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El calor no cesa y ya no sabemos si beber algo muy frío o quedarnos todo el día en la piscina. Hemos hablado con los sumilleres Ferran Centelles, David Seijas y Meritxell Falgueras para que nos recomienden los mejores vinos y bebidas sin alcohol que nos ayudarán a pasar este verano que ha comenzado con temperaturas de alto nivel. Estas son sus elecciones.

Por Glòria Vallès

Los vinos de Ferran Centelles para el Verano

Ferran es simpático y cercano, a la vez que un grandísimo profesional. Si tenemos que elegir vinos y bodegas con los que no podemos fallar, él es el indicado. Además se ha convertido en el experto mundial en maridajes, así que no puedes perderte su libro “Qué vino con este pato” por el que ha recibido el International Gourmand Awards, el concurso que premia las mejores publicaciones editoriales del sector de la gastronomía y el vino.

1. Pardas Sus Scrofa. Bodega Can Comas – Celler Pardas. DO Penedés.

Ramon es como el genio de la lámpara, convierte sueños en realidad y vinos en puro espectáculo. Nos gusta tanto la nota de cata que nos ha enviado de este vino tinto, que os la transcribimos en sus propias palabras: “La sumoll tiene nombre de pastelito vegano o de mueble fácil de montar y desmontar (no podemos decir la marca…). Pero es una fruta preciosa similar a la Mencía, Pinot Noir o la Nebbiolo italiana, con la que antes se elaboraban vinos de altitud aun siendo una variedad rebelde por su dificultad de cultivarla”.

No paréis de leer que lo que sigue no tiene pérdida: “Es un vino cristalino. En él podemos ver el escote de la vecina, y esto garantiza el éxito y envalentona el trago, que es goloso y carnoso, con final feliz mineral y mucho regusto de hierbas, de esas que usamos para guisar el escabeche, las perdices o el jabalí”.

Dicho esto, sólo puedes morirte de ganas de comprar el vino Pardas Sus Scrofa. Lo encontrarás aquí

2. Espelt Quinze Roures. Espelt Viticultors. DO Empordá.

Este es un vino blanco de 90 puntos en la Guía Peñín pero Ferran lo ha elegido porque resume la esencia, el carácter y la historia de lo que es Espelt Viticultors. Una representación clara de la DO Empordá, de su terroir y de sus gentes. Se trata de un blanco con crianza sobre lías en barrica, elaborado 50% Lledoner roig (Garnacha gris) y 50% Lledoner Blanc (Garnacha blanca).

Un vino de elegancia desbordante en el que destaca la mineralidad y la fruta. Tiene cuerpo y aromas especiados, ideal para acompañar con una caldereta de pescados, con arroces o mariscos. En resumen, un vino para celebrar el verano.

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3. L’Abrunet Rosat. Bodega Frisach. DO Terra Alta.

Un clásico: vino rosado para el verano. Pero este vino que ha elegido Ferran Centelles para vosotros va más allá de ser un clásico. Sutil, pálido y con vivacidad brillante. De repente aparece la aceituna verde, que se acompaña de un arraigado recuerdo de infancia, de tardes de sol y pega-dulce roja. El entorno manda en los vinos que lo respetan: notas de almendra verde y de una jugosa naranja, que se encuentran envueltas de un recuerdo salino que se aferra a su terreno calcáreo.

La boca es golosa y con una juguetona dulzura que no es más que un agradable espejismo. El vino L’Abrunet Rosat enfila acidez, boca amplia y nos da una riqueza gustativa excelente que nos permite disfrutar de la jugosidad de las fresas, la sedosidad de las cerezas, el crujiente de la manzana roja, la suavidad del higo fresco, el hechizo del hinojo salvaje, la seriedad de los anises y el toque jugoso de una naranja soleada. La sedosidad de la Terra Alta en un sorbo de vino.

Si te has quedado con ganas de descubrir esta jugosidad, cómpralo aquí

Los vinos de David Seijas para el Verano

David Seijas es inquieto y apasionado. Ha elegido para ti tres vinos que le encantan y de los que os podría hablar durante horas. Si te gusta su criterio, no te pierdas su libro  y sus recomendaciones.

4. Cargol Treu Vi. Bodega Alemany y Corrió. DO Penedès.

Un vino del que solamente se producen 1,200 botellas merece de por sí nuestra atención. Además este vino blanco de Penedés tiene 93 puntos Parker, por si sois de los que os gusta contar los vinos por puntos.

David lo ha elegido porque expresa la personalidad de unas viñas de más de 70 años ubicadas en el Massís del Garraf, en el Penedés. Un vino seco, mineral y salino elaborado con Xarel·lo, la bandera insignia del Penedés.

