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El Enemigo está siempre dentro, así es como lo entiende Alejandro Vigil y por ello bautizó la bodega que fundó junto a la historiadora Adrianna Catena con este nombre. Ya hablamos de su bodega en el post Casa El Enemigo, el corazón de Alejandro Vigil, y hoy os contamos cómo es uno de sus vinos: Malbec El Enemigo 2015

Por Miquel Àngel Garrote

El Enemigo es la fantástica expresión de su esencia y su entorno: un vino tinto brillante, de profundo color rubí y ribete violáceo,  elaborado exclusivamente con uva Malbec, la uva negra cultivada por excelencia en Argentina. Este vino tinto nace a los pies de los Andes en las tierras de Maipú, en la región de Mendoza.

En nariz es limpio y con facilidad se perciben una gran retahíla de aromas en llamativa intensidad. Abundantes y cálidas notas de fruta negra madura. Moras, frambuesa, cerezas, ciruelas, licor de cassis. En segundo plano, aparecen  unos delicados recuerdos florales a violetas que se combinan tenuemente con alguna especie dulzona como la vainilla y el cacao.

A continuación se aprecian, en perfecto equilibrio con la carga frutal, agradables notas ahumadas y recuerdos balsámicos.  Sin lugar a dudas es un vino amplio en matices, complejo y en evolución.

Las expectativas son máximas y el paladar exige, de inmediato, degustar este Enemigo del 2015.

La entrada se percibe golosa, voluminosa pero a la vez delicada, maravillosamente armoniosa. La acidez es equilibrada y el alcohol untuoso, glicérico, integrado. Los taninos, muy destacables siempre en la variedad Malbec, son sedosos, redondos y jugosos.

El Enemigo Malbec 2015 es un vino con cuerpo, musculado pero estilizado. Me hace pensar en esos corredores de atletismo especialistas en 100 metros lisos, con cuerpos fuertes, bien definidos pero a la vez ágiles.

Sin apenas esfuerzo, nuestras papilas gustativas se deleitan con todas aquellas notas frutales descubiertas en la fase nasal.

Fruta negra madura en su punto óptimo de maduración, ciruelas, moras, frambuesas. Me viene a la memoria el recuerdo de aquel archiconocido bombón licoroso francés, pero también tímidamente esas notas de vainilla y sutiles ahumados.

Todo el conjunto se expande y se alarga gracias a esos deliciosos y estilizados taninos tan bien integrados y trabajados.

Este Enemigo 2015, monovarietal de Malbec se ha convertido en nuestro aliado perfecto para descubrir, y sobre todo disfrutar, de los vinos del nuevo mundo argentino. Además es un muy buen ejemplo para también adentrarse en los vinos procedentes de climas continentales cálidos, con cuantiosas cargas de fruta negra madura como protagonista principal.

En conclusión, podríamos decir que es un muy buen vino porque muestra en primer lugar, potencia e intensidad. Un muy buen equilibrio entre la carga de fruta, el alcohol y la acidez.

Y en segundo lugar, la carnosidad de los taninos aporta volumen y persistencia al conjunto. La crianza en roble, respetuosa e integrada le confiere una armoniosa complejidad al conjunto.

Para disfrutar desde ahora y durante el próximo lustro. Este Enemigo 2015, hará buenas migas con carnes rojas a la piedra o incluso con un buen arroz de pichón, ¡qué rico!

El Enemigo Malbec 2015

Si quieres organizar una cata de vinos argentinos para un grupo privado contacta con nosotros, podrás degustar este y otros vinos : nathalie@winestyletravel.com 

“Rioja y Ribera del Duero”-esta será la respuesta más habitual cuando a un aficionado al vino le pregunten por el nombre de dos regiones vinícolas españolas. Esta respuesta será también la más frecuente probablemente si a un extranjero le preguntan sobre sus gustos sobre vinos españoles.

Redacción

Rioja y Ribera del Duero identifican dos de las mejores regiones vinícolas de España. La histórica denominación de origen Rioja y la más reciente Ribera del Duero se han convertido en embajadoras de excepción de los vinos españoles por todo el mundo. Aunque ambas tienen en la Tempranillo su uva principal, cada una cuenta con una personalidad propia y diferentes estilos de elaboración.

Algunos se vanaglorian de saber distinguir en copa ciega entre los vinos D.O. Ribera del Duero y los vinos D.O. Rioja pero en la actualidad, en que en ambas denominaciones existen multitud de bodegas y cada una de ellas escoge sus propios estilos de elaboración, esta tarea es complicada incluso para los expertos.

