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Viajar a La Champagne es ahora más fácil que nunca. Iberia nos ha hecho un gran favor a los winelovers programando un vuelo directo al corazón de Champagne. ¡Qué lujo!. Nuestras soñadas burbujas quedan hoy todavía más cerca. Elegimos un puente o estiramos un fin de semana y embarcamos con destino a la tierra del Champagne.

Esther Ibañez

Para viajar a La Champagne desde Madrid serán dos horas de vuelo hasta el aeropuerto de París-Vatry, situado a 25 minutos en coche de Chalons-en-Champagne y a tres cuartos de hora de Reims. Cargados de planes y con las reservas hechas, hemos llegado al corazón de la Champagne.

El día es magnífico: ¡vayámonos de picnic a los viñedos! En My Vintage tour hemos podido elegir entre tres tours por las diferentes zonas de Champagne: La Montaña de Reims, Valle de la Marne y la Côte des Blancs. Y nos hemos quedado con esta última zona. Lo más divertido es el transporte: ¡vamos en una furgoneta vintage! Hemos tomado un montón de fotos para nuestro Instagram.

Ya hemos visitado en otras ocasiones las grandes maisons de Champagne, en este viaje apostamos por los champagnes de vigneron, pequeñas producciones artesanas mucho más difíciles de degustar fuera de su lugar de origen. En Avize visitamos los viñedos de un Grand Cru pertenecientes a Champagne Michel Gonet  y catamos su Grand Cru Zéro dosage. Un chardonnay mineral y eterno en nuestro paladar.

¡Cómo hemos disfrutado del tour entre los viñedos! También hemos aprendido a diferenciar las variedades de vid a partir de las hojas. Siempre aprendemos algo nuevo en nuestros viajes de enoturismo. ¿Pero queréis saber cuál ha sido el momento cumbre de nuestra excursión? ¡el sabrage! Nuestra guía ha sacado una mesita con copas y ha abierto una botella de champagne dando un certero golpe con una pequeña espada. ¡Qué momentazo! Después nos hemos tomado una copa en medio de los viñedos.

Espectáculos de luz y sonido

Nos han hablado mucho de los espectáculos llamados Méthamorph´eau´ses que cada año se añaden a un paseo en barco por Chalons-en-Champagne. Este proyecto nacido en 2015 y planteado para extenderse durante cinco años, alcanza su culmen en este 2019. Ofrece una perspectiva lumínica muy atractiva para distintos puentes, iglesias o la Escuela Nacional de Circo, todo ello mientras la recorremos desde un barco turístico. Nos hemos asegurado de hacer previamente nuestra reserva en la Oficina de Turismo de Chalons-en-Champagne.

Recientemente inaugurado en Reims, el Hotel-Spa La Caserne Chanzy se adapta como anillo al dedo a nuestro viaje. Ocupa el edificio que en su día fue un parque de bomberos y tiene todas las comodidades: sobra decir que caemos rendidos en su SPA.

FOTO : Métamorpheauses Châlons-en-Champagne © C.-Manquillet Coll ADT-Marne

Paseos por La Champagne

El buen tiempo nos acompaña, así que nuestros planes siguen en marcha. Lo siguiente es alzarnos unos 150 metros sobre los viñedos en un globo aerostático cautivo en Epernay. Dejamos a un lado todo atisbo de vértigo y disfrutamos de las vistas: viñedos y la mítica Avenida del Champagne bajo nuestros pies. Este tipo de actividades son las que hacen inolvidable cualquier viaje de enoturismo.

Destinamos nuestra tarde a pasear por otra de las grandes ciudades del champagne: Aÿ. En la ciudad se ha trazado un recorrido que ensalza a uno de sus más ilustres vecinos: el maestro del cristal René Lalique. Siempre hemos admirado la elegancia de sus creaciones, hoy vemos los lugares que inspiraron su trabajo con el vidrio.

Tenemos tiempo para pasarnos por la cooperativa de viticultores más antigua de La  Champagne. De allí nace el conocido Champagne Collet. Nos interesa sobre todo su Museo del Champagne, que atesora más de mil quinientas piezas relacionadas con la elaboración de las burbujas más famosas del mundo.

FOTO : Faro de Verzenay © E.Goulet Coll ADT-Marne

El broche final a nuestra escapada: ¡Regalia!

Desde que hicimos el checking en el hotel estamos nerviosos, pues nos han avisado de que tenemos primera fila para ver un espectáculo: ¡desde el propio balcón de nuestra habitación!. Tenemos la gran suerte de que la fecha de nuestro viaje coincida con el espectáculo de luces y sonido que se puede ver en la fachada principal de la catedral de Reims. Se trata de una emocionante actuación que combina la luz y sonido con la tecnología de proyección 3D más avanzada. Se llama REGALIA y os podemos dejar un resumen en este vídeo. O no. Quizás preferís reservaros la sorpresa para verlo en directo. ¡Buena idea!

