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Los supermercados, las tiendas especializadas y las bodegas están llenos de vinos, y resulta muy difícil para el consumidor de vino que no tiene conocimientos técnicos, poder elegir. Te explicamos los cinco puntos principales que determinan el precio de un vino. 

Redacción

Los libros y artículos sobre vinos de menos de diez euros están de moda desde hace unos años, y no es de extrañar. La crisis económica ha obligado a muchas familias a ajustar las cuentas mensuales y calcular cada compra. Los vinos baratos triunfan, pero ¿son iguales que los vinos caros?

Estas recomendaciones son realmente útiles porque el mundo del vino no lo pone nada fácil a la hora de ayudar a elegir un vino por parte de alguien que se considera un desconocedor del producto. Algunos consumidores eligen por precio, otros por el diseño de la etiqueta, muchos por recomendación, muchos otros por costumbre…

Lo que la gran mayoría de personas que no son profesionales ni aficionados al mundo del vino no sabe, es por qué hay vinos caros y vinos baratos, y cuál es la diferencia.

cultivo de la vid
FOTO: DO Ribera del Duero

Estos son los cinco puntos que determinan el precio de un vino:

1. El viñedo: dónde está y cómo se cuida

El precio de la tierra cambia en función de la región donde se encuentra. Pasa exactamente lo mismo que con el precio de la vivienda: hay regiones más caras que otras, y regiones muy baratas.

Cuánto ha costado comprar el viñedo es uno de los factores que puede determinar el precio del vino. Pero mucho más importante es cómo se cuida y qué tipo de trabajos se realizan en este viñedo.

El trabajo manual en el viñedo, como se realiza en Priorat, es mucho más costoso que el que se realiza con máquinas, por ejemplo en viñedos de gran producción en Castilla La Mancha.

 2. Elaboración y conservación del vino en la bodega

Los equipos industriales necesarios para elaborar vino no son baratos. Algunas bodegas los comparten, principalmente la embotelladora, pero otras tareas como el prensado se deben realizar en la propia bodega con maquinaria de calidad.

Así mismo, el vino es un producto que a diferencia de otros como la cerveza o la leche, precisa de un tiempo de reposo antes de salir a la venta. Esto implica tener espacio para guardarlo. No solamente las barricas donde se realiza la crianza, sino también las botellas con el vino dentro.

Los stocks tiene un elevado coste para las bodegas, que no pueden empezar a recoger el fruto económico de la vendimia hasta pasados varios meses o años.

3. Packaging: hay botellas y botellas

El peso del cristal, el tipo de corcho, el diseño e impresión de la etiqueta… Son todo factores que pueden hacer subir el precio de coste del vino y, en consecuencia, el precio de venta.

viñedos de vinos caros y vinos baratos
FOTO: Cite du Champagne - Champagne Collet

4. Distribución y venta, el gran secreto del vino

¿Te has preguntado alguna vez por qué las bodegas, que tradicionalmente se han dedicado al sector industrial, cada vez están potenciando las visitas de enoturismo?

La realidad es que para poder poner las botellas de vino en el mercado, ls bodegas a venderlas a precios ajustados para salvar el margen de todos los intermediarios. En cambio, si compras el vino directo a bodega, el beneficio es mayor para el productor. Y si se trata de una bodega pequeña muchas veces es imprescindible para poder subsistir. 

El transporte y la distribución de vinos está muy regulado y tiene costes elevados, especialmente en vinos que se destinan a la exportación. En una venta en exportación, puede haber hasta tres intermediarios entre la bodega y el consumidor final.

Además del transportista, el distribuidor, y el importador, las tiendas y restaurantes tienen también sus márgenes, a veces elevados – especialmente en restaurantes-.

Además, al tratarse de una bebida alcohólica, está sometida a impuestos elevados de importación, en algunos países más que en otros. Brasil es un claro ejemplo de elevados costes de importación para los vinos.

5. El mercado: el gran decisor en el precio de un vino

Es el tradicional juego de la oferta y la demanda. Hay bodegas en Borgoña y Burdeos, Francia, que tiene sus cosechas vendidas mucho antes de realizar la vendimia.

Hay otras bodegas que se encuentran en regiones poco conocidas, y por lo tanto poco demandadas. Por ejemplo, el precio que está dispuesto a pagar un consumidor por un prosecco o un espumoso genérico no es el mismo que pagaría por un champagne.

El interés que tiene cada mercado por una tipología de vinos, y por lo tanto la intensidad de la demanda, determina el precio del vino.

Y aquí también tiene mucho peso la marca. Como en otros sectores, la notoriedad de marca, el branding, la inversión en marketing… son elementos que convierten a una marca en más o menos demandada, pero que también elevan su precio de venta.

 

En definitiva,  la próxima vez que vayas a comprar un vino podrás valorar un poco mejor por qué tiene el precio que tiene. Habitualmente si es un vino barato, tendrá unas características, y si es un vino caro, otras. A partir de cierto precio, por ejemplo los 25 – 30 euros por botella, ya no estaríamos hablando de caro o barato sino que tenemos que incluir el concepto de “valor añadido”. Pero este punto lo dejamos para otro día 😉

Y si tienes dudas de qué vino elegir en una ocasión en especial, puedes consultar nuestras recomendaciones de Vinos y Bodegas o enviarnos un email. ¡Estaremos encantados de darte una recomendación!

viñedo viejo
FOTO: Vintae.

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Cada planta tiene su propio ciclo, desde que nace hasta que muere y con sus momentos de máxima y mínima esplendor. Te contamos la historia de la vid, aquella maravillosa planta trepadora que nos da una de las bebidas más mágicas que podemos tomar: el vino. 