Irene Alemany y Laurent Corrio se conocieron en la Borgoña mientras estudiaban enología. Su pasión por este mundo hizo que crearan en 1999 la primera bodega de garaje del Penedès.

Si todavía no lo has probado, refresca tu verano y cómpralo aquí.

5. Herencia Altés Rosat. DO Terra Alta

Elaborado con vendimia natural y cuidada selección en el campo, además de battonnage con las lías finas durante dos meses, este rosado es el paradigma del verano. Fresco y lleno de fruta roja para alegrarnos las noches de calor.

El color salmón pálido nos revela la corta maceración del vino con las pieles, delicado y brillante, cautivador a la vista. Una nariz muy delicada llena de frutas rojas del bosque, frescas y dulces.

La boca sigue la línea de la frescura, con la fruta roja como protagonista, delicado y fresco, goloso y goloso. Un caramelito.

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6. Blanc de Blancs. Raventós y Blanc.

El Xarel·lo con el que se ha elaborado este espumoso crece en la finca desde 1974, y este es su elemento diferenciador, que también incorpora las variedades tradicionales (macabeu, y parellada). Un espumoso con 91 puntos Parker y 90 puntos en la Guía Peñín (volvemos a los números) que ofrece una textura cremosa, magnífica acidez, acentos de hierbas aromáticas y un paso seco por boca.

Su burbuja es viva y fina, lo que facilita su elección en los días de más calor. Nos deja un acabado en boca largo, como si se tratara de un verano fresco y lleno de amor.

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Nuestra recomendación para el verano

Hemos dicho que recomendaríamos 7 vinos y así lo hacemos. Los seis primeros han sido elegidos cuidadosamente por los sumilleres Ferran Centelles y David Seijas. Este último vino os lo proponemos nosotros. Y como queríamos salir de Cataluña para probar algo diferente, nos hemos ido hasta Rías Baixas para hablar, como no, de un albariño:

7. La Fillaboa 1898. Bodegas Masaveu. DO Rías Baixas.

Una edición limitada que surgió casi por casualidad en la bodega Fillaboa, conocida por otras referencias más comerciales. La añada 2010 fue una de las cosechas más equilibradas y mejores de la historia de Fillaboa. Por esta razón, la enóloga de la casa, Isabel Salgado, decidió guardar un depósito sobre lías con la idea de comprobar cómo se comportaba un albariño Fillaboa a lo largo del tiempo. Seis años después, solamente 1784 botellas de este blanco maravilloso salen a la luz.

Se ha elaborado con uva 100% albariño procedente de las ocho parcelas que forman parte del coupage de Fillaboa. Son parcelas con suelos de textura franco-arenosa, de buen drenaje y con abundancia de canto rodado. “La Fillaboa 1898 es uno vino blanco muy complejo, que mantiene la fruta con el paso del tiempo. Un albariño que hace historia como la historia que conmemora” nos dice Isabel en el momento de la presentación de su pequeña obra de arte. La historia que cuenta este vino es que en 1898 uno de los primeros albariños elaborados en esta bodega cruzó el océano Atlántico para llegar hasta Cuba. De ahí el nombre y la poesía de este blanco elaborado con perseverancia y fe en el futuro.

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Meritxell está embrazada de su segundo hijo y como muchas mujeres y otras personas que por motivos de salud no podrán beber alcohol este verano, ha elegido las mejores bebidas sin alcohol para pasar estos meses con la mayor frescura y felicidad posibles. ¿Eres de los que te estás pasando a la moda SIN? No te pierdas su libro  y sus recomendaciones.

Cuando le hemos preguntado a Meritxell Falgueras qué nos recomienda beber este verano su respuesta ha sido muy directa: “Mis bebidas favoritas para el calor son el te blanco, la horchata y la cerveza con jengibre”. No hemos hablado de marcas, pero sí os damos algunas ideas de dónde podéis encontrar estos productos con una alta calidad:

Té Blanco:

En Sans y Sans, donde Salvador Sans y su equipo se recorren el mundo para recoger los mejores tés y preparar sus mezclas que empaquetarán con unos envases prácticos y de altísima calidad.

En Teterum, si además de tomaros un buen té queréis contribuir a un proyecto con impacto social. Patricia Pólvora lidera esta empresa que vende básicamente online y que ofrece tés con sello B Corp, porque todas las personas que manipulan el producto durante el envasado son personas con discapacidad o riesgo de exclusión.

En Palais des Thés, una empresa francesa creada por cincuenta amateurs amantes del té que ofrece solamente producto Premium

Cerveza con jengibre: esta bebida es un concepto más innovador. Refrescante y especiada, puedes encontrarla aquí.

