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Hay un largo trecho entre el racimo de uva y la botella de vino. Si una bodega busca la sostenibilidad, necesita adaptarse en todo el proceso desde la viña a la botella. Nada debe ser discordante. Por eso hemos querido adentrarnos en el día a día de Gramona para descubrir qué significa la sostenibilidad en su bodega.

Esther Ibañez

La sostenibilidad en una bodega es siempre un camino muy largo, en el que se van logrando hitos, mejorando procesos y perfeccionando acciones. En Winestyle Travel nos hemos propuesto conocer qué se hace en una bodega que lleva años recorriendo este camino. Y por ello visitamos Gramona, en Sant Sadurní de Anoia (Barcelona).

Partiremos nuestra visita del viñedo, como es lógico. Una de las definiciones de sostenibilidad es la explotación de los recursos que no compromete el aprovechamiento de los mismos por parte de las generaciones venideras.

Enseguida percibimos que la idea de sostenibilidad ha tenido que estar siempre en la familia Gramona, pues trabajan las mismas tierras desde el siglo XIX.

FOTO :  Época de vendimia (manual) en la bodega / @Gramona

Al frente de la bodega se halla la 5ª y 6ª generación de viticultores respetuosos con la tierra. En la actualidad practican una agricultura biodinámica y también han construido una granja en medio de los viñedos.

Allí conviven los caballos con los que trabajan la tierra, las vacas que limpian los bosques así como ovejas, asnos y gallinas, entre otros. Con sus excrementos elaboran compost y también obtienen los preparados biodinámicos que, junto a las plantas medicinales de su propio huerto, aplican a la tierra y a las plantas para su cuidado.

 “Mediante este tipo de agricultura elevamos la actividad microbiana de nuestra tierra consiguiendo un paisaje equilibrado y vivo, que a su vez influirá en la calidad de la uva, haciéndola más expresiva” – nos cuenta Xavier Gramona.

 

Sostenibilidad en la bodega

El Celler Batlle donde se elaboran los vinos Gramona es una construcción bioclimática, es decir, se ha diseñado para reducir los consumos de energía. ¡Dos tercios del edificio están bajo tierra!– nos puntualizan.

Con ello se consigue mantener una temperatura constante en casi cualquier fecha del año, un estado ideal para la estabilidad de los vinos. Gran parte de la energía que necesita la bodega procede de fuentes renovables: geotermia y placas solares. También cuentan con un sistema de aprovechamiento del agua de lluvia, que se almacena y sirve para regar los jardines.

Y es que sabemos que la gestión del agua es siempre un punto clave en el día a día de la bodega. En Gramona nos cuentan que han mejorado los procesos de limpieza para ahorrar agua y también que disponen de una depuradora para filtrar el agua utilizada antes de devolverla al río.

Hay pequeños gestos que se convierten en grandes. Reducir unos gramos el peso de las botellas de cristal puede parecer irrelevante, pero cuando hacemos las cuentas vemos la magnitud del ahorro.

Así, Gramona ha reducido el peso de sus botellas de 900g a 835g, pero estos 65 gramos de diferencia multiplicados por la producción de la bodega nos da unas cifras considerables. Es otro punto ganado en el camino a la sostenibilidad.

Sólo los espumosos top de la bodega mantienen un estuche y los materiales con los que están elaborados son reciclables.

– ¿Y el celofán con el que envuelven estos vinos?- preguntamos.

– No es un plástico, se trata de un material de origen vegetal totalmente compostable. Debe desecharse en el contendor orgánico.

 


El celofán el en que se envuelven sus vinos NO es un plástico, se trata de un material de origen vegetal totalmente compostable. Debe desecharse en el contendor orgánico.


Nos interesa saber qué se hace con los residuos orgánicos que resultan de la elaboración de los vinos: hollejos, lías…¿Hay una segunda vida para estos materiales? La respuesta es contundente: ¡Sí! Una empresa externa se encarga de elaborar con ellos alcohol para usos industriales.

Nosotros no somos auditores, ni otorgamos certificaciones, pero lo que hoy nos han contado en Gramona nos encaja con que pensamos son los pasos en el camino de la sostenibilidad que debería dar una bodega.

 

En su apoyo a la protección del medio ambiente y el impacto social, Gramona se unió a Winestyle Travel durante 2019 para recaudar fondos para la investigación por la Endometriosis, una enfermedad que afecta a más de 170 Millones de mujeres en el mundo y todavía no tiene curación. El dinero recaudado se está donando a la Fundació Clínic per la Recerca Biomèdica del Hospital Clínic de Barcelona. Puedes comprar tu botella de Gessamí de Gramona hasta el 1 de Febrero en cualquier Timesburg de Barcelona o Sant Cugat del Vallès y contribuir a la causa.

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FOTO : El material que envuelve las botellas es reciclable y debe desecharse en el contenedor orgánico / @Gramona

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