Pero no te desanimes, si tú no eres un experto en vinos y lo que quieres es información para comprar vino online, te ayudamos a escoger el vino tinto de Rioja o de Ribera del Duero que mejor se adapte a tus gustos.

tempranillo rioja y ribera

6 claves para distinguir un vino D.O. Rioja de un D.O. Ribera del Duero  

Las variedades de uva

Tanto la Denominación de Origen Calificada Rioja como la DO Ribera del Duero utilizan fundamentalmente la uva Tempranillo (también denominada Tinta Fina) como base para su elaboración. La diferencia está en las variedades autorizadas: mientras que los vinos DOc Rioja pueden contener Mazuelo, Graciano o Maturana, los vinos con la contraetiqueta D.O. Ribera del Duero admiten coupage con variedades francesas, como la Cabernet Sauvignon, Merlot o la Malbec. La Garnacha, por su parte, está autorizada en ambas zonas.

El clima en Rioja y en Ribera del Duero es diferente

Los vinos D.O. Rioja se producen en una zona de clima continental moderado. Los vientos del Mediterráneo suavizan las temperaturas y distintas sierras y montañas protegen a esta zona de los vientos fríos del Norte. En la Ribera del Duero, en cambio, encontramos un clima continental semiárido, con veranos muy cálidos e inviernos muy fríos y una notable oscilación térmica entre el día y la noche.

Aromas predominantes

Aunque no ocurrirá en todos los vinos, en los de Rioja es muy habitual detectar aromas a frutos rojos, como la fresa, mientras que los vinos D. O. Ribera del Duero los aromas predominantes suelen ser los de frutas negras, como la mora. El proceso de crianza también influye sobre el aroma y dependerá de si usan barricas de roble americano que pueden dar notas de frutos como el coco o crían sus vinos en roble francés que aporta al vino un ligero toque especiado.

Sabor del vino

Los vinos D.O. Ribera del Duero suelen ser más potentes y estructurados mientras que el predominio de la fruta suele caracterizar a los vinos D.O. Rioja. Los Ribera del Duero suelen ser más rugosos en boca, debido a que presentan una mayor concentración de taninos. En el caso de los vinos D.O. Rioja, sin embargo, solemos encontrar vinos más suaves.

Finalmente, recuerda que la mejor manera de entrenar tu paladar es la práctica. En tu tienda de vinos online encontrarás mucha más información y descripciones de distintos vinos D.O. Ribera del Duero y Rioja para que adquieras el que más se adapte a tus gustos. Siendo vinos de estas denominaciones de origen tan reputadas, seguro que aciertas.

Si quieres visitar la Ribera del Duero no te pierdas el post «Ribera del Duero sobre ruedas».

Copyright fotografías : Ruta del Vino Ribera del Duero

La bodega Conde de los Andes en Rioja Alta nos brinda la oportunidad de conocer la historia del vino de otra época, aquella en la que hasta Ernest Hemingway se interesó por los vinos elaborados aquí.

Por Glòria Vallès

Hace unos días viajé hasta La Rioja Alta para adentrarme en el corazón de una nueva bodega, Conde de los Andes, a través de sus galerías excavadas siglo tras siglo.

Varios metros bajo tierra, la visita transcurre entre frías paredes donde todavía se nota la marca del pico de los canteros que, metro a metro, fueron abriéndose paso por la roca de arenisca del cerro Churrumendi.

Estamos en Ollauri, un pequeño pueblo de casas solariegas y callejones ocres en el centro de la Rioja Alta, donde se encuentran los “calaos” de Conde de Los Andes.

“Calao” es una palabra muy riojana, que en toda la región se utiliza con el significado de galería excavada para guardar barricas y botellas.

hemingway visita conde de los andes

Patrimonio y mucha historia en este lugar único

El lugar es excepcional. Después de viajar por todo el mundo visitando bodegas y viñedos, puedo afirmaros que muy pocas bodegas tienen la historia y el patrimonio que se encuentra en los calaos de Conde de los Andes. Es una de las estructuras subterráneas más extensas del panorama vitivinícola en España y sin duda vale la pena visitarla.

Antes de catar algunas de sus añadas más excepcionales (incluido un vino blanco de 1983), recorremos sus pasillos más antiguos en un viaje temporal hasta la baja Edad Media.

En esa época la Rioja Alta, gracias a los primeros excedentes procedentes del comercio, empezó a vivir un auge de la viticultura y de la elaboración de vino.

