boutique de lujo en Mallorca: te presentamos el “decálogo” de los/las adictos/as al lujo, a lo exclusivo y a lo único.

Diez tiendas en las que dejarnos guiar y aconsejar no solo para vestirnos de pies a cabeza, sino también para no dejar ningún detalle al libre albedrío en nuestros espacios. Moda de hombre, mujer y niño, complementos, antigüedades, joyas, decoración, mobiliario… ¿Empezamos?

1. Rialto Living LifeStyle Store. C. Sant Feliu 3. Palma de Mallorca.

En Palma de Mallorca, junto al emblemático Passeig des Born, esta boutique es en sí misma puro lujo en Mallorca.  Ocupa un impresionante palacio barroco del siglo XVIII cuidadosamente restaurado.

Moda masculina y femenina de marcas exclusivas -algunas de ellas, únicamente se pueden comprar aquí-, diseño de interiores y muebles de lujo, una galería de arte, un espacio de telas y accesorios, arreglos florales y un café ofrecen al cliente todo lo que se puede pedir.

2. Twin-Set. Passeig del Born, 10. Palma de Mallorca.

Ubicada en la conocida como la “milla de oro de Palma de Mallorca”, la firma italiana de Simona Barbieri se ha convertido en una de las boutiques de moda imprescindibles para las mujeres actuales.

La tienda de lujo para aquellas que no quieren renunciar a la elegancia y al romaticismo pero tampoco al toque desenfadado y de confort. Esta boutique es como un tocador de lujo enorme con hermosos lazos, maravillosos encajes, tejidos de ensueño…

3. Farinelli. C. Colom 16. Palma de Mallorca.

Lo que empezó como moda masculina de la mano de Carlos Cendrós en 1995, evolucionó para satisfacer las demandas femeninas, con ansias de disfrutar de una marca que desprende encanto y comodidad atemporal.

Esta boutique ofrece lujosas prendas de diseñadores contemporáneos como Lorena Antoniazzi, Antonelli, Duvetica y PT01, en un cuidado establecimiento dividido en dos plantas, que guarda perfecta armonía con el edificio que lo envuelve, construido en el año 1906 y ubicado a tan sólo 100 metros del Ayuntamiento.