Horchata: si tu abuela no acostumbra a prepararla, busca una heladería cercana donde la elaboren de forma artesanal. ¡Será la mejor que puedas encontrar!

“Por fin puedo dedicarme a disfrutar de lo que más me llena: viajar y descubrir nuevos vinos y zonas vitivinícolas”.

Por Isabel Acevedo

Se define como un enamorado del vino, una pasión que se palpa, que se percibe en cada una de sus palabras. David Seijas (Vic, 1980) pasará a los anales de la historia enograstronómica de nuestro país por haber sido Nariz de Oro con solo 26 años, por haber obtenido el Premio Nacional de Gastronomía con 31, pero sobre todo, por haber sido el último sumiller de El Bulli. Sin embargo, pese a todos estos laureles, a él siempre le gusta recordar que nació en un humilde bar-restaurante de pueblo y que fue allí donde descubrió su pasión por la gastronomía y por los vinos.

Para WineStyle Travel es todo un lujo contar con la experiencia y los conocimientos de David Seijas. Una relación de la que ambas partes salimos beneficiadas, no en vano, y como bien nos dice, “por primera vez, puedo dedicarme plenamente a lo que más me llena, a viajar, a los vinos, a descubrir nuevas zonas vitivinícolas, y a estar en proyecto que me hacen feliz y que me llenan, como éste”.

Tras dejar la Bulli Foundation a finales del verano de 2015, ¿cómo se vive como David Seijas, y sin el sello de “el Bulli”?

Era algo que me daba miedo, después de haber estado tantos años con ellos… Pero tenía muchas ganas de disfrutar a nivel personal de lo que me gusta hacer. Quería ser “David Seijas”, sin más. Sin embargo, aún hoy, a veces no sé si es o no real el haber dejado a tras esa etapa, porque han sido muchos años, en los que me he enriquecido muchísimo como profesional y como persona.

Y quizás también tendrá más tiempo para dedicarse a su faceta de escritor ¿Nos sorprenderá con un nuevo libro?

Desde hace tiempo me ronda la idea de hacer un último trabajo para el Bulli, que sería “el mundo del vino dentro de el Bulli”. Sería un libro que escribiría con mi compañero Ferran Centelles, un proyecto que sería incluso un homenaje a el Juli… Ese libro algún día lo escribiré pero, por ahora, sin fecha de inicio.

¿Qué ha de tener un vino para que sorprenda a David Seijas?

El vino es un intangible, son sensaciones, por lo que interviene mucho lo subjetivo. A veces, me sorprende un vino desconocido, de regiones poco explotadas, pero con mucho potencial, pequeñas joyas… Por ejemplo, lo último que me ha conmocionado son algunos vinos gallegos, los que van de Monterrey a Valdeorras, porque creo que es una zona con mucho potencial, muy desconocida y en la que se están elaborando vinos frescos, ligeros, que van mucho con la gastronomía actual, que es más volátil. Son esos vinos que abres y que se acaban sin darte cuenta. La moda de los vinos de impacto ya ha pasado, y ahora es esta magia de los vinos más livianos la que embauca.

¿Y qué zona vitivinícola nos recomendaría?

A mí, desde siempre, todas las zonas vitivinícolas me han dado una inyección de paz, pero es cierto que hay regiones en las que experimento una sensación de mayor fascinación, por su magia, por su espectacularidad. Aquellas en las que hay muchas terrazas, donde ves reflejada la cultura del esfuerzo, y cuyos vinos, cuando los abres, puedes incluso percibir todo su paisaje. Esto es algo que, por ejemplo, creo que deberían hacer los prescriptores a la hora de explicar un vino. Explicar el origen de ese vino, su arraigo con la tierra, para desmitificar el mundo del vino y quitarle a la gente el miedo hacia él.

¿Es eso lo que hace en sus catas?

Yo en mis catas me plateo como objetivo principal hacer que la gente disfrute tanto que quiera repetir. Es una oportunidad para hacerles descubrir el mundo del vino, que no creo que sea un mundo elitista y para solo unos pocos elegidos. Por eso, utilizo un lenguaje próximo, accesible, y sin tecnicismos. Para acercarlo a todos los públicos y hacerles ver esa magia que todo vino guarda.

Y hablando de recomendaciones, ¿qué vino cree que sería el ideal para estas fiestas navideñas?

Por Navidad me gusta recomendar vinos espumosos, un buen cava o champagne reserva, porque son vinos que puedes tomar de principio a fin de una comida navideña, que combinan con aperitivos y con todo tipo de viandas.

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