Redacción

El mayor secreto de los grandes vinos está en el suelo y la vid. Por supuesto esto incluye altitud, latitud, climatología y estilos de trabajo en el viñedo.

Y sin ninguna duda, si hay algo que es imprescindible en la elaboración del vino es la vid (obviamente, ¡pero por alguna frase teníamos que empezar!).

El ciclo de la vid (The Circle of Life como cantábamos mientras veíamos la película de Disney El Rey León) empieza en la brotación.

como crece la vid

Con buen clima y buen pie

En el hemisferio norte, como en Francia, España o California, la brotación de la vid es de marzo a abril. En el hemisferio sur, como Argentina, Chile o Sudáfrica, entre septiembre y octubre.

En esta época nacen nuevos brotes verdes en la vid, que fue previamente podada para pasar el invierno. Normalmente la brotación empieza cuando la temperatura excede los 10 grados centígrados, aunque puede depender de la variedad.

La principal amenaza durante la brotación son las heladas, como ocurrió en Ribera del Duero en el año 2017, algo que podría resultar en una pérdida importante de la futura cosecha.

El clima es por lo tanto determinante durante la brotación, así como las reservas de carbohidratos que ha acumulado durante el invierno la vid en el pie.

Porque después de la brotación de la vid, entre marzo y mayo en el norte y entre septiembre y noviembre en el sur, empiezan a crecer las flores.

Y en un inicio, las flores del viñedo se alimentan de las reservas de carbohidratos que tiene la planta, pero pronto empiezan a realizar la fotosíntesis para poder seguir creciendo.

En esta época, la disponibilidad de agua y nutrientes es muy importante. Se necesita un clima relativamente cálido, mucho sol y poca lluvia para garantizar la polinización.

brotación de la vid

La buena y la mala uva

Después de las flores llega la uva. Esto ocurre entre mayo y junio en el hemisferio norte, y entre noviembre y diciembre en el hemisferio sur.

Las flores – no todas – se convierten en fruta y empieza la época más emocionante del ciclo. Esperar a la maduración de la uva hasta que llega el envero.

El envero es el momento en que sabemos que las uvas empiezan a madurar: se mezclan en los mismos racimos, uvas de varios colores. Púrpura en uvas tintas, dorados en uvas blancas. En esta época los niveles de azúcar ascienden y la acidez se reduce.

Entre el envero y la vendimia, se acumulan los pigmentos y los aromas en la uva, concretamente en la piel. También es ahora cuando se desarrollan los famosos taninos.

En estos momentos ya podemos empezar a ver si la calidad de la uva que hemos estado esperando es buena o no. Para lograr buena calidad, podría ser necesario realizar la llamada poda en verde, que consiste en retirar hojas que puedan estar limitando la llegada de luz a los frutos.

Sin el sol, la uva no maduraría y con exceso de sombra en el interior de la planta, el riesgo de infecciones por hongos es superior. Con la poda en verde se consigue mantener la vid aireada y el sol acariciando las uvas todos los días.

envero en la vid

La vendimia: aquello que todos queremos hacer alguna vez

Numerosas bodegas en todo el mundo ofrecen la que llaman “Experiencia Vendimia”. Es decir, participar en la recogida de la uva y su posterior pisado, básicamente como una actividad lúdica y no para elaborar ningún vino.

Pero aquí hablamos de la vendimia real: aquella que nos permite recoger el fruto de la vid y elaborar vinos blancos, tintos, rosados o espumosos.

Lo ideal es que durante la época de la vendimia no llueva, para evitar la expansión de hongos entre las plantas y mantener la concentración aromática de las uvas.

Después de la vendimia, en octubre o en marzo dependiendo del hemisferio del planeta donde se encuentre el viñedo, la planta vuelve a descansar.

Es el momento de dormir: las hojas caen y la vid concentra sus reservas de carbohidratos en el pie. La poda de invierno ayudará a esta concentración, reduciendo la cantidad de madera en la planta que tiene que sobrevivir a los meses cálidos.

Y hasta aquí el ciclo de la vid termina y vuelve a empezar. Para los románticos podría ser magia, para los prácticos, pura ciencia ambiental.

Lo importante para todos, que los viñedos sigan afrontando los retos que trae el cambio climático y puedan seguir realizando su ciclo cada año para brindarnos vinos de gran calidad.

 

COPYRIGHT FOTOS Y MAPA: DO Ribera del Duero (©José I. Berdón)

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Sumilleres, enólogos y expertos en neurociencia del vino tratan de dar respuesta a esta y otras preguntas en Brain & Wine, el primer Forum Internacional de Neurociencia Enológica, con el objetivo de dar un enfoque científico a la cata de vinos. Porque el método de cata y el método científico… todavía están muy alejados. 

Por Glòria Vallès

Más de 250 profesionales reunieron el lunes 12 de Marzo en el Brain&Wine, el Primer Fórum Internacional de Neurociencia Enológica que tuvo lugar en Barcelona. Allí estuvimos para encontrar respuestas a preguntas como ¿por qué catar vinos es tan difícil? ¿qué sentidos afectan a la cata de vinos? O ¿qué significa que un vino es mejor que otro y cómo se puntúa?

Con el apoyo del grupo Codorniu – Raventós, sumilleres y neurocientíficos como Daniel Low, de la Fundación INECO de Argentina, Ferran Centelles de El Bulli Foundation, Bruno Mesz de la Universidad de Tres de Febrero de Argentina y Qian Janice Wang y Charles Spence de la University of Oxford, están trabajando en un marco científico para el mundo de la cata de vinos, y presentaron en Brain & Wine sus investigaciones, hipótesis y conclusiones.

La jornada estuvo más llena de preguntas que de respuestas definitivas, y fue una oportunidad para descubrir el gran campo de investigación que todavía se puede desarrollar en el sector del vino. Especialmente el que implica al sumiller y a los aficionados del vino, que quieren aprender a catar vinos… y cada vez son más.