El crecimiento del negocio llevó a los pequeños propietarios a ampliar sus propiedades. Una de las familias locales, los Paternina, prosperaron generosamente en el negocio del vino y decidieron así extender sus calaos. Contrataron para ello a los más expertos «excavadores» que ha dado la Península Ibérica: los canteros gallegos.

Acostumbrados a picar en el duro granito de su tierra de origen, para los trabajadores gallegos las arcillas y piedras de arena riojanas fueron tarea fácil. A principios del siglo XVIII ya habían horadado cientos de metros de galerías de forma cuadrangular.

Los llamados «Calaos de los Gallegos» que hoy encontramos en Conde de los Andes contrastan vivamente con la parte más antigua, excavada seguramente a partir del siglo XV, cuya estructura revela influencias mudéjares.

ollauri conde de los andes

Frente a los ojos de Ernest Hemingway

Fue en el verano de 1956 cuando la bodega acogió a un invitado ilustre: Ernest Hemingway.

El célebre periodista y escritor norteamericano, que había conseguido el Premio Nobel de Literatura solo dos años antes, se desplazó de Pamplona a La Rioja para conocer algunas bodegas. Este iba a ser su penúltimo viaje por España.

Como yo misma durante la visita de hace unos días, Hemingway quedó maravillado por los calaos de la entonces Paternina, donde cató in situ algunas cosechas.

La resurrección de Conde de los Andes

Los calaos fueron languideciendo y entre los años 1970 y 2000 pasaron por varias manos. Nadie consiguió devolverles su antiguo esplendor.

Fue en 2014, cuando Julián y Javier Murúa, propietarios del grupo Muriel Wines se hicieron con los edificios de la bodega, el stock de botellas antiguas y la marca Conde de los Andes.

Así resurgió el pasado dorado de esta bodega histórica, y desde este mismo año ya podemos disfrutar no solamente de los primeros vinos que se producen en la bodega de Ollauri desde 1920, sino también de una visita extraordinaria.

La bodega se ha convertido en uno de los puntos de interés que no puede perderse ningún amante del vino en España.

Vinos que cuentan una historia tradicional de La Rioja, una visita única y bajo tierra, y un proyecto social extraordinario: Fundación Maga, destinada a impulsar proyectos de ayuda a la población infantil en países subdesarrollados.

Cuando las bodegas tienen historia, alma y corazón, quedan en mi memoria para siempre. Te recomiendo que si viajas a La Rioja, te acerques para enamorarte de Conde de Los Andes tu también.

Pinea 2014 apareció en nuestra mesa de cata el pasado mes de diciembre. Un vino tinto sorprendente que elabora Pinea, la nueva bodega que ha llegado a Ribera del Duero pisando fuerte.

Por Miquel Àngel Garrote

Pinea 2014 es un vino tinto monovarietal elaborado con la uva tradicional de la Ribera del Duero, la tempranillo. De intenso y profundo color granate, limpio y brillante, al agitar la copa se aprecian con facilidad densas lágrimas glicéricas que transmiten sensación de personalidad y corporeidad.

En nariz este tempranillo 100% es limpio y seductor. Variadas y muy complejas notas nos desvelan que estamos disfrutando de un vino de alto copete.

En primer lugar se aprecian los aromas propios de una esmerada crianza en barrica de roble de alta calidad: cálidos cacaos y cautivadoras notas de café torrefacto, de café con leche.

Seguidamente nos invaden recuerdos a sotobosque, a resina, que se conjugan a la perfección con aromas más primarios como son la ciruela negra, la picota e incluso la mora en un su punto óptimo de maduración.

Una amalgama de aromas que evocan inenudiblemente a esos archiconocidos bombones licorosos de nombre “Mon Chérie”.  Como colofón, delicadas notas a caja de puros derivadas de la evolución del vino en botella.

pinea 2014

Un verdadero placer para nuestros sentidos, Pinea 2014 es un vino de sofisticada complejidad y se encuentra en su momento óptimo de consumo.

En boca Pinea 2014 nos invita a una explosión de sensaciones. Aunque es un vino tinto sin ninguna presencia de azúcares residuales, su entrada es golosa, muy amable, sutil y liviana.

La sensación alcohólica se encuentra muy bien integrada por una maravillosa carga frutal, aportando peso y corporeidad. Igualmente, su acidez se percibe equilibrada, fresca, armoniosa y aporta una jovial agilidad al conjunto.

La astringencia de Pinea 2014 acompaña al séquito de sensaciones positivas y se percibe agradable, afinada y con taninos pulidos y redondos.