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¿Cuántas veces te has quedado en blanco frente a la carta de vinos? ¿A ti también te ocurre que cuando entras en una tienda especializada no acabas de entender las diferencias entre los vinos que te están comentando? ¿Te cuesta decidir qué vino servir en tu próxima comida con amigos o en familia? Entonces este artículo es para ti. Te explicamos qué es una Vinoteca Cápsula y qué cinco vinos tienes que tener en ella. 

Glòria Vallès

Muy a menudo me encuentro con personas que comparten su frustración por no saber qué vino comprar, y por no entender exactamente lo que les decimos cuando les explicamos un vino. «Me gusta el vino pero no lo entiendo» o «me gusta pero no sé nada de vino» son frases bastante repetidas. ¿Acaso hay que ser experto en un producto para poder disfrutarlo? «Me gusta el queso pero no lo entiendo» no se lo he escuchado decir nunca a nadie.

Para simplificar la vida de todas estas personas, y tomando como inspiración el concepto del Armario Cápsula que se usa en el mundo de la moda (si no lo has escuchado nunca, no te pierdas el libro de Saray Martín El Método del Armario Cápsula) he simplificado las compras de vino para crear tu propia Vinoteca Cápsula. Sé que esto no gustará a todo el mundo, pero este artículo no es para todo el mundo. Es para aquellos/as que buscáis a alguien que os oriente sobre qué vinos comprar sin que os exija estudiar para poder hacerlo.

Del Armario Cápsula a la Vinoteca Cápsula

Cuando cambiamos de estación, cambiamos la ropa de nuestro de armario. El método del Armario Cápsula nos ayuda a organizar nuestra ropa de tal forma que con máximo 40 prendas podamos vestir con looks fantásticos durante toda la temporada. ¿Cómo trasladar esto al mundo del vino? A partir del concepto de SIMPLIFICACIÓN que rige este método. Igual que la camiseta blanca, las sneakers clásicas o el pantalón negro, existen cinco estilos de vino que siempre deberías tener en tu vinoteca (o nevera si no cuentas con vinoteca en casa) para salir airoso/a de cualquier compromiso. 

vinoteca cápsula

FOTO: @PEXEL

Vino blanco fresco

Olvídate por un momento del verdejo. Esta variedad de uva se ha convertido en marca por sí misma, y la gente la pide porque es fácil, fresca y aromática. Bien, lo que de verdad necesitas siempre en tu nevera o vinoteca es un vino blanco fresco – sea verdejo o no – que podrás servir en múltiples ocasiones.

Una copa de bienvenida cuando llegan los invitados, un afterwork en casa de una amiga, una cena improvisada…. El vino blanco fresco es un acompañamiento perfecto para entrantes ligeros como ensaladas, carpaccios y distintas recetas propias del verano. En definitiva, el vino blanco fresco es un Must.

No hay que elegir entre seco o afrutado, abandonemos ya ese concepto igual que abandonamos en su día los tirantes para el uso diario o el pañuelo bordado de tela.

Fresco significa que tiene acidez, por lo tanto deberás elegir un vino joven y, a cuanto más ácido lo quieras, procedente de una región más fría. Por ejemplo, los vinos de Galicia a priori tienen más acidez que los vinos de Andalucía por una cuestión de temperatura. Si son vinos elaborados en altitud, también: terrenos más altos, vinos más ácidos. Ergo, más frescos.

Vino blanco con crianza

¿Qué significa crianza? Que el vino ha pasado un tiempo en la bodega, descansando en la barrica, antes de salir al mercado. Son vinos más cremosos que los blancos frescos, y tienen más cuerpo. Es decir, que la sensación cuando los bebes, es que llenan la boca más que refrescan el momento.

¿Por qué quieres tener un vino blanco con crianza en tu Vinoteca Cápsula? Porque acompañará perfectamente platos de pescado al horno o aves, y podrás sorprender a quienes dicen «yo solamente bebo vino tinto». Bien, es un as en la manga: si consigues un buen vino blanco con crianza (en España encontrarás muchos a buen precio) siempre quedarás bien y podrás sorprender a tus invitados.

FOTO: @PEXEL

El rosado pálido

Exacto, ese que está de moda en Instagram. El vino rosado de color claro, originario de la Provenza Francesa, se ha convertido en todo un fenómeno mundial. He visto mucha gente tomarlo con cubitos o hielo pilé, y la verdad es que, sea con hielo o sin hielo, es la copa perfecta para disfrutar de una tarde de piscina o playa durante todo el verano.

Hoy en día es fácil encontrarlo en muchas bodegas, y algunos formatos como la botella con tapón de rosca o la lata son perfectos para estas ocasiones más informales. Los hay de más y menos calidad, todo dependerá del presupuesto que quieras dedicarle al vino. Lo importante es que tengas siempre una botella en tu Vinoteca Cápsula durante el verano, verás que tendrás que reponerla varias veces porque siempre tienen éxito.

Vino Espumoso con crianza

El vino espumoso es seguramente el estilo de vino más versátil que existe. Es como el clásico vestido negro: combina con todo.   Cava, Corpinnat, Clássic Penedés … las denominaciones de los espumosos españoles no son siempre fáciles de comprender, pero en este punto tampoco necesitas hacerlo, solamente debes saber que tienes que tener uno en tu nevera.

Lo importante es que incluyas un vino espumoso con un mínimo 18 meses de crianza en tu Vinoteca Cápsula. El tiempo que el espumoso dormirá en la bodega le dará mayor complejidad aromática, y por ello acompañará muy bien muchas de tus comidas.

Dejemos atrás la idea de que el espumoso es solamente para el postre: si no lo has hecho todavía, deberías disfrutar del placer de acompañar toda una comida con espumoso. Te sorprenderá lo bien que armoniza con la mayoría de platos. Es un básico que no te puede faltar.

vinoteca cápsula

FOTO: @PEXEL

Vino tinto joven y fácil

En España estamos acostumbrados al vino crianza porque el vino más consumido en el país se elabora en Rioja y tradicionalmente esta región ha comercializado vinos criados en madera. Ahora bien, el que os propongo tener en vuestra Vinoteca Cápsula es un tinto joven, que haya pasado pocos meses o ninguno en la madera. Cuanto menos tiempo en contacto con la madera, menos estructura tiene el vino (piensa en las diferencias entre un roble y un bambú, y aplica ese concepto al vino para comprender ligeramente de qué hablamos cuando decimos «estructura»). A menos estructura, más versátil y fácil de combinar. Elige una Garnacha, un Trepat, una Mencía, un Tempranillo… El que quieras, pero que sea ligero. Acompañará bien muchas de tus comidas, ya seas anfitrión o invitado.

 

Ahora quizás te estás preguntando por qué no he incluido en la selección un vino tinto crianza, que sería un clásico de los vinos españoles. La respuesta es fácil: los vestidos de fiesta no se incluyen en un Armario Cápsula porque no forman parte de la ropa que te pones en el día a día, sino que comprarás para ocasiones especiales. Esto no significa que el vino tinto con largas crianzas no sea para consumo diario – estaría hablando en contra de las tendencias si dijera eso -, sino que significa que es un estilo de vino que merece un tiempo de reflexión en la elección. En un futuro artículo os explicaré cómo elegir vinos con crianza para cada ocasión y lo entenderás 😉

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