Barry Smith, Director del Institute of Philosophy en la University of London, nos dio respuesta a la primera pregunta, ¿por qué es tan difícil catar vinos?: “catar vinos es difícil porque no se trata solamente de disfrutar, requiere concentración y mucha atención en el vino”.

Es decir, el catador debe concentrarse en el vino, no en su percepción del mismo (¿me gusta o no me gusta?). Necesita como mínimo 6 sentidos -olfato, gusto, tacto, vista, oído y la intuición- para catar vinos.


“HAY UNA GRAN COMPLEJIDAD EN LA CATA DE VINOS”. BARRY SMITH


Un ejemplo claro: “el aroma de vainilla lo interpretamos como dulce, pero en realidad en la boca es amargo. La mente hace una asociación entre el aroma de vainilla y el objeto en el que lo ha percibido antes, por ejemplo un helado de vainilla que obviamente es dulce” comenta Barry Smith.

¿El oído, necesario para la cata de vinos?

Ciertamente puede resultar sorprendente para quienes habitualmente catan vinos pensar que el oído es un sentido importante para ello. La investigadora del CrossModal Research Lab en la Univeristy of Oxford, Qian Janice Wang, así lo demostró con varios experimentos.

Entre ellos, sometió a los participantes a una investigación de la cual se conocerán los resultados próximamente en el que se relación a música y vino. Porque según sus propias palabras, “el sonido, y concretamente la música, interactúan con el vino y lo hacen de forma especial tal y como apuntan diferentes estudios que demuestran que la mayoría de maridajes van asociados a emociones”.

Todos los participantes tuvieron la oportunidad de catar a ciegas mientras escuchaban varios fragmentos de música y aportar sus conclusiones individuales a los resultados de grupo. Una de las conclusiones de la jornada fue, justamente, que la cata en la que participan varios catadores es siempre mejor que la cata individual. Trabajo en equipo.

El sumiller en apuros

“Describir un vino con muchos adjetivos no encaja con el método científico, que está centrado en encontrar los componentes del vino”, explica el profesor Charles Spence, psicólogo experimental especializado en diseño multisensorial con inspiración en la neurociencia (puedes leer aquí una noticia de The Guardian sobre Charles Spence).

Nuestra gran pregunta es: “¿cuando el sumiller describe múltiples aromas, son esos aromas realmente percibidos o podrían ser inducidos?”. Para responder a la pregunta, Charles Spence mostró un ejemplo clásico de cómo la mente completa la información que percibe mediante una imagen de un cubo aparentemente incompleto.

Al final de la sesión, el sumiller Ferran Centelles , representante en España de Jancis Robinson y responsable de Bebidas de elBullifoundation, lanzó justamente una pregunta en este sentido a todos los expertos: “¿es correcto entonces que a los sumilleres se les pida cinco adjetivos de un vino en un examen, si en realidad la mayoría no puede a llegar a percibir tanta información de un vino?”


HAY UNA GRAN DIFERENCIA ENTRE SER CAPAZ DE PERCIBIR, Y PODER EXPRESAR EN PALABRAS LO QUE HAS PERCIBIDO EN LA CATA DE VINOS. 


La pregunta de Ferran Centelles contiene justamente la esencia del por qué se organizó este primer Forum Internacional de Neurociencia Enológica. Brain & Wine trata de dar respuesta a cómo la mente actúa en el momento de catar un vino, y cómo podemos dar un enfoque más científico a la cata de vinos, a menudo dominada por motivaciones hedonísticas.

Si bien Charles Spence apuntaba a que “una aproximación científica puede disuadir de realizar una aproximación más artística o romántica”, Barry Smith aseguraba que “hay una gran diferencia entre ser capaz de percibir, y ser capaz de poner palabras a lo que percibes”.


LA DIFERENCIA ENTRE AMATEURS Y PROFESIONALES ESTÁ EN PODER PONER PALABRAS A LA DESCRIPCIÓN SENSORIAL DEL VINO


Es decir, la gran presión que tienen los sumilleres es en poner palabras a la percepción de los vinos, porque es justamente lo más difícil para la mente. Porque la diferencia entre los amateurs y los profesionales está en poder poner palabras a la percepción sensorial del vino.

“Los sumilleres y los perfumistas hacen lo más difícil del mundo: percibir un aroma que no tiene forma física, y tratar de ponerle nombre” comentó el doctor Josep de Haro, especialista en Patología Sensorial y experto en Gestión de la Sensorialidad. La mente lo que trata es de buscar el origen de ese aroma, de donde proviene.

Un aroma no es “plátano”, plátano es una fruta de la que se desprende un aroma parecido al que encontramos en la copa.

En definitiva, es necesario seguir trabajando para poder dar respuestas más concretas a preguntas tan complejas que involucran la mente del ser humano y su capacidad de percepción.  Desarrollar un marco científico para la cata de vinos es todavía un trabajo que tiene muchos campos por explorar y esperemos tenga continuidad en una próxima edición de Brain & Wine.

 

Si te interesa el trabajo de Ferran Centelles, puedes leer una entrevista que le hicimos para la presentación de su libro ¿Qué Vino con este pato?

Ferran centelles en Vinos y Mente (brain and wine)

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Te proponemos una ruta para disfrutar en tres o cuatro días y descubrir una de las regiones del vino más conocidas de España: Ribera del Duero, en la provincia de Castilla y León. Aquí hemos encontrado propuestas que van del turismo rural más sencillo a la hotelería de lujo al más puro nivel internacional. 

Por Glòria Vallès

Entre Soria y Valladolid, avanzando por la carretera N-122, el río Duero fluye amable entre viñedos de Tempranillo y de algunas variedades francesas como la Cabernet Sauvignon, la Merlot o la Malbec.