Como siempre, nos dejamos pendientes algunos lugares por visitar de entre todas las posibilidades de la zona. Estando tan cerca, volveremos pronto. ¡Au revoir!

Si quieres saber más de La Champagne no te pierdas nuestro artículo 72 horas en La Champagne : mercadillos navideños y espectáculos de luz  o El Terroir excepcional del Champagne

FOTO : Regalia Catedral de-Reims ©Moment-Factory

Mucha suerte la que tienen las cepas del viñedo de Pago del Cielo, la bodega que Familia Torres tiene en Ribera del Duero. Suerte, decimos, de estar tan cerca del cielo, a más de novecientos metros de altitud. En las noches despejadas el manto celeste se despliega sobre ellas con una amplitud sobrecogedora.

Esther Ibañez

Nosotros podemos emular esta sensación disfrutando de una botella del vino Celeste Crianza 2016 en algún paraje poco iluminado, quizás en una escapada de fin de semana en el campo. Es necesario huir de las concentraciones urbanas cuyas luces atenúan el brillo de las estrellas.

Manta en el suelo, copas de vino y toda la atención en tratar de contar los siete puntos del cúmulo abierto de las Pléyades. Un grupo de estrellas jóvenes, situadas en la constelación de Tauro a 444 años luz de la Tierra.

Los astrónomos utilizan este sugerente reto para poner a prueba la agudeza visual de los aficionados y el otoño es uno de los mejores momentos del año para percibir este espectáculo estelar. Aplicaciones para smartphone como Star Walk pueden ayudarnos a localizar estas 7 estrellas, también conocidas como “Las Cabritillas”.

Pero volvamos al vino que estamos tomando. Quizás fuera esta sensación de altitud tan beneficiosa para las viñas la que convenció a la quinta generación de la familia Torres para crear esta bodega en Fompedraza, una localidad muy próxima a Peñafiel.

En la familia Torres siempre han tenido una máxima presente: “los grandes vinos surgen de los viñedos extremos”. Algo que encaja perfectamente con este lugar de Ribera del Duero donde nace Celeste.

Celeste Crianza, un vino muy gastronómico

Celeste es un tinto que despliega muchos matices que nos recuerdan a los frutos negros, como las moras, entremezclados con notas más golosas, como de confituras. Los doce meses que ha pasado criándose en barricas de roble francés y americano han dotado a Celeste de deliciosos aromas tostados, como de café torrefacto.

Es por ello que además de poderse tomar solo, Celeste Crianza es un vino muy gastronómico, capaz de acompañar contundentes carnes, embutidos o quesos curados.

Esta gastronomía tan otoñal y festiva, que nos trae el recuerdo de barbacoas cuando el calor ya no aprieta tanto. Estos días soleados de otoño, en los que el fuego reconforta y no molesta. ¡Que alguien quede encargado de darle una copa de Celeste a quien se haya ofrecido a preparar la barbacoa!

Leemos que el prestigioso crítico James Suckling le ha otorgado 93 puntos a Celeste Crianza 2016, destacando su magnífico equilibrio, las notas aromáticas de distintos tipos de moras y su afinada carga tánica en boca. ¿Qué nota le pondremos nosotros cuando lo disfrutemos relajadamente mirando las estrellas?

 

Si quieres saber con qué servir Celeste Crianza no te pierdas las sugerencias de armonización del sumiller David Seijas para este vino tinto.

Una cálida noche de primavera me dio la oportunidad de conocer al reconocido chef brasileño Alex Atala. Fue durante un cóctel ofrecido en su honor en el restaurante El Baqueano, ubicado en la capital argentina.

Por Diana Silva Franco

Alex Atala, después de una conversación muy animada que puso a prueba mi portugués y mis nervios de acero, accedió a contestar on the record algunas preguntas para WineStyle Travel. Con una espontaneidad inesperada y una risa muy contagiosa.

Cuando tienes que escoger un vino para tomar con amigos o en casa, ¿qué sueles escoger?

Para una ocasión así, la idea es agasajar a los amigos, así que escojo vinos fáciles de tomar y de preferencia orgánicos, naturales y, en lo posible, biodinámicos.

No podría decirte un nombre específico, me gustan muchos. Lo que ha pasado en las últimas décadas en la industria del vino es una explosión de productores y métodos. Incluso en vinos biodinámicos y naturales podemos encontrar grandes variaciones en los métodos.

No soy muy fan de las burbujas, pero sí varío entre blancos, rosados y tintos, depende mucho del horario. Si es una tarde de calor un rosado sin duda, si es para una comida más vegetal o quizás pescados, me quedaría con un blanco aunque me gustan los tintos que van con pecados también… Y si es un asado, ¡tinto!

¿Cómo elige un vino Alex Atala?

Es una mezcla del clima, la comida y la compañía. A nivel personal me inspira mucho el momento que estoy viviendo, pero a nivel profesional, la comida que hacemos todos los días en el restaurante tiene sabores nuevos, mucho carácter. Entonces siempre busco bebidas menos clásicas, o hasta vinos que algunos podrían caracterizar como defectuosos pero que me gustan por su carácter, por su tipicidad.

