linkedin

Accede a nuestro club de vinos digital

Planes gastronómicos improvisados en Madrid. No importa si te quedas varios días o solo estás de paso en Madrid. Un fin de semana, una tarde libre, una reunión cancelada en el último momento o una escala de varias horas en Madrid pueden convertirse en toda una experiencia en la que uno siente que le ha sacado jugo a su visita a la capital ( :-S y esperemos que pase pronto la crisis del coronavirus y podamos volver a viajar con los sentidos).

Esther Ibañez

La oferta de actividades madrileña es tan extensa como variada. En las siguientes líneas recogeremos planes matutinos, alguno vespertino y lugares para disfrutar con nocturnidad y alevosía.

¿Qué hay de nuevo en la restauración de Madrid? Mucho, pero esta vez nos quedaremos con grandes espacios reconquistados por la hostelería en lo que antes fueron talleres o fábricas. Lo nuevo de Muñoz Calero se llama Ovillo  y está junto a Prosperidad. Los altos techos de un antiguo taller de marroquinería, acogen hoy una propuesta muy sugerente tanto en menú como en carta de vinos.

Saddle es por su parte, un restaurante en pleno Barrio de Salamanca dividido en tres espacios. Elegancia y cocina refinada en un lujoso marco. Amplitud tanto en sala como en los reservados. Lobby bar con más de 200 champagnes en carta. ¿Y qué decir de los cócteles que sirve Alberto Fernández? Imperdibles.

¿Nos apetece hacer algo realmente especial? Pues reservamos en Casa Patas, un restaurante con estrella Michelin y espectáculo. Uno de los más grandes espectáculos del mundo, de los que hay que ver antes de morir, lo decimos nosotros y lo dice el mismísimo New York Times.

Alojarse en las recién remodeladas habitaciones del Ritz, actualmente Mandarin Oriental Ritz es un tentador pase para cualquiera de sus cinco restaurantes, asesorados por el cocinero Quique Dacosta. Otra opción es el elegantísimo Hotel Urso, del que ya te hablamos hace unos meses en este post.

Un brunch especial para la mañana de domingo en Madrid

El brunch llegó a España hace unos años para quedarse y la oferta actualmente es amplísima. El domingo por la mañana un brunch se convierte en el plan ideal si uno se acostó tarde o se permite prescindir de despertador. Proponemos tomarlo en Casa Suecia, un lugar de referencia para los viajeros escandinavos en Madrid.

En el Hotel se alojaron personalidades como el escritor Ernest Hemingway, el Che Guevara o la Familia Real Sueca. En el restaurante de la parte baja tiene lugar cada domingo el llamado Bubble Brunch. Un desayuno tardío que coquetea con el almuerzo en el que se brinda con cava Juvé i Camps Reserva de Familia.

Aprovechar una escapada a Madrid para aprender

Tenemos tiempo… ¿Y qué tal si hacemos un curso? Los hay para complacer a cualquier tipo de sibaritas: consultaremos la agenda de catas de vinos internacionales de Enoteca Barolo, Lavinia o en la sede madrileña de VilaViniteca.

O quizás ampliaremos nuestro recetario asistiendo a una clase de cocina en Alambique. ¡Es la hora de aprender a hacer un babá al ron! La clase de pastelería francesa la imparte Jean Michel Llorca, del Restaurante Alain Llorca (1 estrella michelin).

¿Es el momento de aprender a catar aceites? En ese caso pondremos nuestras pituitarias a prueba matriculándonos en uno de los cursos de la Escuela Europea de Cata en pleno barrio de Chueca.

El Madrid más castizo: cocido y siesta.

Tomarse cañas por bares castizos de Madrid es un plan muy turístico al que cuesta resistirse: visitaremos por ejemplo la Bodega de La Ardosa o Bodegas Rosell. Y ya metidos en harina castiza…¡Cocido Madrileño! En los meses de invierno el plato tradicional de Madrid se torna la opción más apetecible.

Y como la ciudad conoce muy bien las costumbres de quienes la visitan, ofrece todo el Parque del Retiro para pasear tras el festín. Pero para los que prefieran la siesta, en el Hotel Indigo dan este menú especial: cocido en su restaurante El Gato Canalla y siesta en una de sus habitaciones. ¡Bien pensado!

La Sierra de Aracena reúne los atractivos necesarios para una excursión foodie, que te llevará  a conocer en primera persona la bodega y la Dehesa de Cinco Jotas en la que se producen los jamones de bellota 100% ibéricos de esta tierra andaluza.

Por Maite Antón

Un jamón como el de Cinco Jotas es uno de aquellos placeres gastronómicos de los que sería casi imposible prescindir. Nos garantiza una pequeña dosis de felicidad en forma de bocado. Es por ello quizás que siempre nos acompaña en momentos alegres de nuestra vida como en Navidad, Año Nuevo, en el aperitivo de una boda o en una cena especial en casa servido con una copa de vino. La cultura gastronómica española lo asocia a los vinos tintos de La Rioja, pero si somos aventureros descubriremos que el jamón tiene muchas otras posibilidades de maridaje.