Sabíamos que en esta región se elaboran algunos de los mejores vinos tintos de España, pero no conocíamos su oferta turística alrededor del mundo del vino y la gastronomía.

“Ribera es la respuesta de España a Borgoña y la cuna de algunos de los mejores vinos del mundo”, cuenta Pedro Ballesteros Torres MW en Decanter.

Así que hemos aprovechado unos días de invierno para ir hasta la Ribera del Duero a pisar el terroir. Y para conocer, de primera mano, qué tipo de turismo (y enoturismo) se puede disfrutar aquí.

Lo primero a tener en cuenta: con el coche – ya sea propio, de alquiler, o con chofer- cruzando el valle de un extremo al otro sobre ruedas, es como la conoceremos mejor. 115 kilómetros para comerse y beberse Castilla.

plano de Ribera del Duero

De punta a punta de la Ribera del Duero

Llegando en avión o AVE a Valladolid, la ruta en coche por la Ruta del Vino de la Ribera del Duero empieza en Quintanilla de Onésimo y Valbuena del Duero.

Aquí encontramos la mítica e histórica Vega Sicilia y la más reciente Dominio de Pingus. Son dos de las bodegas más prestigiosas de España, y ambas imposibles de visitar si no eres uno de sus distribuidores o clientes distinguidos.

Fue justamente Vega Sicilia una de las bodegas que promovieron la creación de la DO Ribera del Duero en 1982, y Peter Sisseck, enólogo de Pingus, quien defiende hoy en día la tradición del blend en los tintos españoles (puedes leer más sobre este tema en Decanter).

La bodega que sí podemos visitar y que tiene la finca junto a los viñedos de Vega Sicilia es Finca Villacreces. La mejor forma de hacerlo es en bicicleta rodeando los viñedos de la propiedad hasta el río Duero, y terminando con un picnic acompañado de una copa de Pruno y una de Finca Villacreces.

Siguiendo por la misma carretera, podemos llegar a comer al restaurante de Emina, del Grupo Matarromera. Sin pretensiones, el establecimiento ofrece una excelente relación calidad-precio para quienes quieran disfrutar de la gastronomía tradicional y un muy buen servicio. El lechazo con cualquiera de los vinos tintos del grupo y en especial el CM Prestigio 2015, es una delicia.

La ruta sigue  hacia Pedrosa del Duero al día siguiente, después de disfrutar de un excelente desayuno en el Monasterio de Santa María de Valbuena. En esta población, Pago de Capellanes preside el paisaje con una arquitectura moderna y muy bien integrada.

Muy cerca, Dominio de Cair nos propone una de las visitas más originales de la zona, ideal para curiosos: cata de barricas para descubrir la diferencia entre la crianza en barricas de roble americano y de roble francés. Si el presupuesto lo permite, no hay que perderse una copa de su vino El Pendón de la Aguilera.

Podríamos seguir visitando Pago de Carrovejas, Aalto, y muchas bodegas más, pero para un fin de semana la selección ha sido equilibrada y dejamos varias propuestas pendientes para la próxima vez.

El boom del vino tinto "moderno"

En los años 90, la Ribera del Duero saltó a la fama por convertirse en una alternativa moderna a los clásicos tintos de La Rioja. En pocos años, se multiplicaron el número de bodegas y empezaron a aparecer propuestas de hotelería de calidad.

Llegaron propiedades como el Monasterio de Valbuena Castillo Termal y Abadía Retuerta Le Domaine (si bien Abadía Retuerta no pertenece a la DO Ribera del Duero, la finca está ubicada en esta región y es el lugar ideal para los clientes que buscan lujo con estándares internacionales).

El Monasterio de Santa María de Valbuena (S.XII) fue convertido en hotel hace unos años, y ofrece para los amantes de las aguas termales una amplia carta de propuestas wellness. Resulta impresionante caminar por sus amplios pasillos, propios de un monasterio Cisterciense totalmente reformado y decorado con mucho gusto.

Y no nos podremos ir de Ribera del Duero sin pisar por lo menos una vez el Castillo de Peñafiel. ¿La mejor forma de descubrirlo? Con una experiencia con drones que nos permiten ver el monumento a vista de pájaro.

Del cereal al viñedo: la nueva Ribera del Duero

Ribera del Duero es una región tradicionalmente rural, en la que el cultivo de cereal y del azúcar ayudaron a desarrollar una economía local durante muchos años. A partir de los 80 estos cultivos dejaron paso al viñedo, que en menos de diez años llegó a su esplendor aprovechando la máxima expresión del terruño para la elaboración de grandes vinos tintos.

“En lugar de coincidir con una definición de perfil arquetípico, los mejores vinos de Ribera son interpretaciones virtuosas de diversos terruños y una sola variedad de uva, a veces mezclada, pero siempre dominante, Tempranillo”, comenta Pedro Ballesteros MW en Decanter.

El clima y el suelo juegan aquí un papel importante. Con una altitud media de 850 metros de altura, en agosto las temperaturas durante el día pueden llegar a 35 grados y por la noche descender a 12. Un clima continental que ayuda a conservar la acidez y que en verano es muy cálido y en invierno puede traer heladas frecuentes.

Eso nos lleva a la mejor época del año para visitar la Ribera del Duero: si queremos una escapada romántica para disfrrutar e buenos vinos, wine spa y una excelente gastronomía, cualquier momento es bueno. Si buscamos actividades de exterior, de abril a octubre sería la época ideal, quizás evitando los meses de julio y agosto por el calor.