En D.O.M, cuando los comensales piden el maridaje con vinos, apuntamos a vinos menos comunes, distintos, muchas veces brasileños.

Hay un vino que vale la pena mencionar: Era dos ventos, um vinho laranja, que está prácticamente siempre en nuestro menú.

Ante la carta de vinos – y en la vida-; ¿arriesgas o te dejas llevar?

Me arriesgo más de lo que voy por lo seguro. Soy muy curioso, tanto con la comida como con los vinos.

Tienes una oportunidad: conquístala con un solo plato.

Tendría que cocinar cosas típicas de la región donde ella nació, que es el Cerrado brasileño. A excepción del pequi, que es una fruta que no le gusta, haría una comida regional a base de cerdo, farofa, feijão verde fresco, recién cosechado.

Y para beber, un vino rosado.

chef alex atala con la periodista diana silva
Foto: Diana Silva conoció a Alex Atala en la celebración de los 10 años de El Baqueano

¿Un destino inmediato? 3, 2, 1…. ¿Dónde eliges viajar?

Japón. Fui muchas veces y me gusta mucho. Japón tiene una cocina única. Al visitar, comer y trabajar en restaurantes de Japón, te das cuenta de que la manera en que construyen sabores y hacen las armonizaciones con sus bebidas, con sus vinos de ume -que no son exactamente vinos- o con el sake; tienen gran inteligencia.

Si lográramos traerlo a nuestro territorio sería un gran aprendizaje para todos nosotros.

Ponle música a un recuerdo de infancia (un recuerdo/una canción).

La música es parte de mi vida, así que es muy difícil escoger. Tuve una pasión juvenil por Elvis Presley, no me parece que sea la mejor música pero es muy nostálgico para mí.

También compositores instrumentales de jazz brasileños, como Egberto Gismonti. Siempre me gustó y me gustará el punk, pero con los años me fui abriendo a otros tipos de música y hoy escucho prácticamente todo.

Pero hay una canción de Gismonti que se llama Palhaço, que es la historia de la tristeza y la alegría del payaso, y tiene risas de niños. Tiene una alegría y una ingenuidad que me gusta mucho.

Tu menú soñado consistiría en… (primero, segundo y postre)

Comer me gusta tanto como cocinar. Los domingos me voy al mercado que queda cerca de mi casa y no escojo el menú, sino que el menú me escoge a mí.

Una de las mejores cosas de ser cocinero es encontrar un ingrediente que te invita a cocinar. Y no tienen por que ser cosas caras ni complicadas.

Por ejemplo, hoy llegué (a El Baqueano) y vi que recibieron estas anchoas. Fernando quería usarlas para entrada y yo decidí sumar un plato sorpresa para nuestro menú, porque me dieron ganas de cocinarlas.

chef alex atala y fernando rivarola
Foto: Alex Atala y Fernando Rivarola cocinando juntos / @ Diana Silva

¿Quieres viajar a Argentina? Contáctanos y te organizaremos el mejor viaje gastronómico a esta región: hola@winestyletravel.com 

Esta semana hablamos de cavas de larga crianza con Llopart porque cada vez queda menos para las fiestas navideñas. Es el momento de proveernos de los vinos que acompañarán las cenas y comidas familiares típicas de estas fechas. ¿Por qué deberíamos pensar en un cava de larga crianza? Te lo explicamos.

Redacción

Los espumosos, y no sólo los cavas de larga crianza, son los vinos propios para la celebración. Protagonizan los brindis y también son los vinos más versátiles para acompañar una comida de principio a fin.

Aperitivos, mariscos, pescados y carnes encontrarán grato maridaje con cavas, y la armonía será mucho más completa si la hacemos con cavas de larga crianza – reservas y grandes reservas – como los de Llopart.

No hay momento del año en el que el reencuentro con familiares y amigos alargue tanto las sobremesas: conversaciones en entornos cálidos cuando el invierno se ha encargado de acortar tanto los días. Una copa de un gran espumoso puede ser la mejor opción para estas charlas inacabables.

cavas de larga crianza llopart
Foto: Leopardi es un homenaje al hombre que inició la actividad vinícola de la família / @ Llopart

“Ex vite vita”, larga crianza de más de ocho años

Elegimos Llopart por muchos motivos. El primero es su indudable apuesta por la calidad y el entorno en el que crecen sus vides. Pero también porque ha sabido sublimar la experiencia de beber un espumoso a través de los cavas de largas crianzas.

Los matices que es capaz de entregar un Ex·Vite de Llopart, procedentes de sus más de ocho años de crianza son infinitos. Un espumoso que no ha pasado desapercibido en el panel de cata de prestigiosas publicaciones internacionales, como DECANTER, que le concedió nada menos que 98 puntos.

Elaborado a partir