El jamón es pura vida, y cuando es de bellota 100% ibérico como el de Cinco Jotas la experiencia pasa de terrenal a divina. ¿Qué tiene este jamón para que su calidad sea suprema? La bodega onubense ha decidido abrir las puertas al público con una visita muy especial en la que desvela todos los secretos del proceso artesanal que lleva aplicando desde hace más de 130 años. Una escapada obligada para cualquier foodie que disfrute con este icono de la gastronomía española.

La Bodega Cinco Jotas se encuentra en el pueblecito de Jabugo, en pleno corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, protegido por la UNESCO como reserva de la Biosfera. Su ubicación no es fruto del azar sino del deseo por alcanzar la perfección en sus jamones. Está situada a 660 metros de altura, cerca del Océano Atántico, con inviernos fríos y húmedos y veranos secos y cálidos.

dehesa cinco jotas

La Dehesa de Cinco Jotas, un entorno único

Para entender el producto único que ofrece Cinco Jotas es necesario trasladarse a la Dehesa, un entorno con un ecosistema único en el mundo. Es una visita imprescindible al campo, que se puede realizar tanto a pie como a caballo, para comprender el ciclo completo de elaboración y la importancia de los detalles para obtener la máxima calidad: desde la cría del cerdo 100% ibérico, su crecimiento natural y la Montanera.

En una superficie aproximada de una hectárea para cada cerdo, entre encinas y alcornoques -algunos de 500 años-, estos animales de ese color negro tan característico viven en libertad y movimiento, alimentándose de bellotas y pasto durante un mínimo de dos meses. Unas condiciones de lujo. Esta fase de engorde, en la que aumentan su peso de manera progresiva hasta los 170 kilos, se conoce como la Montanera y va de octubre a marzo. La matanza se lleva a cabo entre el 15 de diciembre y el 30 de marzo.

jamón Cinco Jotas

La cueva de los milagros

Y del campo a la bodega, el templo particular de estos jamones cuyo origen se remonta al 1879. Un interesante recorrido que empieza en el antiguo patio secadero, donde antiguamente los colgaban para el proceso de curación durante seis meses. Continúa con la explicación del trato personalizado que recibe cada pieza, con las figuras clave del Maestro Perfilador y el Maestro de Bodega. Este último cuida del jamón al tacto durante tres años.

También se visita la que en Cinco Jotas han bautizado como la Cueva de los Milagros, la bodega natural Fundadores -con más de 130 años de antigüedad-, donde uno quedará cautivado por la imagen de centenares de jamones cuidados con paciencia y mimo durante nada más y nada menos que cinco años.

La parte final de la visita es la esperada degustación, en la que se muestra cómo cortar la loncha perfecta y se prueba las tres partes más características del jamón, descubriendo así las diferencias entre ellas. Y todo ello maridado con un fino de Osborne o con un Rioja que le va a las mil maravillas como el Montecillo Edición Limitada de 2010.

cinco jotas jamón ibérico

500 senderos para conectar con la naturaleza

La visita a Cinco Jotas se puede complementar con otras actividades, como descubrir La Gruta de las Maravillas, el tesoro escondido bajo tierra de Aracena. Se trata de 1.200 metros de laberintos en forma de piedra, que por acción del agua y del tiempo han ido tomando forma de estalactitas, estalagmitas, columnas, etc. Un mundo mágico subterráneo que te encandilará.

La Sierra de Aracena también es ideal para los amantes del senderismo y de la bicicleta. No en vano, hay hasta 500 caminos señalizados, que conectan los pueblos de esta zona de Huelva. Por ejemplo, uno paseo sencillo, de  unos 5 kilómetros de distancia y unos 45 minutos de duración, es el que va desde Castaño del Robledo a Jabugo. Un recorrido ideal para desconectar -en algunos tramos no hay cobertura- y admirar los colores de la naturaleza.

Los amantes de la gastronomía disfrutarán con una oferta de restaurantes y bares en los que sentarse en la mesa será uno de los mayores placeres de esta escapada foodie. En Aracena, por ejemplo, merece una visita un clásico de la hostelería como es el Restaurante Casas. Además de pedir un platito de jamón Cinco Jotas, otras delicias son los espárragos  a la plancha con jamón, la presa ibérica y unas natillas caseras que quitan el ‘sentío’.

En el centro del pueblo se ubica otro emblema de Aracena como es el Bar Manzano, especializado en setas y productos del cerdo ibérico, donde se puede probar otro plato típico de la zona como es la presa ibérica mantecada. Y en Jabugo, justo enfrente de la Bodega Cinco Jotas, el restaurante Las Bellotas es perfecto para hacer una degustación de carnes. En definitiva, la Sierra de Aracena es un destino obligado para una escapada gastronómica este 2018.

Si no puedes esperar a que llegue la fecha de tu viaje gastronómico a Jabugo, en este link encontrarás la tienda online de Cinco Jotas para ir abriendo boca. ¡Salud!

¿Quieres organizar una degustación de jamón armonizada con vinos españoles para un grupo? Contáctanos, ¡nos encanta organizar eventos y es nuestra especialidad!: hola@winestyletravel.com 

cinco jotas