 

COPYRIGHT FOTOS Y MAPA: DO Ribera del Duero (©José I. Berdón), Ruta del Vino Ribera del Duero, Finca Villacreces y Raul Gassol

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gloria en pago de capellanes

Si hay un gran hotel del vino en España es, sin ninguna duda, Abadía Retuerta Le Domaine. Ubicado en el valle del Duero, ha sido elegido Mejor Hotel de España y Portugal en los Premios Reader’s Choice de Condé Nast Traveller 2017.

Por Glòria Vallès

Por su marcado carácter rural y agrícola, sorprende encontrar en el valle del Duero un hotel de las características del Abadia Retuerta Le Domaine. Un hotel del vino donde el servicio y la atención a los detalles están a la orden del día.

La Ribera del Duero es una bonita región vitivinícola y principalmente rural ubicada a medio camino entre Madrid y Santander, en la provincia de Castilla y León. No esperábamos grandes lujos hoteleros en una zona de estas características, más focalizada en la producción de vinos de alta calidad que en la hotelería de nivel internacional. De ahí nuestra grata sorpresa.

Al llegar al hotel, un mayordomo nos acompaña a recepción desde el aparcamiento, y dos personas más nos reciben con mosto fresco y toallas húmedas para refrescarnos del viaje. Al más puro estilo de los hoteles de lujo asiáticos. La primera impresión es muy importante.

Y desde el momento del check in, ya sabemos que esta es una propiedad llena de detalles, que se van mostrando desde que llegas hasta que te vas.

hotel del vino en ribera del duero

Historia y servicio es la gran combinación que ha logrado este hotel del vino

El hotel Abadía Retuerta Le Domaine abrió en 2012 en la antigua Abadía Santa María de Retuerta, que tiene más de 900 años de historia. Es una joya histórica ubicada en un monasterio del S.XII rodeado de viñedos. Un referente en enoturismo de primera categoría, no sólo en España sino a nivel internacional. Un hotel de lujo, histórico, y muy acogedor.

En todas las habitaciones, estancias y pasillos de este hotel del vino se ha conservado el espíritu monacal del lugar. Lujo austero en la decoración y mucha atención en el servicio, con mayordomos privados en cada una de sus 27 habitaciones y 2 suites.

“En pocos años, Abadía Retuerta se ha convertido en una de las propiedades más espectaculares de Europa, con una combinación sin precedentes de atmósfera histórica, excelencia culinaria con un restaurante Estrella Michelin, una bodega líder, un Spa de reconocimiento mundial, servicios personalizados a cada uno de nuestros clientes, instalaciones de clase internacional y exclusivas experiencias”, comenta Enrique Valero, Director General de Abadía Retuerta.

Damos fe, tras haber sido huéspedes del alojamiento durante un fin de semana, y siendo conocedores de propiedades similares en todo el mundo, de que dichas declaraciones se ajustan absolutamente a la realidad.

¿Qué esperar de los dos restaurantes de este hotel del vino?

En Refrectorio, el restaurante con Estrella Michelin comandado por el joven chef Marc Segarra, el comensal disfrutará de dos tipos de menú, uno más largo y otro más corto, con una propuesta de maridajes realmente bien lograda. El espacio donde está ubicado es un templo a la espiritualidad (gastronómica).

El restaurante la Vinoteca es más informal, aquí hemos podido disfrutar de una comida a base de tapas y varias copas de Pago Negralada y Pago Garduña. Para los celíacos y alérgicos al gluten, el servicio es capaz de poner en la mesa cuatro tipos de pan diferente para las tapas. Un momento soñado para quienes no podemos comer trigo.

Ambos excelentes, responden a un momento y un entorno diferentes, ideales para diferentes estilos de comida durante la estancia.

hotel del vino ribera del duero

Sommelier Spa: sí, catas vinos antes del masaje

Como sommelier, creo que la máxima sorpresa de este hotel me ha llegado en forma de tratamiento spa: el Sommelier Spa. Estra propuesta original combina la cata de vinos, los aromas de aceites esenciales y la relajación extrema en una de sus preciosas cabinas de masajes.

Antes de iniciar el tratamiento, el propio terapeuta es capaz de explicar, uno por uno, tres vinos de la bodega que armonizan por su personalidad con tres aceites esenciales. La explicación, muy buena viniendo de un terapeuta.

Una propuesta muy inteligente por parte del equipo, que hace sentir al huésped rodeado de vinos y viñedos en todo momento.

Si lo dice el New York Times…

Península Papagayo en Costa Rica, Islas Fiji, Oslo en Noruega, Kuelalp en Perú, Tasmania en Australia, La Paz en Bolivia, Buffalo en Nueva York… y Ribera del Duero en España. Son algunos de las 52 destinos elegidos por el New York Times para viajar en 2018.

¿Por qué la Ribera? Porque aquí se producen vinos de primera calidad. Y porque aquí se encuentra, según el New York Times, uno de los más lujosos hoteles de España: Abadía Retuerta Le Domaine.

El origen de este hotel del vino está en los viñedos

 El 1 de Marzo de 2018, el enólogo de Pingus Peter Sisseck era citado en la prestigiosa revista Decanter mencionando el tradicional “arte del blend” de los vinos españoles.

Era una oda a preservar la tradición del blend o coupage, que en Abadía Retuerta encontramos en su buque insignia, el Abadía Retuerta Selección Especial 2014, elaborado a partir de la selección de las mejores uvas de cada uno de los pagos de Tempranillo, Syrah y Cabernet Sauvignon.

Abadía Retuerta nació como bodega en 1996, cinco años después de replantar todo el viñedo con variedades autóctonas como la Tempranillo e internacionales como la Petit Verdot, la Syrah o la Gewürztraminer. Las variedades están plantadas por pagos, y cada uno de ellos tiene, por lo tanto una sola variedad. La mayor parte de la selección sigue siendo el Tempranillo, principal variedad plantada en España junto con el Airén, y tradicional de esta región.

El vino que me ha cautivado por su originalidad es el blanco. La primera añada fue en 2011, obtenido de viñas sauvignon blanc, enriquecido con un toque de Verdejo y de otras variedades blancas. Quizás porque no me esperaba un Sauvignon Blanc en esta región.

La bodega Abadía Retuerta, concebida y diseñada por el enólogo francés Pascal Delbeck, y consolidada por el actual viticultor y enólogo Ángel Anocíbar, es una de las más innovadoras y tecnológicamente avanzadas de Europa. ¿Lo más destacable? El movimiento del vino sólo por gravedad, en especial el sistema de depósitos elevados con grúas y un sistema propio patentado para los trasiegos del vino. 

Una vez más, encontramos aquí la obsesión por la calidad que son firma propia de esta marca.

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gloria valles en hotel del vino abadia

Mas de Torrent Hotel & Spa es el establecimiento emblemático y de referencia en la región del Empordà, en la Costa Brava. Un hotel boutique único y con carácter, donde la exclusividad y la elegancia se transmiten en cada detalle, donde el tiempo se detiene. Destaca por su ubicación única, sus espectaculares vistas y extraordinarios jardines y, por su cuidado y exquisito servicio, con sello Relais & Chateaux.

Por Glòria Vallès

Durante muchos años, esta antigua masía catalana del siglo XVIII permaneció olvidada en medio de campos de siembra de la región de Empordà. Llegó el día en que la familia Figueras decidió convertirla en un hotel único y exclusivo, y desde entonces es destino de muchas familias en época de vacaciones y parejas en búsqueda de un fin de semana romántico en un entorno rural.

En el año 1988, Mas de Torrent fue cuidadosamente restaurada para ofrecer todo el encanto de antaño con los servicios más actuales, conservando en su totalidad la fachada y los arcos interiores. La actual recepción del hotel corresponde a lo que antes eran las cuadras, la sala de billar era la entrada principal de la casa y el bar corresponde a la antigua cocina. Ofrece 37 suites, siete de ellas con piscina privada.

Si decides alojarte en este hotel boutique, mi recomendación es que elijas una de las habitaciones nuevas, reformadas hace muy poco. Es cierto que para estilos, gustos y carácter. Pero la masía tradicional a mí no me transmite el lujo y la exquisitez que sí encuentro en las suites con jardín de la zona nueva.


SU CUIDADA BODEGA CON MÁS DE 400 REFERENCIAS NACIONALES E INTERNACIONALES MERECE UNA MENCIÓN ESPECIAL.


Lo que no puedes perderte en Mas de Torrent Hotel & Spa es un tratamiento relajante, y unas horas de descanso en su solarium, baño hammam, sauna, piscina de hidroterapia y agua fría. Si eres deportista y no puedes parar de moverte ni siquiera durante una escapada romántica, entonces te gustará saber que hay una zona de fitness, además de la zona de relajación y la piscina cubierta.

Gastronomía de primer nivel

Bajo la supervisión de la chef Fina Puigdevall, la gastronomía de Mas de Torrent Hotel & Spa representa una exitosa propuesta que ofrece una cocina del paisaje y de la estacionalidad del producto no viajado. Este restaurante propone una cocina cuya seña de identidad son el respeto por el producto de proximidad, por los ingredientes naturales, la cultura y la historia del territorio.

Mención especial merece su cuidada bodega con más de 400 referencias nacionales e internacionales. Te recomiendo un vino biodinámico de la bodega Sota els Angels si quieres probar algo interesante de la región.

En la zona de la piscina hay un segundo restaurante más informal, así que puedes pasar el fin de semana en el hotel sin necesidad de salir. Aún así, te recomiendo que visites alguna de las bodegas de la región, o pasees por los preciosos pueblos de Pals, Begur, Monells (donde se grabaron algunas escenas de la película “Ocho apellidos catalanes”) o Madremaña.

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habitacion hotel

Hotel con encanto en Valverdón, Salamanca, España

Hacienda Zorita es de aquellos hoteles que te conquistan por el lujo de los detalles. Desde que llegas hasta que haces el check out la estancia es toda una experiencia, algo bien propio de los hoteles con el sello de Small Luxury Hotels of the World.


Por Glòria Vallès

Relajarse cerca de sus dos albercas en el jardín, donde puedes refrescarte si visitas este precioso lugar en pleno verano, es todo un placer. Nosotros decidimos acompañar este momento de una degustación de vinos de la bodega Hacienda Zorita, de los que la marca elabora en la misma propiedad. Siendo una degustación y no una cata, la mejor combinación de estos vinos es acompañándolos con quesos e ibéricos elaborados en su granja orgánica, Organic Farm, en la que prevalece el cultivo orgánico y ecológico. Nos encanta lo sostenible, y aquí la marca ha hecho una muy buena apuesta.

El hotel Hacienda Zorita está situado a sólo 10 minutos de la histórica ciudad de Salamanca, rodeada de campos y viñedos. Este antiguo convento dominico situado a orillas del río Tormes, es ahora un exclusivo Wine Hotel & Spa con 40 habitaciones, 23 de ellas suites. Su historia se remonta a 1366; y fue en Zorita dónde Cristóbal Colón convenció a los Reyes Católicos para que le proporcionaran el apoyo económico que necesitaba para hacer realidad su sueño de descubrir el Nuevo Mundo.

Su proximidad a la ciudad de Salamanca, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1988, hace que este hotel sea ideal para una escapada de dos o tres días para quienes quieran relajarse, descubrir el Valle del Duero y pasear por las calles empedradas de Salamanca. No hay que perderse la Plaza Mayor, la Catedral y sus torres medievales y la Casa de las Conchas, famosa por tener una fachada decorada con cientos de conchas.


CRISTÓBAL COLÓN SE ALOJÓ EN ESTE HOTEL ANTES DE SU VIAJE A LAS AMÉRICAS


Establecido en 1366 por Doña Inés de Limoges. Donado a la Orden de los Frailes Dominicos. En 1485 fue sede de su más ilustre invitado, Cristóbal Colón, durante las Conferencias de Valcuevoque se celebraban aquí antes de su partida a las Américas. Adquirida en 1884 por Tomás de Solís, a raíz de la expropiación de los bienes de la Iglesia. Convertido en un molino de harina, permaneció en esta familia hasta mediados del sigo XX. Desde 2002 es la sede de MARQUES DE LA CONCORDIA Family of Wines.

Si te alojas en el Hotel Hacienda Zorita conocerás la tradicional hospitalidad de las haciendas, y sentirás esa profunda relajación que solamente encuentras en lugares escondidos y especiales – doy fe, lo he vivido y sentido-.

Durante la estadía podrás probar sus vinos y productos 100% naturales tales cómo aceite de oliva virgen extra, quesos e ibéricos. No puedo decirte cómo es la visita a la bodega porque la cambié por la experiencia que te he comentado en el principio del artículo: una degustación de vinos de la casa con tapas locales (embutidos, quesos, etc.) en el jardín, durante el atardecer. Te lo recomiendo. Y si eres de las que tiene un alma libre, coge la copa, y acércate hasta el final del jardín, donde está el spa. Allí hay un banco frente al río y si tienes suerte, podrás ver un atardecer espectacular. A solas tu copa de vino y tú. A no ser que estés pasando un fin de semana romántico, y entonces la experiencia será para los dos.

Las habitaciones del hotel son sobrias pero elegantes, propias de una construcción del S.XIV, como lo es esta antigua Hacienda de la Orden Dominica, fundada en 1366, que ha sido completamente restaurada. La esencia de estos orígenes se sigue respirando en sus pasillos y espacios comunes del hotel. Es una perfecta combinación de lo tradicional y lo moderno. Las paredes de piedra de Villamayor, los árboles antiguos y las obras de arte religioso, crean un contraste con las pinturas contemporáneas y las modernas instalaciones.

¿Qué puedes hacer si te alojas en este hotel boutique?

La Hacienda Zorita tiene muchos recovecos ocultos que explorar. Por ejemplo el Spa, Ubicado sobre el Río Tormes, en un antiguo molino, el WINE & OLIVE SPA ofrece una gran variedad de tratamientos incluyendo vinoterapia, jacuzzis interior y exterior. Smoothies naturales y zumos recién exprimidos disponibles bajo demanda. Debo decir que no fue lo que más me impactó del hotel, quizás porque habiendo visitado ya de tantos hoteles del vino, el Spa del Hacienda Zorita no es el que más me ha impactado, así como sus tratamientos. Son buenos, y los disfrutarás.

Y si quieres algo realmente extraordinario, fíjate en estos dos hoteles: Sources de Caudalie y Can Bonastre Wine Resort.

Los muros del monasterio dominico sobre el que se levanta Hacienda Zorita acogen el restaurante Zorita’s Kitchen. En él se preserva la tradición y el cariño que los monjes profesaban por la gastronomía, escogiendo con cuidado los alimentos de la zona para trasladar a la mesa el auténtico sabor de la comida creada con pasión y saber hacer. Es un restaurante miembro de Slow Food , y sólo por eso vale la pena conocerlo. El movimiento Slow Food nació en el Piemonte, y si eres fan de la gastronomía saboreada despacio y del comer bien, te recomiendo que te escapes un fin de semana largo al Piemonte y descubras dónde nació la filosofía Slow Food.

Todos los ingredientes principales que se emplean para cocinar en Zorita´s Kitchen han sido producidos directamente en su centro de elaboración llamado Organic Farm, a sólo 15 minutos de Hacienda Zorita. El interior está inspirado en los refectorios dominicos, donde los monjes se sentaban a comer en mesas comunales.

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bodega de hacienda zorita

(Y no se ubican ni en Barcelona ni en Madrid)

Ocho de cada diez turistas que visitan España lo hacen atraídos principalmente por la gastronomía. Y es que, gastronómicamente hablando, somos una auténtica cueva de Alibabá, repleta de tesoros culinarios para descubrir. Aquí os contamos los restaurantes que nos parecen imprescindibles en España. Y no se encuentran ni en Barcelona ni en Madrid.

Por Isabel Acevedo

Son muchos y para todos los gustos, y hacer una selección de los restaurantes más exquisitos siempre es complicado. De hecho, el sueño de todo gourmet es conocer el máximo número de restaurantes. No viaja para conocer museos o ir de tiendas (que también), sino para catar y degustar.

Aquí presentamos algunos de los establecimientos que no deberían perderse. Una selección de diez restaurantes gastronómicos, que no están ubicados en las dos principales capitales gourmet del país, Madrid y Barcelona, porque más allá de los archifamosos chefs y restaurantes barceloneses y madrileños, hay más vida culinaria.

1. Restaurante Atrio, Cáceres (Cáceres)

Atrio es el sueño de dos grandes profesionales de la hostelería, Jose y Toño. Ubicado en el maravilloso casco histórico de Cáceres, el nuevo Atrio (antes ocupaban otro local) es el restaurante del hotel homónimo, un establecimiento obra de los arquitectos Emilio Tuñón Álvarez y Luis Moreno Mansilla.

En cocina, Toño borda especialidades basadas en producto y técnica, mientras que en sala, Jose acompaña las viandas con vinos excepcionales, no en vano, el restaurante dispone de una de las bodegas más completas y exclusivas del país.

Movido por su afición y su pasión, Jose ha logrado atesorar auténticas piezas de coleccionista, entre ellas, la que denomina la guinda: una colección de Château d’Yquem conservada y expuesta en una pequeña capilla, obra de arte de la arquitectura y el vino.

2. Restaurante Dani García. Marbella (Málaga)

El chef malagueño deposita toda su magia e ilusión en su proyecto más personal, un restaurante gastronómico donde arranca desde la tradición para elevarnos hasta el maravillo mundo de las texturas, sabores y contrastes.

Lujo gastronómico y una cocina de cuento de hadas. Preparad las papilas gustativas para una explosión de sensaciones: frío, calor, nitrógeno, caldos, reducciones, texturas y técnicas… La imaginación al poder.

3. Las Rejas. Las Pedroñeras, Cuenca.

La larga trayectoria de Manolo de la Osa avala este restaurante manchego en donde podremos deleitarnos con producto, producto y más producto. Cordero manchego, bacalao, ostras, gambas, berenjenas, pichones, arroz, queso, azafrán…

Ingredientes, predominantemente de la región, que el chef transforma de forma sublime en manjares insuperables. Es la magia de cómo transformar materias primas humildes en exquisitas especialidades de alta cocina.

4. Casa Gerardo. Prendes, Asturias.

Esta casa de comidas centenaria se ha labrado su prestigio a fuerza de trabajo y tesón. Son cinco generaciones de cocineros que han marcado tendencia y escuela. Hoy, Marcos Morán , bajo la mirada siempre atenta y didáctica de su padre Pedro, ejecuta una culinaria asturiana magnífica.

Un equilibrio perfecto entre tradición y vanguardia que se plasma en cada uno de los detalles y platos de este restaurante.

5. Restaurante Rodero. Pamplona, Navarra.

Koldo Rodero es uno de los exponentes de la cocina Navarra de vanguardia más destacados y así lo demuestra en su restaurante homónimo. Sobre una sólida base de tradición y producto, construye su propia coquinaria con imaginación y técnica depurada.

Acompañado por su familia, madre y hermanas, los Rodero se mueven como ángeles en una sala cuidada y sencilla, mientras sirven magníficos platos de cocina de autor.

6. Casa Solla. San Salvador de Poio, Pontevedra.

Nueve mesas en un espacio diáfano para disfrutar de una de las cocinas más selectas de Galicia. El perfeccionismo de Pepe Solla ha hecho que este establecimiento se haya ido ubicando entre los imprescindibles del país.

Acabados magistrales, calidad suprema de las materias primas, espacios generosos, minimalismo y elegancia en sala y en cocina es el secreto de su éxito. Para este chef de saga el reconocimiento se ve día a día en la satisfacción de sus comensales.

A destacar, una excelente bodega con más de 320 referencias, que hacen honor a los inicios del chef, que hizo sus primeros pinitos en la restauración como sumiller.

7. Ricard Camarena Restaurant, Valencia. 

Sabor mediterráneo, respecto por el producto autóctono, creatividad sin estridencias, tradición salpicada de vanguardia. Así define el joven chef Ricard Camarena su restaurante gastronómico, que abrió hace poco más de 4 años y que hoy constituye una de las referencias gastronómicas del país.

Su elegante propuesta gastronómica vira entre las técnicas cosmopolitas y de investigación, y la veneración y el respecto por el producto. Interesantes sus propuestas más sofisticadas, como el arroz Margheritta, una sorprendente receta de arroz que juega con el aspecto y sabores de la tradicional pizza italiana.

8. La Calèndula. Regencós, Girona.

La chef Iolanda Bustos es la artífice de una cocina “floral” exquisita y sorprendente, que armoniza con un establecimiento rural, aunque delicadamente actualizado y contemporáneo.

El estudio de interiorismo Tres Trastos ha sabido reconvertir el antiguo teatro del pueblo en un exquisito y elegante restaurante. Donde antes estaba el escenario, ahora preside una amplia bodega, y la platea luce ahora como sala que colinda con una cocina a la vista, que permite ver al comensal las diferentes plantas aromáticas y flores que posteriormente catará en sus platos.

Una cocina fresca y de temporada, arraigada al carácter ecológico de esta chef, que no deja de sorprender con maridajes y armonizaciones de lo más sofisticadas.

9. Cabaña Buenavista. El Palmar (Murcia).

Una finca y cabaña de estilo africano. Cristal que deja ver el exterior, hierro viejo y mucha madera. En este entorno, la Cabaña Buenavista nos ofrece una cocina evolutiva y contemporánea, modernidad en los fogones sin olvidar el pasado y la tradición.

Arroz y pava con boquerones, pichón asado con mazorcas y mojo verde, crema de caramelo con crujiente de leche y helado de canela. Y un espectacular surtido de más de 25 quesos artesanos. Una delicia para paladares gourmet, que firma y lidera el chef Pablo González.

10. El Portal de Echaurren. Ezcaray, La Rioja.

Dicen que las croquetas de Marisa son incomparables. Este establecimiento atesora todo el saber hacer de generaciones de cocineros, aunque hoy es Francis Paniego la cara más visible de su cocina.

El chef ha heredado el arte de los fogones de su madre Marisa, pero lo ha sabido sofisticar para crear todo un espectáculo de aromas y sabores.

Ambos, madre e hijo, han sido distinguidos con el Premio Nacional de Gastronomía. Una distinción que viene a avalar la exquisita y suprema coquinaria del Portal de Echaurren y que se ve reflejada en especialidades míticas de la casa, como la Merluza confitada a 45ºC sobre pimientos asados y sopa de arroz, o algunos platos de casquería, como los Sesos lacados, o el Tartar de corazones.

restaurante echauren

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